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Título: Cuando el amor
vuelve a tocar el corazón
Autor: chibineko
NOTA:
Todos los personajes de este fanfic pertenecientes a la serie de Rurouni
Kenshin son propiedad exclusiva de su autor Nobuhiro Watsuki.
Nota2:
Este sidestory esta dedicado a mi gran amigo Renamon (Alejandro-san estoy con
muuuuuuucho cariño =n.n= para mi chico favorito)
Advertencia:
Este es un fanfic del tipo yaoi, lo que quiere decir relaciones chico-chico, y
además contiene escenas lemmon (descripción de escenas sexuales), no es apto
para menores de edad; si no es de su agrado este tipo de lectura, por favor no
sigan.
El verano esta en su
apogeo, el sol brilla y calienta a todo y a todos, y no solo eso... ¡las
vacaciones de verano por fin están a la vuelta de la esquina!. Es el último día de clases de ese semestre y
todos están realmente encantados; agotados por los exámenes y exhibiciones, es
cierto... pero sin duda encantados.
Y entre los muchos
estudiantes que están volviendo a sus habitaciones, una pareja también lo hace,
a pasito lento y entre las sonrisas de uno y los asentimientos y suspiros del
otro, que no va poder pasar unas vacaciones como las que desea en
realidad. Joshua Hiking tiene que asistir
a un viaje para poder obtener la nota que lo ayudara a pasar el curso de
"Mitología y leyendas aborígenes".
En realidad le encanta el curso, pero la idea de viajar durante dos
semanas dejando solo a Ryan no le gusta nada.
- "¡Josh!."-
una vocecita se quejó a su lado sacándolo de sus cavilaciones, y allí Ryan
estaba parado mirándolo seriamente- "No escuchaste nada de lo que dije
Josh."- un puchero, que sin embargo luego fue seguido por una sonrisa-
"Ya deja de preocuparte, no estaré solo.
El señor Steven y el señor Kamatari se quedarán durante las vacaciones,
no van a viajar como lo hicieron el año pasado al Japón; y me cuidarán... cosa
que ya no necesito en realidad."- Ryan sonrió dulcemente, y es que en su
casi tercer año de tratamiento, las cosas no podían andar mejor... si, su casi
tercer año de tratamiento, así como su casi tercer año de universidad, y lo más
importante de todo... su casi tercer año de noviazgo con su dulce Josh. Ryan estaba en su nube.
Josh quiso replicar
algo, pero Ryan no lo dejó. Lo tomó de
la mano y lo jaló para llegar corriendo a su destino en la habitación del
primer piso que los había visto quererse durante esos casi tres años.
Al llegar Ryan suspiró
abriendo la puerta para ser recibido por los dos pequeños compañeros que ya tan
habituados estaban a la vida en el lugar.
- "¡Cookie,
Chantilly!."- Ryan abrazó a sus perritos y se echó en la cama- "A
partir de mañana es un mes y medio completo de descanso n__n bueno, para ti
será un mes nada más... ¿Oye Josh?, ¿que crees que debamos hacer para cuando
vuelvas?."- Ryan se volteó sobre su estómago y miró a Josh, quien estaba
sentado en una silla mirándolo de manera embelesada- "Yo quiero ir a la
piscina ¡Solo fui una vez el año pasado!, quiero ir por lo menos dos veces este
año."- el chico había extendido una mano con dos dedos, que más que nada
parecía una V de la victoria.
Josh sonrió quedamente.
- "Iremos a la
piscina cuando vuelva."- el chico suspiró... no, no le gustaba la idea de
irse, pero a pesar de todos sus argumentos, al final sabía que tenía que hacerlo...
lo había discutido además largamente con Ryan y había perdido la batalla.
- "Y también iremos
a comer helados, a pasear a la ciudad y ¡a comprar libros!"- Ryan seguía
enumerando las cosas en su lista de pendientes para cuando Josh volviese, pero
ahora andaba mirando al techo, de espaldas al colchón... la verdad se veía muy
animado.
