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Título: Cuando el amor vuelve a tocar el corazón

 

Autor: chibineko

 

NOTA: Todos los personajes de este fanfic pertenecientes a la serie de Rurouni Kenshin son propiedad exclusiva de su autor Nobuhiro Watsuki.

 

Advertencia: Este es un fanfic del tipo yaoi, lo que quiere decir relaciones chico-chico; si no es de agrado este tipo de lectura, por favor no sigan.

 

 

Capítulo XVII: El día que tu amor llegó a mi corazón

 

Un cortito antes de comenzar el capítulo

 

Nah... bueno, esta chibi sabe que esperan leer que es lo que ha pasado luego de la terrible carta recibida por Kamy... ¡Ya viene eso!, pero antes tengo que presentarles algo importante... ¡Esto esta pasando a muchos, muchos... MUCHISIMOS KM DE DISTANCIA!... bueno, donde exactamente no se =O.O= es un lugar secreto...(Nota: Esto contiene elementos de las obras "Harry Potter" y "Crónicas Vampiricas", solo es aclaración)

 

PLANEANDO EL SECUESTRO DE KAMY (por Zac Nekozukamori, angel de maldad)

 

En un lugar oscuro como la misma noche, un grupo de personas se halla alrededor de una gran mesa, la tenue luz de antorchas ilumina el lugar.

 

Joven: que tienes planeado Zac

 

Zac: pues verán queridos colegas, pronto será la entrevista a Kamatari, será lo perfecto para llevárnoslo

 

David: pero toda la prensa estará ahí

 

Zac: pues en eso entra Lestat

 

Lestat: y yo que hago

 

Zac: simple, se supone que eres una archi famosa estrella de rock, pues iras todo cubierto y con gafas, luego te pondrás de pie y preguntaras lo que sea, ahí entras tu Claudia

 

Claudia: y yo que hago

 

Zac: pues diras en voz alta "tu eres Lestat" entonces todos dirán "¿nani?" y mientras se forma un ratito el barullo entro yo

 

Hombre: pero ama ¿como hará para llevárselo?

 

Zac: muy fácil, por eso le trabaje su capa de invisibilidad al 4 ojos de Potter, así que llego hasta él, le aplico un desmaius y me lo llevo

 

Lucius: no eres tan fuerte

 

Zac: te recuerdo papá que tengo sangre vampira, así que da fuerza extra

 

Draco: por cierto ¿donde anda Severus?

 

Zac: ya llegara, oye Louis ¿y Armand?

 

Lestat: porque él tiene que saber ¬_¬

 

Zac: ya, no te pongas celoso

 

Louis: me dijo que esta reclutando mas vampiros

 

Marius: oye ¿pero tanto para un simple secuestro?

 

Zac: si claro, muy simple va ser, te recuerdo que deberemos lidiar con una multitud de fanaticas enfurecidas, además de contar con esa niña de Misao que la ultima vez se interpuso en mi camino, y otro hecho es una cosa rubia, Steven, ese rubio nos va jorobar bastante el plan, no dejara que se lleven así de facil a su Kamy, aunque pronto será mío wuajajaja!!!!!!!!!

 

Hombres ancapuchados: ¡Merlín salve a gran ama Zac!

 

Severus: ya deja de hacer tanta bulla

 

Zac: papi *_*

 

Armand: ya llegue con mas refuerzo

 

Zac: ese es mi Armand caracho

 

Marius: te recuerdo que es mío ¬_¬

 

David: y que yo soy de él ¬_¬

 

Zac: pero que él solo quiere a Louis

 

Lestat: ¬_¬***

 

Louis: ^_^¡ jejejeje

 

Lestat: pues les recuerdo que Louis es solo mío

 

Zac: ya no empiecen, además que Marius, tu andas tras mi viejo Sevy hace un buen...

 

Lucius: ¬_¬***, Sevy es mío

 

Severus: ya déjense de eso, ¿tienes listo el plan?

 

Zac: sip, uds. serán el muro de contingencia, apenas salga con Sevy me recibirá Marius, de ahí tanto vampiros como mortifagos estarán ubicados en sitios estratégicos para evitar que la masa nos alcance

 

Lestat: ¿se puede matar?

 

Zac: no creo que chibineko nos deje, aunque si les esta permitido dejarlos desmayados, en caso de los vampiros, pues dejarlos en sueño hipnótico

 

Draco: y que si ellos nos atacan

 

Zac: obvio que eso pasara, pues solo podemos defendernos

 

Lestat: ¿ni una probadita de sangre?

 

Zac: no ¬_¬

 

Lestat: ¿nadita nadita?

 

Zac: nones ¬_¬*

 

Lestat: así nadie querrá trabajar

 

Zac: luego muerdes cuantos cuellos quieras, pero primero lo primero

 

Severus: quizás una poción en sus vasos nos ayuden

 

Zac: excelente idea papi, así los dejamos dormidos y nos resulta mas fácil

 

Claudia: supongo que tendrás un plan B en caso que este no resulte

 

Zac: of course

 

Lestat: ¿como que no resulte? soy un dios de la música

 

Zac: pero a veces los cristianos pierden la fé

 

Lucius: y cual es ese plan

 

Zac: pues veran.........

 

chibineko: =o.O= No me pregunten que fue eso... YO NO ESTOY ENTERADA DE NADA!, yo solo pasaba por aqui escribiendo y de pronto paso eso.... =TvT= ¡¿Qué le están haciendo a mi capítulo final?!.

 

... Ahora si, comencemos con el capítulo 17

 

 

Steven regresaba feliz a su destino.  Estaba ya por llegar a su habitación, y lo mejor era que había demorado realmente muy poco en su travesía; lo que creyó serían más de dos horas no fueron más que hora y quince más o menos ^^ más tiempo con su adorado Kamy.  Tarareando una alegre melodía entro a la habitación, más al abrir la puerta su melodía murió al igual que su buen ánimo.

 

- "K... ¿Kamy?."- Steven murmuró confundido, mientras veía a un congelado Kamatari mirarlo con una maleta a medio hacer sobre el sofá- "Cariño... que... ¿que significa esto?."- Steven dejó las compras de lado y se acercó a Kamatari realmente despacio, mientras veía la maleta con la ropa de Kamatari, sus libros y demás; y trataba de decirse a si mismo de manera convincente que aquello era un mal sueño.

 

Por su parte Kamatari se mordió un labio de manera disimulada por tan solo un momento, y de repente habló con una voz fría que no parecía la suya propia.

 

- "¿Que no es obvio?... me voy de aquí.  Verás, creo que ya fue suficiente de esto, así que es hora de terminar y seguir adelante... fue divertido, lo admito; sin embarg..."