Más Josh pronto ya no
escuchaba, se había perdido una vez más en la belleza de su pareja. Y es que el chico más alto no podía creer lo
hermoso que se veía su niño, era como si la edad lo hiciera ser aún más
adorable, más tierno, más deseable... O__o un momento, ¿de donde había salido
eso?. Josh movió la cabeza
enérgicamente para sacar esos pensamientos de su mente.
- "¿Sucede algo
Josh?."- Ryan pregunta entre intrigado y divertido, y es que últimamente
su novio hacía eso muchas veces... quedarse viéndolo para luego mover así la
cabeza y luego decir.
- "No, nada...
tonterías mías."- las palabras de Josh habían sido repetidas en coro en la
mente del más frágil... y es que esa respuesta también se había hecho ya
bastante habitual.
- "De
acuerdo."- Ryan sonríe y abraza a Snow Angel, su querido osito de
peluche.
- "Voy a comenzar a
empacar mis cosas."- Josh anuncia y se para yendo hasta la cómoda, y
comienza a sacar camisas, pantalones cómodos, ropa interior... todo lo que
creía necesitaría para esas dos semanas, pero solo lo necesario.
Ryan
suspira observando a Josh, y sonríe para si mismo. Esos tres años habían convertido a su muy guapo Josh en un hombre
realmente arrebatador y masculino; y no había lugar a dudas de que Ryan se
sentía completamente afortunado de tenerlo todo para si mismo. Y sin quererlo se puso a revisar todo lo que
había sucedido en esos tres años, desde que conociese a su amado al subirse al
tren; y es que la vida había sido buena, había puesto en su camino a sus ahora
muy queridos amigos Kamatari, Steven, Matt y Kate, quienes en ese momento
estaban ya en su penúltimo año de universidad y con cada vez más trabajo
encima, y sin embargo siempre estaban para él; había logrado no solo
sobrevivir, sino comenzar a realmente vivir; había logrado ser de los mejores
en sus dos carreras y por último y sin embargo aquello era lo más importante,
había conseguido una vida perfecta.
Si... la vida había sido buena.
Ryan se estiró, mirando
a Josh... o más bien su bien formado trasero n///n ese que le gustaba pellizcar
a veces por las noches haciendo saltar a Josh en la cama. u__u lo único malo era... que hasta el
momento seguía siendo virgen... ¡Era lo único malo!. Ryan se desinfló como un globo, aunque volvió a inflarse cuando a
Josh se le cayeron unos lápices debajo de la cómoda y tuvo que ponerse a gatas
para recogerlos... ¡Que vista!.
- "Bonito."-
el chico susurró y Josh volteó a verlo.
- "¿Dijiste algo
duendecito?."- Josh preguntó solicito.
- "Hn!, nop
nada."- Ryan sonrió dulcemente, y Josh continuó con lo suyo.
Una vez más Ryan se puso
sobre su espalda mirando al techo, y ocasionalmente a Josh y su... bonito
trasero. Un suspiro seguido por otro
¿porque Josh no quería tocarlo?. Habían
hablado los dos juntos con el sensei Kasaki hacía mucho, Josh sabía que no
habría problema en hacer el amor... según el doctor no podrían muy seguido, por
lo menos por el momento, pero su fortaleza era cada vez mayor, su fragilidad
había disminuido... ¡¿Que esperaba?!... una invitación era obvio que no, Ryan
ya lo había hecho y Josh declino torpemente... hacía de eso un año.
Cookie
ladró juguetonamente sacándole un zapato de las manos a Josh y lo hizo
perseguirlo por un rato, en tanto que Chantilly se escondió nervioso
bajo la cama. Ryan no pudo evitar
sonreír al ver el espectáculo; pero luego su mente viajó a otras cosas... como
su conversación con Kamatari hacía unos meses atrás. Ambos chicos habían ido a almorzar al pueblo a inicios de la
primavera solos, y habían luego ido a pasear por el parque sentándose bajo un
gran árbol, y entre una conversación y otra habían terminado hablando de cosas
muy pero muy personales... sexo entre estas cosas.
- *Bueno, el ser el
pasivo de la relación no significa esperar a que el otro de siempre el
inicio.*- Kamatari había dicho muy sonrojado entre todas las cosas que
habían conversado, cuando el niño se quejo por enésima vez de que Josh no daba
el paso decisivo en ese aspecto.
Esa
frase se había quedado en la mente de Ryan, pero debía de admitirlo... no había
tenido el valor de hacer algo él mismo.
Pero iban a estar separados dos semanas... ¡Dos semanas!. Desde que se hicieron novios no habían
estado separados ni dos días. Ryan
volvió a suspirar, miró a Joshua de reojo y lo que vio fue ese lindo trasero,
la espalda ancha y el cabello acariciable ¡Rayos!, la decisión debía de ser
tomada... Ryan quería entregarse a su amado, en verdad quería.
- "Amm...
Josh."- Ryan se paró y se colgó del cuello de su amado cuando éste se
incorporó al escucharlo decir su nombre.
- "¿Que pasa
duendecito?."- Josh acaricio el rostro de Ryan y besó su linda naricita.
- "Voy un rato
donde el señor Kamatari, no tardo."- dijo entonces luego de un rato,
dulcemente sonrojado.
- "Claro, dejo esto
aquí, luego lo termino.."
- "No, quise decir
que voy solo... es que quede en verme con él para planear lo que haremos
durante esta semana."- una ligera empinada y un beso en los labios a su
amado- "Vuelvo en unos minutos.- un guiño coqueto y Ryan salió dejando a
Josh un tanto... fuera de foco.
El más pequeño salió
todo lo apurado que podía hacerlo, y es que aún su condición no le daba para
trotes. Poco a poco llegó al tercer
piso dando un gran suspiro al llegar a su destino, y tocó la puerta de manera
natural.
- "¡Voy."- la
conocida voz con acento oriental se dejó escuchar, y unos segundos después
Kamatari abría la puerta- "¡Ryan-chan!."- Kamatari no pudo dejar de
sorprenderse ante la inesperada visita, más pronto sonrió abriendo más la
puerta y dejando pasar al más joven- "¿Que te trae por aquí?."-
preguntó curioso mientras le brindaba asiento al chico.
- "Bueno..."-
Ryan se sentó y casi de inmediato comenzó a revolverse algo nervioso en su
sitio- "Hay algo de lo que quiero hablar... algo muy personal, pero solo
puedo pedirle consejo a usted señor Kamatari."- el niño dijo finalizando
con un suspiro y mirando hacia cualquier lado con las mejillas arreboladas.
Kamatari miraba al
pequeño sin entender del todo lo que pasaba; pero cuando iba a preguntar sobre
el misterioso asunto, la cabecita de Steven se asomó por una puerta, dejando
notar al gatito bebé que estaba sobre su cabeza.
- "¿Que pasó amor,
quien era?."- el rubio preguntó de primera mano pero la respuesta le vino
sola al ver a su amigo sentado en uno de los sillones- "¡Ryan!."-
salió por completo, dejando ver ahora a Princess entre sus brazos, y fue
a saludar al otro, mirándolo con rostro curioso.
- "Buenas señor
Steven, hola Princess, hola pequeño Prince."- saludó acariciando
la cabecita de la cría de la gatita, uno de los 3 gatitos que había dado en su
primera y única camada hasta el momento.
- "Bueno, no
esperábamos visitas pequeño, ¿Que te trae por aquí?, ¿Y Josh?."- Steven
pregunto bastante curioso en realidad mientras miraba a todos lados.