 

- "¡¿DE QUE DEMONIOS ESTAS HABLANDO?!."- Steven cortó a Kamatari en su discurso, el cual estaba a punto de arrancarle el corazón, y en un movimiento desesperado tomó a Kamatari por los hombros y lo hizo mirarlo a la cara; o por lo menos eso intento- "¿Como que divertido?... ¿Como que te vas?."- Steven se sentía enfermo de pronto, y su piel perdía color a cada segundo- "¡Deja de jugar que no me gusta esto!.  No entiendo, no te puedes ir... Kamatari ¡MIRAME!, ¡HABLAME!, ¡EXPLICAME!."- Steven exigió en medio de sus gritos.

 

Más Kamatari no contestó, tan solo se soltó del agarre de Steven, y le dio la espalda.  Respiró profundo y tomó una prenda de ropa que había caído al suelo al momento que vio a Steven entrar por la puerta.

 

- "Mira, no tengo tiempo para esto Steven, me voy, no es tan difícil de entender... espero que tengas una bonita vida."- Kamatari tragó, tratando de reprimir un sollozo, lo cual hizo de manera efectiva; al tiempo que se regañaba a si mismo por haber sido tan lento... ¿Porque tuvo que quedarse tanto tiempo llorando en el sillón?... ah, a quien engañaba... aparte de a Steven ¡Oh su pobre Steven!, el corazón se le hacía pedacitos al oriental, pero aquello era lo mejor... las ganas de volver a llorar eran cada vez más fuertes. 

 

Hacía tan solo 20 minutos que había comenzado a hacer su maleta, aunque claro... solo se llevaba aquello con lo que había llegado; nada de lo que Steven le había dado, simplemente no podría hacerlo... su corazón no lo resistiría, como estaba a punto de no resistirlo en el momento presente.  Sabía que Steven le estaba diciendo algo, sabía que su rubio amado suplicaba, podía sentirlo a sus espaldas, podía sentir las lágrimas gotear en la alfombra... pero no iba a voltearse a verlo... no iba a escucharlo ¡Aquello era lo mejor!.  Tomaría su maleta y se iría con Princess... se iría para siempre con... la niña de ambos.  Las manos le temblaron a Kamatari, tragó cerrando la maleta sin importarle ya si lo tenia todo o no, no podía soportar ni un minuto más, no sin desarmarse todo.  Hizo acopio de todas sus fuerzas mientras giraba tratando de no ver a Steven para poder salir de allí, correr lejos y comenzar a llorar como todo su ser se lo exigía.

 

Pero no pudo, unos brazos fuertes lo rodearon dejándolo sin escape.

 

- "¡Steven suéltame!."- Kamatari casi grito mientras trataba de zafarse del agarre de su pareja, pero de pronto no tenía las fuerzas para hacerlo.

 

Steven tiró de Kamatari, echándolo al sillón y poniéndose sobre él.

 

- "¡MALDICIÓN HONJO! ¡NO TE SUELTO HASTA QUE ME DIGAS EN MI CARA Y A LOS OJOS QUE YA NO ME AMAS, QUE TODO SE ACABO!."- Steven temblaba pero no exactamente de furia, así como no era furia lo que originaba sus gritos; sino el miedo mezclado con terror más grande que había sentido en toda su vida.

 

Y allí estaban por fin, un par de ojos mirando a los otros; y todo el poco aplomo que Kamatari reunió se escurría con las lágrimas que brotaron de sus enrojecidos ojos, los cuales dejaron a Steven mudo de repente.

 

- "¡Suéltame!."- Kamatari comenzó a gritar entre llanto y forcejeo, más un ahora mucho más asustado Steven se negaba a hacerlo.

 

- "¡No! ¡No se lo que pasa, pero esto no es normal!... no puede serlo."- Steven dijo en tono suplicante mientras abrazaba a Kamatari a pesar de los golpes que caían sobre él- "Dime que pasa, no me lo ocultes mi amor. No me merezco esto."- Steven lloraba de dolor y angustia; pero no podía perder sentido de lo que hacía, Kamatari no dejaba de lanzar golpes desesperados para librarse de sus brazos.

 

Pero Kamatari no dijo más, tan solo trató de liberarse con más fuerza hasta que lo consiguió; y al hacerlo trató de llegar desesperado hasta la puerta, ya sin importarle su maleta ni nada más.  Pero no llegó lejos, Steven se lanzó sobre él, abrazándolo con una desesperación cada vez mayor por mantenerlo quieto y lograr parar aquella pesadilla, y fue en el suelo, entre el forcejeo, que un sobre medio amarillento salió volando del abrigo de Kamatari.

 

Entonces todo se congeló de nuevo. Kamatari miró con terror como el sobre volaba, y la mirada de Steven fue de la de Kamatari al sobre.  Y pronto una nueva lucha se dio, una por alcanzar el sobre que tanta tensión había generado segundos antes... y fue Steven el vencedor.

 

- "¡No!"- Kamatari trató de manera infructuosa de recuperar el sobre, pero Steven lo tomo, y abrió casi despedazándolo.

 

El rubio comenzó por ver los kanjis, y luego el sello que ostentaba en la parte de atrás.  Una carta del gobierno japonés... ¡Maldita sea!, ¡¿Que nos los iban a dejar en paz nunca?!.  Rompió el sobre en su afán por sacar la carta en el interior, y aunque aún no podía leer a la perfección todos los Kanjis, entendió los suficientes para descifrar de manera aproximada lo que decía en si.

 

- "Te... te ordenan volver... y... y me mencionan... que... que no me entere, que te castigarán... no, que me castigarán a mi de saberlo... que... oh, Dios... ¿Kamy?"- Steven volteó a ver por fin a Kamatari, quien lo veía lloroso y tembloroso; y antes de que Steven pudiese decir palabra alguna, el chico oriental se desmoronó en su sitio, entre llantos amargos.  No podía hablar, el dolor era demasiado para Kamatari, así como lo era para Steven, pero éste último reaccionó casi por instinto y envolvió en sus brazos protectores a su amante, tratando en vano de calmar su llanto- "No... no llores mi vida. Lo resolveremos, en serio... no llores..."- Steven dijo y sin embargo las lágrimas también acudían a sus ojos.

 

**********

 

En tanto, en los cuarteles de inteligencia en la Embajada de Japón en los Estados Unidos...

 

El capitán Ishinozaki acababa de recibir noticias del mensajero recién llegado, y simplemente ¡No podía creer que todo aquello hubiese sucedido sin su conocimiento!... Pero sabía de que se trataba todo aquello.  Simplemente fue hasta la oficina principal, donde sabia que encontraría a su mejor subordinado, y también el que tenía la cabeza más dura.

 

- "Igushiken-san."- lo llamó con voz neutral al llegar a su escritorio y encontrarlo trabajando en él. El oficial alzó el rostro mirando a su superior inmediato- "¿Me permite un momento en la sala de descanso? Quisiera hablar sobre un asunto importante con usted."- el hombre dijo en el mismo tono neutral.