Ryan se encogió otro
tanto mientras sus mejillas se teñían color escarlata, y trataba casi en vano
de disimular su nerviosismo... aunque con lo despistado que Steven estaba en el
momento era fácil que no se diese cuenta.
- "No... Josh esta
abajo, no vino conmigo... esta... esta arreglando su maleta para el viaje de
curso que hará."
Un largo
"Oooooooh." salio de los labios de Steven, quien pronto se puso a
observar al niño con detenimiento.
- "Entonces
¿viniste tu solito a vernos?."
- "Aja..."
- "Mmm... ¿y para
que?."- Steven se sentó inquisitivo al lado de Ryan mirándolo con ojitos
curiosos y orejitas vulpinas.
Ryan miró entonces a
Kamatari con una mirada suplicante, pasando sus ojos de Steven a la puerta y
nuevamente a Kamatari.
- "Enanito... ¿me
estás escuchando? pareces distraído.
¿Necesitas algo?."- Steven volvió a preguntar y Ryan se sonrojó
entonces aún más de lo ya sonrojado que estaba, lo cual acaso y parecía ser
imposible.
- "Yo... yo... iba
a hablar con el señor Kamatari de, esto... algo sobre..."- Ryan no
encontraba las palabras, se sentía bastante incómodo de pronto.
Por fin entonces
Kamatari suspiró en lo que pareció entender el asunto.
- "Ah, si!.. ahora
recuerdo que quedé con Ryan-chan para hablar sobre un asunto, vaya que estoy
distraído. Es el cansancio que me han
dejado los exámenes."- Kamatari hizo un gracioso mohín para ratificar lo
dicho- "Esto... Steven, mi vida... creo que Josh-san necesita tal vez
ayuda para el equipaje, así ¿Que tal vez si mientras Ryan-chan y yo
conversamos, tú lo ayudas?."
Steven miró a Kamatari
ahora mucho más confundido.
- "Mi vida, solo se
va por dos semanas, y el viaje es de estudios, no de diversión... y encima no
es hasta mañana. No creo que necesite
mi ayuda para solo una maleta de equipaje ¿Que no recuerdas que dijo que no
pensaba llevar tal vez más que una de sus bolsas grandes de lona como
mucho?."- Steven replicó inocente.
Kamatari entonces cambió
su mirada dulce por una muy fastidiada.
- "Steven..."
- "¿Si mi
cielo?."
- "¡VE!... ahora...
por favor."- lo último lo dijo en un tono más suave aunque de manera
forzada, aunque no por eso Steven había bajado el repentino nerviosismo que de
pronto lo inundó. Y pensar que hacia
poco menos de un año se había enfrentado a todo un grupo rebelde en Japón a
muerte, y aún Steven no podía con Kamatari cuando éste le ordenaba algo.
- "A..ah... si,
claro cielito... ya voy."- y tras una breve sonrisa y con una gran gota en
sus sienes, Steven, Princess y Prince salieron del apartamento
como un rayo, aunque luego Steven volvió por un segundo para dejar a los gatos
dentro de la habitación y volvió a irse de manera increíblemente veloz.
Kamatari volvió a
suspirar, esta vez tranquilizándose del todo, y fijó su atención en Ryan, quien
aún lo miraba nervioso. Se paró
acercándose a chico y se agachó hasta quedar de cuclillas frente a él.
- "Ryan-chan...
¿que sucede?, estas muy nervioso."- Kamatari tomó las manos pequeñas entre
las suyas y miró a Ryan a los ojos, ojitos claros que pronto se desviaron de
los orientales.
- "Quiero... quiero
pedirle que... yo.. usted... emmm.."- Ryan volvió a removerse nervioso en
el asiento, apretando en sus pequeñas manos, parte de las otras que envolvían
las suyas propias.
- "Ryan-chan me
estas asustando."- Kamatari a su vez apretó las manos de Ryan un poco más
fuertemente, pero pronto suavizó el agarre así como su mirada- "¿Tiene que
ver con el viaje de Josh-san?... no te preocupes, el volverá pronto y seguro
que lo hará más que gustoso, si eso es lo que te preocupa."
Ryan miró a Kamatari y
sonrió levemente mientras negaba de manera lenta en silencio.
- "No, no es eso...
es que hoy... hoy será... hoy será el día."- dijo el más frágil perdiendo
el aliento.
Kamatari lo miró en un
inicio con duda pues no entendió bien, no procesaba lo dicho por el niño.. pero
pronto las mejillas cada vez mas coloreadas de Ryan y sus manos temblorosas le
hicieron entender a que se refería, y Kamatari no pudo evitar sonrojarse
furiosamente ante aquel entendimiento.
- "R-Ryan..
chan..."- Kamatari miró de manera profunda al más joven.
- "Por eso yo... yo
necesito su ayuda. Yo no quiero otro rechazo... por favor."- Ryan miró a
Kamatari con los ojos en amenaza de llanto, las mejillas aún más arreboladas
que antes, y se notaba que estaba asustado.
Entre tanto en el primer
piso...
*toc toc toc*
¨- "Josh... ¿estás
allí?..."- Steven pregunto y la puerta fue abierta en respuesta, dejando a
un Joshua extrañado ante la presencia del rubio- "n__nU me mandaron a
darte una mano con tu equipaje."- el rubio dijo con una mano tras la nuca,
a lo que Josh solo asintió y abrió más la puerta, dejando así pasar al
rubio."
++++++
- "Yo... yo quiero
entregarme a él, quiero que se lleve lo que puedo darle, quiero quedarme con su
olor en mi piel... lo necesito."- Ryan tembló de nuevo y Kamatari lo
abrazó.
- "Entonces no
necesitas que te diga que hacer, tu solo lo sabrás en su momento... esta
noche."
- "Yo... yo quiero
que me diga como dejarlo sin oportunidad de irse como siempre lo hace. Por
favor..."
- "Hmm... bueno
Ryan-chan, es que Josh te ama mucho y tiene miedo de lastimarte... eso hasta yo
lo sé. Y tú... bueno, esperar a que él de el primer paso es lo que siempre
haces... pero... bueno..."- el sonrojo de Kamatari era más que evidente, el
chico miró a un lado- "Hay un momento, un punto del acto en el que no hay
vuelta atrás... debes excitarlo, impedir que diga que no... u///u aunque eso es
casi aprovecharse de él."
Kamatari miró a Ryan, lo
tomó de la mano y lo hizo pararse guiándolo al cuarto que compartía con
Steven. Se acercaron a la cama y se
sentaron en ella, al lado de la cómoda de Kamatari, el cual abrió un cajoncito
del mueble y sacó de allí un pomito cilíndrico y achatado de metal, y tras un
suspiro se lo puso a Ryan en las manos.
- "Primero hay que
ver que no te lastime, porque si llega a pasar Josh-san nunca se lo perdonará,
tu lo sabes. Ryan-chan, para lograr lo que quieres tienes que llevar a Josh-san
más allá de la razón... tu.. tu debes excitarlo, eso ya te lo dije... osea...
tocarlo y, pues... no habrá tiempo para que te prepares a menos que lo hagas
antes. Eso es lubricante; tú.. mmm,
bueno tú mismo deberás lubricarte sin que él lo sepa ¿entiendes?, es que, si él
te va a... bueno, a hacer suyo...
¿estás entendiendo lo que te digo?."- Kamatari miró a Ryan bastante
alterado, toda la conversación le causaba mucha vergüenza, pues nunca había
hablado de aquello con nadie más que Steven,y por lo general era Steven quien
hablaba muy holgadamente de sexo con su koibito mientras ponía en práctica todo
lo que decía, y no daba pie a Kamatari de decir palabra alguna.