 

Igushiken asintió y se paró de inmediato, siguiendo a paso marcial a su superior, sin siquiera preguntar o cuestionar la repentina llamada.  Llegaron al lugar de destino y el capitán tomó asiento, señalando uno contiguo al suyo para que su oficial lo imitase; e Igushiken tomó asiento y miró a su capitán con aquel rostro desprovisto de todo sentimiento que siempre llevaba consigo.

 

- "Hace cerca de media hora llegó un mensajero... el cual llevó, según acabo de ser informado, una carta de los altos mandos al agente Kamatari.  Me parece que usted debía ser informado de ello también."- el capitán Ishinozaki miró interrogante a su subordinado, mientras este procesaba la información.

 

- "Le agradezco señor que me diese la información."- el oficial respondió.  Ishinozaki suspiró.

 

- "Y quisiera que me dijese, a menos que fuese confidencial, de que se trata todo esto.  El soldado mensajero se disculpó por no haber llegado antes, aún cuando su salida se registró dos días atrás.  Alegó que fue debido a las órdenes que recibió, las cuales fueron dadas por usted.  ¿Es cierto eso?"- el capitán miró de manera inquisitiva a su oficial.

 

- "Afirmativo señor.  El soldado tuvo órdenes específicas de no entregarle al agente Kamatari el documento, a menos que lo encontrase solo, y en especial sin la presencia del ciudadano norteamericano conocido como Steven Wildfire."- Igushiken respondió aquello con la misma voz desprovista de cualquier emoción.

 

- "Y digame Igushiken-san, ¿Sabe usted de que se trata el documento?."- el capitán Ishinozaki tenía una ligera sospecha, pero deseaba creer que su oficial no había sido tan estrecho de mente como al parecer lo era después de todo.

 

- "Si señor.  Se le ha mandado la orden inmediata de retorno al agente Kamatari hacia el Japón, con su subsecuente instalación en un nuevo puesto bajo nuevas órdenes."- el oficial respondió, y a diferencia de las veces anteriores, un pequeño atisbo de satisfacción se asomó en su mirada.

 

- "¿Y me puede explicar usted si tiene conocimiento del porque han decidido tal cosa los altos mandos?."

 

- "Afirmativo.  Debido a que piensan que la relación actual del agente Kamatari con el ciudadano norteamericano Steven Wildfire entorpecerá su desempeño y pondrá en duda su lealtad hacia nuestro gobierno, por lo cual más que un arma a favor del gobierno, podría volver a ser una amenaza."

 

El capitán Ishinozaki suspiró de nuevo.  Ya... ahora estaba demasiado claro, comenzando por el hecho de que el único que pudo dar informes que diesen pie a aquel pensamiento de parte de los oficiales del Alto Mando estaba frente a si.

 

- "Muchas gracias Igushiken-san, ahora puede volver a sus labores."- el capitán se paró haciendo un saludo marcial, el cual fue respondido por el oficial, que poco después procedió a retirarse.

 

Ishinozaki esperó entonces unos segundos antes de sentarse de nuevo.  Igushiken era un excelente oficial, pero a veces podía ser un dolor de cabeza.  Volvió a suspirar mientras se preguntaba si al enterarse el joven Wildfire de todo aquello, lograría mantener la cabeza de Igushiken pegada a los hombros del mismo... bueno, eso tal vez... de lo que estaba seguro era de que acababa de perder al mejor agente que el gobierno había enviado a los Estados Unidos desde que los lazos entre ambos países comenzaron a darse de manera tímida.  Bueno, cada cosa a su tiempo; por lo pronto tenía que asegurarse de evitar una catástrofe de proporciones mayores para cuando todo el asunto explotara; si Igushiken no fuese tan cerrado de mente y tan homofóbico, aquello no estaría sucediendo.  El capitán se llevó una mano a la cabeza, una jaqueca de esas comenzaba a presentársele... un té, necesitaba un té.

 

**********

 

Mientras tanto, algunas horas más tarde; el manto de la noche se asomaba por el cielo, y en el cuarto en penumbras, Steven seguía abrazando a su niño en el mismo sitio donde unas horas atrás este se desmoronara entre lágrimas y llanto. Le había tomado bastante el calmarlo, varias horas en realidad; primero el llanto desconsolado, luego los sollozos interminables.  Finalmente Steven logró entre besos, caricias y palabras de apoyo y cariño lograr que Kamatari dejase de llorar... más no así hacerlo hablar.  Kamatari simplemente se negaba a hablar sobre lo sucedido, tan solo estaba aferrado a Steven, pero este no iba a quedarse así y dejar las cosas como estaban.

 

- "Mi vida..."- susurró quedamente mientras estrechaba el abrazo- "por favor, tenemos que resolver esto."- repitió por novena vez desde que Kamatari se calmara, pero en contestación Kamatari solo negó aferrándose más a la protección en el regazo del rubio, cerrando los ojos con fuerzas por un momento, y luego simplemente calmándose sin decir palabra... como lo había hecho las otras ocho veces, y Steven pensó que iba a tener que esperar para intentar de nuevo, pero Kamatari entonces se incorporó un poco.

 

- "No tengo salida, me tengo que ir..."- Kamatari dijo con la voz ahogada.

 

- "¡No digas tonterías!."- Steven evitó que el oriental saliese de entre sus brazos, lo cual al parecer era la intención del otro y hundió el rostro el el cuello del chico- "No puedo vivir sin ti... ya no puedo."- dijo como afirmando su punto de vista.

 

- "Steven..."- Kamatari dijo en un susurro- "Steven, tu no entiendes... te amo, eres mi vida.  Si esto solo fuese por mi, no me importaría quedarme aunque eso significase mi muerte."- Steven quiso replicar algo, pero Kamatari lo acalló tapando su boca con la mano, y continuó- "Pero si se trata de ti... yo no quiero que te hagan daño."- de nuevo las lágrimas empañaron su vista.

 

El rubio tragó, miro a su amado.

 

- "Pero yo no quiero que te apartes de mi... no lo permitiré."- ambos sabían que estaban dando vueltas sobre lo mismo, pero... ¡Eran sus corazones los que hablaban!- "Debe de haber alguna salida."

 

- "No... no la hay, es una orden directa del gobierno Meiji, eso quiere decir que no dudarán en enviar a quien me obligue en caso de resistirme, y que acabe con quien este en medio."- Kamatari miraba a Steven aterrorizado ante la idea que el que estuviese en medio fuese su pareja.