Ryan por su parte miró a
Kamatari, y luego al pomito en su mano (vaselina- fresa) y luego una vez más a
Kamatari, y de pronto parecía que tanta sangre se acumulaba en su rostro que
iba a estallar... más aún así asintió de manera enérgica ¡Claro que entendía!
¿como no iba a entender si al ver a Josh desnudo más de una vez se había
imaginado como iba el asunto tras informarse un poco de como era tener sexo...
como no saber si alguna vez el mismo se había tocado un poco imaginando que era
Josh quien lo hacia, suplicando por saber como se sentiría tener a Josh dentro
del cuerpo... tal vez dolor, tal vez placer... definitivamente felicidad. Si, si lo sabía.
Kamatari suspiró una vez
más... hacia mucho tiempo que no suspiraba tanto en un solo día; miró hacia un
lado, luego a Ryan.
- "Es... es nuevo,
no lo he usado para nada... ahora es tuyo."- dijo refiriéndose al pomito
metálico- "Pero... no sé como ayudarte a que tomes a Joshua-san
desprevenido... lo siento."- se disculpó un muy avergonzado oriental.
En cambio Ryan mirando
el pomito de vaselina en su mano se sonrojó a más no poder; tras lo cual abrazó
a Kamatari.
- "Gracias... por
todo. No sabía a quien recurrir."-
dijo el más pequeño con la voz en un hilo, y luego miro (si aún era posible)
mucho más apenado a su acompañante- "Quisiera... si no le molesta señor
Kamatari; quedarme un rato más aqui... es que allá no voy a poder tener la
mente clara."- dijo refiriéndose obviamente a su propia habitación.
- "Claro... por
supuesto que puedes, siéntete libre."- Kamatari le sonrió una última vez
antes de tomar en sus brazos a Princess, quien se encontraba a sus pies
seguida de sus tres cachorritos; para luego salir de la habitación.
Ryan suspiró de nuevo,
si... había mucho que pensar... demasiado tal vez.
**********
Ya era de noche, y la
luna se extendía por todo el cielo. La
verdad era una bella noche iluminada por la luz clara de la luna; y Ryan miraba
por la ventana de su habitación, en la cual se encontraba en aquellos momentos
solo, puesto que luego de terminar su equipaje hacia tan solo unos momentos,
Josh había salido a pasear a los perritos por la zona de los bosques del
campus; cosa que por lo general hacían ambos, pero esa noche Ryan había alegado
sentirse un tanto cansado. Por supuesto
que Josh no dijo palabra alguna para que fuese con él... y ahora Ryan veía a
sus tres amores volver por la vereda iluminada por la luz de la luna.
Durante la casi media
hora que había tenido de soledad, sus pensamientos habían terminado de tomar
forma; ya sabía lo que iba a hacer. Se
apresuró a meterse a la cama y arroparse.. él ya tenía puesto su pijama.
- "Duendecito, ya
volvimos..."- Josh dijo ni bien la puerta era abierta, y se sorprendió al
ver a Ryan en la cama- "Pequeño ¿estás mal?... tal vez deba ir por el
doctor Kasa..."
- "¡Josh!...
>__< ¿Por qué se supone que estoy mal si me ves metido en la cama?. Tan solo aproveche para bañarme mientras tú
y los niños estaban fuera y me cambie... es todo. Estoy algo cansado."- y para ratificar eso Ryan bostezó
lagrimeando un poco, para luego tallarse los ojos- "Hoy tuve 5 exámenes
entre mis dos carreras, cada vez es más difícil aunque no me quejo n__n pero
tengo un poco de cansancio, que me aumento luego de comer la cena u__u tu
sabes... estómago lleno..."- Ryan hablaba sin parar, como era usual en él,
y eso tranquilizó a Josh, quien evitó que siguiera con su discurso dándole un
beso suave en los labios a su pequeño.
- "Entonces me voy
a bañar yo también y luego vendré a la cama a dormir... trata de esperarme
despierto."- le dijo a su pequeño tesoro mientras lo despeinaba un poco y
volvía a darle un último pequeño beso en los labios, y tomando una toalla
limpia y seca del cajón de blancos se dirigió al baño.
Ryan entonces suspiró,
sentía el corazón latiéndole a mil por hora, pues el momento había llegado.
Se desvistió lo más
rápido que pudo teniendo en cuenta su gran nerviosismo en ese momento y que el
pantalón del pijama se le enredo en las piernas, y esperó hasta escuchar el
agua de la ducha caer. Guardo su ropa
de dormir y sacó el pomito de vaselina que había escondido bajo la almohada,
tragando nervioso mientras lo abría con manos torpes. Miró una última vez hacia la puerta del baño y procedió a untar
un dedo en la vizcosa sustancia, mientras todo el cuarto se impregnaba de un
sutil aroma a fresas silvestres. Pronto
tuvo que morderse los labios para no gemir ante la invasión que efectuaba en su
propio cuerpo... y es que le dolía un tanto... pero no como le había dolido las
otras veces. ¡Vaya maravilloso
descubrimiento el de la lubricación! ¬¬ y él ni eso sabía u_u le faltaba mucho
aún por saber, solo rogaba el poder aprender todo eso junto a Josh. Estuvo así Ryan por tan solo un par de
minutos, hasta que creyó que sería suficiente y guardó la vaselina tras
limpiarse la mano con una pequeña toallita con la que envolvió el pomito para
ponerlo en el cajón, y luego procedió a meterse desnudo a la cama y arroparse
hasta arriba, de suerte que solo sus ojos se veían, junto con la mata de
cabello platinado que adornaba su cabeza.
Sus mejillas le ardían mientras tenía la vista fija en la puerta del baño. Sabía que Josh pronto saldría de allí y que se metería a dormir a la cama... desnudo; tal y como lo hacía todos los veranos, y es que Josh era muy caluroso. Claro que Ryan había visto a Josh desnudo muchísimas veces, y lo había tenido así para el solito... pero aún con Josh desnudo en la misma cama, si él andaba cubierto de ropa hasta las orejas era muy difícil cualquier cosa, y Josh siempre revisaba que tuviese toda la ropa necesaria para no enfriarse, y con una abrazo tranquilo y afectuoso toda oportunidad de pasión se iba cada noche por el caño. Esa noche no sería así, sería diferente... esta vez Ryan sería más rápido... y el solo saberlo lo estaba excitando más que cualquier otra cosa hasta el momento.
Pronto el agua dejó de
oírse caer, y se escuchó movimiento dentro... Josh seguro se estaba secando y
pronto iría al lecho que ambos compartían.
Ryan tembló en expectación. Y
así cono Ryan lo había predicho, Josh salió del baño con únicamente una toalla
alrededor de su cintura, disponiéndose a dormir como cada noche. Se sentó en la cama sonriéndole a Ryan, pero
repentinamente comenzó a oler el lugar.
- "Que raro...
huele como a... fresas."- Josh olisqueó un poco más como tratando de
asegurarse, más al final solo se encogió de hombros- "Parece que la
extraña colonia del señor Steven se quedo pegada... pero no la sentía antes...
raro."- razonó el chico, y desembarazándose de la toalla se metió entre
las sabanas sonriéndole a su dulce e inocente amor- "Ven duendecito, me
aseguraré que tu pijama este bien en la espalda, no quiero que te de un aire
por la noche."- Josh comenzó a acercarse el más pequeño como siempre lo
hacia.
Entonces Ryan, por
completo rojo, se acercó a Josh hasta el punto de un contacto corporal... y el
moreno se quedó medio estático en su sitio al sentir un contacto de piel a piel
que hizo que una corriente eléctrica lo recorriera por completo. Una melodía sonaba en su mente, acompañando
cada acción, se sentía en el mismo cielo mientras se acurrucaba poco a poco
contra el cuerpo de Joshua como un cachorro en busca de calor.