 

- "Pero..."- Steven miró a Kamatari, calló por un rato hasta que de pronto el rostro se le iluminó- "¡Entonces huiremos!... no podrán hacernos nada si no nos encuentran... huiremos para siempre... pero juntos. ¡Es perfecto!."- Steven miro al oriental, pero este solo acarició su mejilla triste.

 

- "No... si hacemos eso lastimarán a los que amo... a los que amamos.  A nuestros amigos, a tu familia... la familia y los amigos que tanto amo, y que me hicieron sentir tan especial.  Steven... yo no podría vivir sabiendo que por mi culpa alguno de tus hermanos, tus padres... aquellos que me dieron tanto en tan poco tiempo; yo... yo... "- entonces los ojos de Kamatari se bañaron de nuevo en lágrimas y se abrazó a Steven desesperado- "No me quiero ir Steven... ¡no quiero!."- Kamatari lloriqueó contra la camisa del rubio, deshaciéndose en llantos de dolor.

 

Steven volvió a abrazar a Kamatari mientras suspiraba en derrota sin saber que hacer, lo único que sabía por el momento era que tenía que abrazar a su amado, darle apoyo... y encontrar la manera de estar junto a él para siempre... ¿pero como?.  Steven se mordió un labio desesperado.  Mientras que al otro lado del cuarto, debajo de un mueble y hecha un ovillito de pelos, una gatita ya más calmada, pero aún asustada, sentía las ondas tristes llenar la habitación.

 

**********

 

Varios días pasaron de aquello, días en los cuales a Kamatari no se lo había visto por ningún lugar, y a Steven... bueno, a él si lo habían visto, pero el hombre parecía más muerto que vivo, casi un Zombi.  Andaba cabizbajo por las instalaciones del edificio donde vivía, y ahora compraba por mandado, pidiendo de vez en vez a algún compañero que pasase por allí que le hiciera el favor y de paso se ganase algo de dinero.  Matt estaba preocupado ¿Qué nuevo problema tendría su amiga pareja?, las veces que se había cruzado con Steven había estado a punto de preguntarle; pero la manera en la que el otro se veía, así de decaído, simplemente le cortaban el habla y solo atinaba a sonreír de manera un poco tonta.  Kate también estaba preocupada, no había podido ver a su amigo en varios días, Steven siempre decía que Kamatari estaba dormido o con dolor de cabeza.

 

- "¿Crees que debamos preguntarles en serio?."- Matt reafirmó otra vez su pregunta ante su amada, aunque al ver las llamitas de seguridad en sus ojitos bellos ya le daban la respuesta.  Ambos se encontraban en una banquita a la puerta del edificio de habitaciones donde vivían los chicos.

 

- "¡Claro que si!, ya estoy cansada de no saber que pasa... ¡Preguntaremos hoy mismo a como de lugar!, si necesitan ayuda con algo ¡Deben saber que nosotros ayudaremos!."- Kate estaba muy decidida.

- "¿Aunque ellos no quieran?."- Matt pregunto bajito y con una gotita en la sien y varias más en sus anteojos.

 

- "¡Por supuesto!."- Kate miró ya casi enfadada a Matt, el cual al final tan solo atinó a sonreír torpemente alzando un poco los hombros.

 

Entonces un coche que hacía ya un rato había sido visto a lo lejos por la pareja se estacionó finalmente frente al edificio, hecho que sorprendió bastante a la pareja, aunque no tanto como el ver quienes bajaban del coche.  Kate abrió la boca sorprendida, mientras Matt se dirigía a recibir a los recién llegados igual de impactado.

 

- "¿Nicholas?..."- Matt dijo sin poder creer ver quien se bajaba del coche.

 

El hombre de cabellos rubios y ojos verdes miró a quien lo había nombrado, e hizo un asentimiento con la cabeza a manera de saludo, mientras volvía su atención al coche y extendía una mano, la cual pronto fue tomada por otra más delicada, y del coche salió Eliane, quien brindo una sonrisa cálida a quienes veía.  Más pronto ella también tuvo que centrar su atención en el coche, pues un pequeño era puesto en sus brazos.

 

- "Ay!... cielos, que torpe me siento hoy."- Charlotte musitó mientras se sobaba la cabeza, la cual se había golpeado ligeramente mientras bajaba del coche junto con la pequeña Dianna en tanto que Jeffrey se agazapaba feliz en los brazos de su tía Eliane.  Finalmente con la ayuda del conductor, y de Matt, luego de despertar de su sorpresa, Nicholas bajó un par de maletas del carruaje, pagó al conductor y el carruaje desapareció momentos después.

 

- "Bueno... anuncié antes de que se fueran de la hacienda, que pronto haría, tal vez, una visita por aquí."- Nicholas dijo algo incómodo ante las insistentes miradas de Matt y Kate, los cuales finalmente llegaron a ponerse un tanto sonrojados tras el comentario.

 

- "Si, lo sentimos Nicholas... es solo que las cosas están un poco raras últimamente."- Matt comento avergonzado, aunque Nicholas alzó una ceja suspicaz.

 

- "¡Pero no se queden allí, pasen!."- Kate dijo recuperando su energía habitual, mientras tomaba de un brazo a Eliane y la introducía al edificio para estudiantes varones- "Supongo que no habrá problema en que se queden... por cierto, ¿cuanto piensan quedarse?, si no es indiscreto de mi parte preguntar... lo que pasa es que de seguro Steven y Kamatari insistirán en que se queden aquí, es muy cómodo y hay muchas habitaciones a disposición.  Si la familia del pequeño Ryan se quedo sin inconvenientes, dudo que sea diferente con ustedes."- la chica hablaba con mucha soltura a Eliane y a Charly, quienes la escuchaban encantadas aún cuando no sabían a quienes se referían.

 

Desde atrás, se pudo escuchar un suspiro de Nicholas y una risita ahogada de Matt.  Entonces alguien les salió al paso antes de llegar a las escaleras que llevaban al segundo piso.  Era Joshua, quien se quedó mirando sorprendido al caballero que tanto se parecía a Steven.

 

- "Lo... lo siento."- dijo algo aturdido al darse cuenta que se había quedado a medio pasillo, impidiendo el paso de los otros.

 

- "No te preocupes Josh."- Kate contestó casi al instante- "Les presento a Joshua, ya les habíamos hablado de él y del pequeño Ryan durante nuestra estadía en la hacienda ¿recuerdan?, el pequeño cachorro era un regalo de cumpleaños para el pequeñin."- Kate dijo alegremente, y pronto junto a Joshua se encontraba Charlotte, mirándolo fascinada con su nena aún en brazos.

 

Pero antes de que pudiese decir algo, o alguien más pudiese decir palabra alguna, Ryan se apareció casi de la nada, mirando a todos con tanto interés como el que presentaba aún Charly.  Y recorrió a cada nuevo personaje con la mirada, mientras sostenía a Chantilly entre sus brazos, y sonrió al llegar a Nicholas.

 

- "¡Usted se parece mucho al señor Steven!... ¿es familiar suyo?."- como siempre una pregunta directa, algo indiscreta pero también dada con bastante ternura.  Nicholas no supo que responder.

 

- "Y este es Ryan."- Kate presentó finalmente al niño.

 

- "¡Qué monada!."- Charly por fin dijo con gran excitación y fue a abrazar eufórica al pequeño, para gran alegría de Ryan, pues adoraba los abrazos.

 

Eliane estaba un tanto avergonzada pero sonriente, Kate muy animada, Ryan encantado al igual que Charlotte, Josh confundido, Matt lo presenciaba todo con mansa aceptación y Nicholas... pues Nicholas es Nicholas; él tan solo suspiró de manera cansina.

 

- "Tenía pensado declinar la oferta de quedarnos."- Nicholas habló quedamente con Matt mientras se alejaba un poco más del barullo que formaban su hermana y aquel chiquillo sonriente y donde el resto se unía (incluyendo a los gemelitos)- "pero al ritmo que lleva esto, la noche nos alcanzará aquí; y es mejor ir aprovechando el tiempo.  Disculpa Matt, pero me harías un gran favor si me guías a las habitaciones de mi hermano."- Nicholas dijo cargando las maletas y con un rostro resignado.

 

Matt sonrió apenado una vez más y asintió; y alejándose de los demás, los dos hombres comenzaron a subir las escaleras de manera relajada, y de pronto Nicholas y Matt habían iniciado una conversación.

 

- "Y ante todo..."- Nicholas dijo de pronto terminando las primeras escaleras- "Porque comentaste momentos antes que las cosas andaban raras."- el rubio miró al otro con interés.

 

- "Si, bueno; es que su hermano y Kamatari andan algo desaparecidos."- dijo el otro, y con repentina incomodidad prosiguió- "Es decir... siempre andan desaparecidos, pero esta vez es peor... ahora las pocas veces que los hemos visto Katy y yo, siempre andan cabizbajos... o más bien dicho, Steven es el que anda cabizbajo; a Kamatari no lo hemos visto. Y cada que preguntamos que sucede, Steven cambia el rumbo de la conversación.  Estamos preocupados."- Matt termina de decir justo cuando estás por llegar al tercer piso- "Por aquí."- señala guiando a Nicholas, hasta llegar a la puerta del cuarto que es el destino, y una vez allí Nicholas agradece y toca la puerta con firmeza mientras procesa la información obtenida.

 

Y si el hombre mayor pensaba que tal vez algo pudiese no andar bien como lo sugería el amigo de su hermano; cualquier duda de ello se disipa al ver el rostro no solo sorprendido, sino demacrado de su pequeño hermanito menor frente a si.

 

- "Ni... Nick..."- Steven dice sin poder creérselo.

 

- "Necesito tres habitaciones."- el otro dice sin preámbulos, lo cual deja desconcertado a Steven.

 

- "Amm... claro."- el otro esta bastante confundido por lo que se ve, pero le da los números de tres habitaciones que puede utilizar, allí mismo en el tercer piso.

 

- "Vuelvo enseguida."- declara el mayor y se va junto con Matt, quien no entiende gran cosa.  Al llegar a las habitaciones, y constatar que estén en un estado aceptable para ser usado por damas y niños, deja sus cosas y mira a Matt- "Muchas gracias, creo que me las arreglaré yo solo; voy a hablar ahora un rato con Steven, te agradecería mucho si te encargaras de mi hermana, mi prometida y mis sobrinos."

 

- "Hmm... si, claro; no hay problema."- Matt dijo algo apabullado por la manera en la que Nicholas manejaba las cosas, y no sin darle un vistazo hacia la cercana puerta de la habitación de Steven; procedió a ir con los demás.

 

Entonces Nicholas se dirige de nuevo a la habitación que ahora sabía era la de su hermano, y toca la puerta, ahora más suavemente.  Y esta se abre y deja ver el rostro de Steven, quien aún no lo podía creer.

 

- "Es... es cierto."- el más joven dice mirando a su hermano mayor- "Si estás aquí..."- de pronto el rostro del chico se contrae en dolor ante la vista de su hermano, sus ojos se humedecen, su barbilla tiemble; y lo siguiente de lo que Nicholas esta conciente es de que su hermanito esta firmemente abrazado a él, llorando como no lo hacía desde que era un pequeño al cual le asustaban los fantasmas- "Onii-chan"- Steven susurra y Nicholas preocupado se introduce al interior con el bulto entre sus brazos y cierra la puerta para luego dirigirse hacia un sillón que localiza en lo que parece ser la sala.

 

Aún abrazando a Steven, mira hacia toda la habitación y ve una puerta entreabierta que lleva a una habitación en penumbras, donde distingue a alguien metido en la cama.

 

- "Steven... ¿Que sucede?... ¿Esta enfermo?."- pregunta desconcertado descubriendo que la figura dormida es la de Kamatari.

 

Steven alza el rostro mirando hacia donde su hermano mayor miraba, y niega mientras trata de secarse las lágrimas infructuosamente.

 

- "Me... me lo quieren quitar... no se que hacer."- Steven por fin se ha desmoronado.  En todos los días que ha estado junto a su niño oriental en aquel problema, él había sido el fuerte, el que secara las lágrimas, el que tratara de apaciguar todo.  Había sido Steven la roca en la que Kamatari se había apoyado para no perder la razón, pero ahora que su hermano mayor estaba allí, casi como por milagro; Steven se había permitido sacar de su pecho todo el dolor que sentía casi como mil puñales buscando refugio en él... era simplemente horrible.

 

- "Steven, de que hablas."- Nicholas miró a Steven, y pronto tenía a su hermano menor llorándole de nuevo en el pecho.  Sintiéndose extraño, Nicholas abrazó al menor y le permitió desahogarse, no fue hasta mucho después que Steven volvió a hablar, tratando de explicar lo que ocurría.

 

- "Lo siento..."- Steven musitó con la voz quebrada, secándose las lágrimas y dando un vistazo rápido a la otra habitación, sintiéndose aliviado de ver a su pareja aún acostado, y esperando que aún siguiese dormido- "Es que... llegó esa carta... y luego todo se puso mal.  Nick... onii-chan.. yo... no sé que hacer."- Steven sonaba desesperado.

 

- "Primero que nada."- Nicholas entonces separó a Steven un poco de si y lo miró de manera seria, mientras se acomodaba los lentes- "Tranquilizate, no vamos a conseguir nada, ni siquiera que yo entienda que pasa, si no te tranquilizas."- el mayor miró al menor de manera aún más seria y Steven asintió- "Bien, y ahora vamos por partes, porque si no estamos mal.  Explicame que carta, que es lo que dice."

 

Steven gimoteó y sacó un papel ya bastante arrugado de un bolsillo de su saco.  Estaba junto a otro más, lleno de garabatos.

 

- "Estoy... tratando de traducirlo todo... pero, no puedo."- Steven miró el papel casi con odio por un segundo, y la verdad más que no poder, no había tenido las fuerzas necesarias para hacerlo- "Y Kamatari no me lo quiere leer, quiere que se lo devuelva; pero me da miedo hacerlo, porque se puede ir entonces de verdad y... no... no lo..."- Steven de nuevo se bañaba en lagrimas, y Nicholas suspiró.

 

- "Tranquilo... dame eso."- el hermano mayor tomó el papel y miró los elaborados Kanjis con los garabatos romanizados que tenían estos al lado y suspiró una vez más- "Le ordenan volver, y especifican que no te diga nada sobre eso.  Aquí dan una fecha límite, y dicen que de no obedecer las consecuencias serán tan graves para ti como para él."- Nicholas se tornó preocupado, en tanto que Steven lo miraba sorprendido, cosa que no pasó desapercibida para el mayor- "Te recuerdo que a diferencia tuya, yo si tomo en serio mis estudios de idiomas extranjeros."- el mayor hizo una mueca al recordar la facilidad de Steven para aprender idiomas casi con memoria fotográfica, a comparación de lo mucho que había sufrido él mismo con alguno que otro... pero no era tiempo para pensar en eso- "Steven, esto es serio."- Nicholas estaba examinando el panorama general.

 

- "Lo sé."- Steven se encogió en su sitio, casi haciéndose un ovillo en el sofá- "Y lo peor es que mi Kamy se quiere ir... casi lo hace.  Le dieron eso cuando yo salí a comprar, y llegue mucho antes de lo que dije, y él ya salía con su maleta... pero lo impedí y sin embargo... no sé que hacer..."- Steven hablaba de manera atropellada mientras sentía que su hermano lo miraba con algo parecido a lástima mezclada con preocupación- "Y todas mis ideas no sirven"- continuó Steven desesperado- "¡Nada de lo que pienso sirve!."- Steven gritó impotente, y de pronto un ruido los hizo voltear a los dos.  El grito había despertado a Kamatari, quien se había incorporado de la cama y miraba hacia la sala como buscando saber lo que pasaba.

 

Steven ser mordió el labio sintiéndose entre nervioso y culpable, Nicholas en cambio miró con interés al que se levantaba de la cama y se dirigía hacia ellos.

 

Kamatari pronto llego al umbral de la puerta, y enfocó en su vista a Nicholas; y al igual que Steven lo hiciese en un principio, lo miró con gran incredulidad.

 

- "Ni... ¿Nicholas-san?."- Kamatari aún envuelto en una frazada e incluso en su bata, pues ni se había quitado la pijama; veía al mayor de los dos hermanos sorprendido, mientras sostenía contra su pecho a Princess.

 

Por su parte Nicholas le devolvió la mirada y de paso un saludo mediante un simple asentimiento con la cabeza, como era su costumbre; tras lo cual procedió de manera calmada a pedirle a Kamatari que tomase asiento a su lado junto con Steven.

 

Kamatari abrió la boca para decir algo, pero nada le vino a la mente; así que finalmente asintió y caminó lentamente hasta el sofá.  Y durante ese pequeño trayecto fue observado de manera profunda por Nicholas, quien no creyó poder ver a alguien tan descompuesto como lo estaba Kamatari sin estar enfermo.

 

- "Bueno, iré directo al grano, pues tiempo es lo que menos tenemos.  Kamatari, mi hermano me ha dado una descripción de los últimos hechos, incluyendo esto."- dijo enseñando la carta, y Kamatari perdió aún más color, miró a Steven quien tan solo bajó la mirada tomándole una mano consoladoramente, y volvió su vista a Nicholas.  No sabía que decir, y tampoco hubiese podido, pues Nicholas continuó- "Aquí hay una fecha límite para que usted se presente en la embajada de su país con sus pertenencias y aborde un barco que lo lleve de vuelta, y ese límite se vence a final de este mes, ni siquiera faltan dos semanas para eso.  Sea lo que sea que se vaya a hacer, hay que decidirlo de una vez."- el mayor dijo sin contemplaciones; y tanto Kamatari como Steven sintieron sus corazones dar un vuelco de dolor y desesperación.

 

El silencio reinó entonces por varios segundos, hasta que un gimoteo por parte de Kamatari lo rompió; pero actuando casi por impulso Steven abrazó a su chico con fuerza y le susurró palabras de amor. Sin embargo eso no fue suficiente... ya no.

 

- "No... no tengo más salida."- Kamatari dijo entonces mirando a Nicholas- "Ya lo pensamos todo... fugarnos, rebelarnos... pelear... nada serviría, porque siempre alguien resultaría herido. Steven o uno de los que quiero... no puedo arriesgarme."- el chico aspiró hondo y miró a Nicholas desconsolado- "Me tengo que ir, no hay otra salida."

 

Steven entonces fue el que entró en pánico, negando aquello una y otra vez de nuevo; mientras Nicholas bajaba la mirada escuchándolos discutir, escuchando los argumentos fugaces de cada quien.  Los desesperados de Steven, los lógicos de Kamatari.  Pero todo se detuvo de pronto cuando se escucharon unos toques a la puerta.

 

- "Nicky, ¿estás allí?."- Charlotte llamó entonces a la vez que los balbuceos aunados a palabras entrecortadas de los niños se escuchaban- "¿Podemos pasar?."- la dama volvió a insistir.

 

Nicholas miró entonces a los otros dos y en un suspiro se paró a abrir la puerta sin siquiera preguntar, encontrándose entonces con un tropel de personas, no solo con las que había llegado.  Allí estaban además de Charlotte, Eliane y los niños, también las dos parejas amigas; y todos dirigieron miradas preocupadas hacia la pareja del interior.

 

- "La señorita Kate nos contó a mi y a Josh que el señor Kamatari y el señor Steven han estado tristes últimamente."- Ryan dio por explicación, y sin esperar una invitación todos entraron y se acomodaron donde pudieron, para semiexasperación de Nicholas y algo de turbación de la pareja- "¿Qué es lo que pasa señor Kamatari?, sabe que Josh y yo siempre los ayudaremos en lo que podamos, no tenemos secretos entre nosotros... somos todos amigos."- el pequeño dijo en nombre de todos los presentes.

 

Y ante tales palabras, Kamatari no pudo sino volver a soltarse en llanto entre los brazos de Steven, ante las miradas preocupadas de todos.  Nicholas tan solo avanzó hasta tomar asiento junto a Eliane.  Al parecer y a pesar de ser un recién llegado allí, tendría que dar las explicaciones de lo que estaba sucediendo; solo que se tendría que cuidar de no soltarle información sobre la verdadera vocación del oriental a su hermana o a su prometida... no sabía si el resto estaba enterado del verdadero motivo del chico en su país.

 

- "Bien, el asunto es el siguiente... y Charlotte por el amor de Dios, no me interrumpas."- el mayor dijo a manera de advertencia- "A Kamatari le han mandado un ultimatum para regresar al Japón de manera definitiva, lo cual significaría no volverlo a ver; y no hay lugar a reclamos.  Y no tenemos idea de que hacer."- Nicholas resumió para comenzar- "Eso fue hace algunos días por lo que tengo entendido, y aunque ya han buscado una solución, ni Steven ni Kamatari la han encontrado."- miró al resto- "Solo hay plazo hasta fin de mes.  Eso es todo."- miró a Charly, quien miraba a Kamatari horrorizada, luego a Eliane quien a duras penas sostenía el llanto.  Nicholas la abrazó y tranquilizó- "Pero ahora hay más de dos cabezas pensando, y creo que estamos en mejor estado mental por el momento que ellos dos... ahora comiencen a dar ideas."- el mayor terminó con ello lo que tenía que decir.  Un silencio enorme se hizo antes de que la sala se convirtiera en un salón de debates por las próximas casi dos horas.

 

Se hizo y repartió té, y Nicholas maldijo entre dientes la falta de café en ese lugar.  Se hicieron mil planes que terminaron siendo descartados uno por uno, al final no se tenía gran cosas entre manos.

 

- "No hay solución, solo me queda irme."- Kamatari dijo finalmente mirando a un aterrorizado, casi petrificado Steven ante esa idea- "Amor... es lo mejor, así nadie sufrirá con esto, por lo menos no después de un tiempo."

 

- "¡NO!."- Steven negó con vehemencia- "NO puedo creer que digas eso luego de todo lo que hemos pasado... ¡NO lo acepto!."- Steven casi rogaba más que imponía.  Entonces cerró los ojos, tragó con dificultad y miro a todos- "Me voy contigo."- soltó entonces lo que pensó que era la única salida.

 

- "¡¿QUE?!."- ahora era Kamatari el que estaba petrificado- "¡No! no puedes hacer eso, tú... tú tienes tu vida aquí... ¡No puedes!, la idea de que tú vayas a oriente esta descartada."- Kamatari no quería ni pensar en lo que podía pasarle a Steven de llegar a vivir en un lugar donde el simple hecho de tener en sus venas la sangre que tenía, era suficiente para ordenar su muerte.

 

- "¡Claro que puedo!."- sin embargo Steven insistió- "Renunciaré a todo... mi apellido, mi nacionalidad.. ¡Todo!."- el rubio dijo desesperado.

 

- "Un momento... ¿que fue lo que dijiste Steven?."- Nicholas de pronto interrumpió a su hermano.

 

- "¡No me vengas con que no se puede!, no admito separarme de mi koi bajo ningún precepto ¡No lo haré!."- Steven se defendió, Nicholas suspiró en fastidio.

 

- "No, no... lo que dijiste... ¡¿Cómo no pensé en eso desde un principio?!... es tan simple."- el mayor sonrió y suspiró aliviado- "Tan simple en verdad."

 

Todos lo miraron un poco aturdidos ¿de que hablaba Nicholas?.  El hombre sin embargo parecía estar maquinando algo, estaba pensando o por lo menos eso supieron los que lo conocían.

 

- "Onii-san... si tienes algún plan por favor ¡dímelo!... ¿Qué no ves que me estoy muriendo aquí?."- Steven dijo teniendo de pronto un poco de esperanza, al igual que Kamatari, quien veía al mayor sin aliento.

 

- "Es simple... tan solo comiencen a aplicar aquello que estudian."- dijo Nicholas apoyándose contra la pared, y viendo el rostro de confusión de todos procedió a explicarse mejor- "Apliquen la ley en su favor... es tan simple como dar un examen y presentar algunos papeles legales... solo debe nacionalizarse ciudadano norteamericano."- el hombre dijo mirando la reacción de Kamatari, quien tan solo atinó a abrir la boca en asombro- "No es algo en realidad tan fácil como lo estoy poniendo, no se da de manera regular, así que los trámites no están muy organizados; la mayoría de los que vienen a buscar fortuna de otros países no acostumbran hacerlo... tan solo entran y ya; y es que en el oeste no hay gran control por parte del gobierno, y la cantidad de inmigrantes es enorme.  Pero en su caso, es la solución.  Deberá renunciar a la nacionalidad que tiene ahora, eso si; pero que es más importante para usted Kamatari ¿ser japonés o poder quedarse... con mi hermano?."- Nicholas no estaba cómodo haciendo aquella pregunta, pero no podía poner su comodidad delante en aquel momento.

 

Kamatari miró a Nicholas, luego a Steven, y una vez más a Nicholas.

 

- "Steven."- dijo sin dudarlo, mientras apretaba la mano de Steven en la suya.

 

- "Bien, en ese caso comenzaremos desde ahora... yo redactaré una carta de renuncia de Nacionalidad para su Embajada y luego otra de pedido de Nacionalidad para la nuestra.  Por supuesto que la carta incluirá respaldo de la familia Wildfire, eso influirá un poco, pero ustedes tendrán que hacer la mayoría del trabajo.  Kamatari, deberá estudiar para el examen de nacionalización; por lo menos ya tiene la parte legal cubierta y con ello lo que abarca el conocimiento de la constitución y las ramas gubernamentales, pero deberá aprender también sobre la historia, ya veremos eso... y todo el resto también.  Habrá que informarnos donde podemos obtener todos los papeles necesarios y las instituciones donde obtener las legalizaciones correspondientes y bien... poco a poco se hará; y recuerden que el día de la Independencia es el día de la Juramentación, así que contamos con poco más de tres meses para esto.  ¿Están conmigo?, ¿les parece bien?."- Nicholas había estado dictando todo mientras se paseaba de un lado al otro, tal como hacia cuando repartía órdenes para realizar las tareas del día en la hacienda; no fue hasta que paró su caminata y miró a los presentes, que se dio cuenta que todos lo miraban asombrados.

 

- "Am... si... si, claro."- Kamatari de pronto esbozaba una sonrisa, pero entonces de nuevo su rostro se nubló- "Mmm... bien, supongo entonces que conseguiré un trabajo... pero... Steven."- miró a su pareja- "Ya no voy a poder seguir viviendo aquí."

 

- "¡¿Que?!."- Steven, quien hasta hace un momento parecía haber recuperado su espíritu, de nuevo lo perdía- "¡¿De que hablas?!."- el rubio miraba al oriental desconcertado.

 

- "Voy a perder mi subvención Steven, no podré seguir estudiando aquí."- dijo el otro y sin embargo sonrió- "Esta bien, no es una gran perdida.  Conseguiré un apartamento y un trabajo, estaremos juntos de una forma u otra... tan solo que ya no será como compañeros en una firma de abogados... pero... quizá pueda hacer algo luego.  Ya veremos luego... en serio..."- Kamatari le sonrió a Steven, y de nuevo un ambiente triste inundaba el lugar, aunque ya sin la tensión anterior.

 

- "No."- dijo entonces el rubio- "¡No lo acepto!."- Steven se cruzó de brazos- "Eres un excelente estudiante... y serás un gran abogado... ¡No puedo aceptar esto!."- entonces miró a Nicholas- "Pon lo que me toca de herencia para pagar sus estudios Nicholas... aún controlas mi fideicomiso, se que lo harás hasta que termine la carrera... pero te lo estoy pidiendo por favor."- Steven parecía hablar en serio.

 

- "No seas tonto Steven."- Kamatari se quejó- "Ese dinero es para algo realmente importante, no para gastarlo en mi."

 

- "¡Pero tu eres lo más importante para mi!."- Steven se quejó ante la negativa de Kamatari de aceptar el dinero.

 

Entonces un agotado Nicholas, que tan solo quería acabar ya de una vez con tanto escándalo para poder seguir con su vida; intervino con un tono de 'Y esto es lo definitivo'. Se dirigió primero a Steven.

 

- "¡Tu! Ese dinero es para tu futuro, no comenzarás de cero cuando salgas de aquí, y no hay lugar a reclamos."- Steven iba a abrir la boca cuando Nicholas continuó con Kamatari- "Usted... hmmmf... seguirá estudiando aquí; si en verdad es ya parte de la familia, el que yo subvencione sus estudios es como una inversión a largo plazo; ya verá como devolverme el dinero cuando este ejerciendo."- el hombre dio un laaaaaargo suspiro y movió los hombros tratando de destensar su espalda; el día había sido agotador.

 

Entonces por último Nicholas se dirigió hasta su prometida y extendió una mano.

 

- "Vamos, te prometí enseñarte la Facultad de Contabilidad, donde yo estudié.  En un par de horas anochecerá, será mejor apurarnos."- Nicholas le sonrió de manera imperceptible a Eliane, pero esta reconoció el gesto y le devolvió una sonrisa tímida mientras colocaba su mano en la de su prometido y se paraba, para ser rodeaba por el abrigo de Nicholas.  Ambos comenzaron a caminar hacia la puerta cuando Nicholas se detuvo y musito por sobre el hombro- "Charlotte, has que Carter te muestre las habitaciones donde nos quedaremos, escoge la que quieras para ti y los niños... y Steven, eres el orgulloso tío de un saludable varoncito... vinimos a anunciarte que con un par de semanas de retraso, ya se unió a la familia Maxwell Robert Chepard"- y salió de allí.  Todos se quedaron mudos mirando la puerta que ya había sido cerrada tras la pareja, durante un muy largo tiempo; hasta que Ryan cortó el silencio.

 

- "Esto es fantástico."- dijo visiblemente emocionado- "¡Ya todo se solucionó!... Ah!, y sobre las lecciones de historia de las que habló el señor hermano mayor del señor Steven n__n será todo un honor para mi el darle clases."- el pequeño dijo chirriante.

 

Kamatari casi no podía creer la suerte maravillosa que tenía de pronto, era como si un Kami del cielo hubiese mandado ayuda en su momento más desesperado.

 

- "Se... se solucionó... ¡No puedo creerlo!."- Kamatari abrazó a Steven, llorando de felicidad y ya no de tristeza.  Steven lo abrazó con las pocas fuerzas que le quedaban, se sentía en verdad agotado.  Kamatari miró a Ryan- "Gracias Ryan-chan... claro que me encantará tomar esas lecciones, en serio que si."- el cansancio en su voz era evidente.

Todos lo notaron, así que Ryan decidió que quería irse con Josh a su habitación, y Charly decidió que ahora si que quería seguir viendo los trabajos de Ryan, ya que de una artista a otro, estaba encantada con el trabajo del pequeño.  Luego de un rato solo Matt y Kate se quedaron con la pareja.

 

- "Bueno chicos, será duro combinar los preparativos de la nacionalización de Kamatari, con el semestre de estudios que esta por comenzar... pero ayudaremos para que todo salga bien."- Matt dijo y calló un momento, luego dijo algo dolido- "Pudieron confiar en nosotros antes... tanto Kate como yo hubiésemos hecho de todo para poder ayudar."- Kate asintió a aquella afirmación; tanto Kamatari como Steven se disculparon sintiéndose culpables- "Ya... ya pasó; mejor duerman lo que queda del día para que estén mejor por la mañana.  Si necesitan algo, me avisan e iré enseguida."- Matt ofreció de corazón.

 

- "Es cierto, además tu familia estará por lo que queda de la semana Steven, así que es mejor que tengan las fuerzas para soportarlo; y además ya mañana comenzaremos a hacer un buen cronograma para encargarnos de todo.  Verán que sale bien."- Kate le sonrió a sus amigos, y pronto la pareja se despedía de los dos chicos, que quedaban solos en la sala junto a la bolita de pelos entre los brazos de Kamatari.

 

- "Ya amor... ya todo esta mejor."- Steven acarició el rostro de Kamatari ordenando el flequillo de éste- "Y cuando todo se solucione, iremos a darle un gran abrazo de bienvenida a nuestro nuevo sobrino, ¿Si?."

 

Kamatari asintió, y se abrazó a Steven.  Pronto los dos, agotados, se acostaron en su cama; teniendo nuevas esperanzas en el mañana.

 

**********

 

Tal y como Matt y Kate habían predicho el día anterior, ni bien amaneció el día fue todo un ajetreo.  Comenzando por el hecho de que la alacenita de Steven estaba más que vacía, y mientras Kamatari ordenaba el gran desastre de la habitación, el rubio tuvo que ir a hacer compras.  Por su parte, Nicholas andaba demasiado embelesado junto a Eliane en el campus (cosa realmente rara en él) y Charlotte y lo niños prácticamente y habían acampado en el cuarto de Ryan y Josh, y acaparado toda la atención del pequeño; grupo al cual se había unido una alegre Kate y había sido arrastrado Matt, por lo menos durante la mañana.  Y por la tarde, los cuatro estudiantes de derecho ya consultaban los datos para poder matricularse en el siguiente semestre; ya se habían dado las fechas de matrícula para la próxima semana y se habían adelantado horarios para escoger.  Los chicos andaban super ocupados en ello, al igual que Josh, quien hacía su horario y el de Ryan mientras el pequeño seguía conversando con Charly de lo más feliz.