(Inicia como música de
fondo la canción "Kiss From A Rose" de Seal)
- "R.. ¿Ryan?...
¿Qué... hac...? Mmhgmm."- Josh no pudo terminar la frase, pues un
tembloroso Ryan se había subido un poco sobre él, capturando sus labios en un
beso que para ser forzado no se sentía como tal.
Josh estaba impactado,
sus brazos tiesos a sus costados y los ojos cerrados en un verdadero
impacto. Para ser sinceros, Josh
hubiese podido quitarse a Ryan de encima sin problemas; pero su cuerpo no le
respondía; en realidad comenzaba a actuar por si solo... poco a poco rodeo a Ryan
en un abrazo mientras correspondía el beso que se había transformado en un
dulce transmitir de sentimientos y caricias; y fue así hasta que Ryan necesitó
aire y el beso se rompió.
- "Ry..
Ryan.."- comenzó a decir Josh- "No... no esta bien esto... duendecito,
yo... no creo que estes listo."- el más grande comenzó a decir mientras
miraba a su pequeño novio a los ojos, el cual aún estaba protegido por su
abrazo.
Ryan se mordió un labio
mientras bajaba la mirada al pecho de Joshua, y Joshua se sintió mal por eso,
pero aún no se sentía en completo control de su propio cuerpo, y ese era el
problema... sabía que ya podían hacer el amor, pero también sabía que mientras
tomase a Ryan podría perder el control y forzarlo más de lo que el pequeño
resistiese, ese era el problema. Josh
acarició el cabello de Ryan, le sonrió y le besó la mejilla mientras suplicaba
que su cuerpo no se rebelase, pues podía sentir el cuerpo completo del más
pequeño como una caricia sobre su piel; y eso lo estaba excitando sobremanera.
- "Vamos Ryan... te
pondré tu pijama."- Josh inició el proceso de levantarse tratando de dejar
a Ryan a un costado; más las acciones que Ryan tomó en ese momento lo dejaron
una vez más estático en su sitio, mientras sus ojos se cerraban de manera
violenta.
Ryan se negaba a que sus
intentos de esa noche fuesen otro fracaso, no quería que Josh se fuese sin que
ambos se entregasen por completo. Sin
decir palabra alguna de protesta ante el accionar de su pareja y pronto amante,
Ryan se acercó de manera tranquila pero decidida al cuello de Josh y comenzó a
repartir pequeños besos y a lamer con suavidad; mientras una de sus manos fue
directo a donde nunca antes había ido, tomando en esta el miembro grande y cada
vez más duro de Josh y comenzando a masajearlo con suavidad y algo de temor...
pues a pesar de la cercanía que habían tenido todos esos años nunca se había
atrevido a hacer aquello; y con el otro brazo se aferraba en un intento
desesperado que suplicaba que no lo apartasen de donde se encontraba. Inconscientemente comenzó a frotar su cuerpo
contra el de Josh, inconscientemente comenzó a gemir entre los besos que le
daba al amor de su vida, y poco a poco bajó hasta el pecho del más grande,
deleitando su boca con los sabores nuevos que de pronto tenía para sí.
- "R... Ryan...
no... no lo hagas..."- Josh suplicó en un último vestigio de cordura antes
de abandonarse a aquello que había deseado por tantos años; y pronto sus
gemidos comenzaron a entrelazarse entre los de aquel que tanto placer le daba;
sus brazos atrajeron a Ryan un poco más a su cuerpo y sus manos recorrían la
espalda de piel suave que ahora estaba a su alcance.
Ese era el momento que
Ryan había estado esperando, por fin sus más caros anhelos se hacían realidad
al sentir las caricias íntimas de Josh en su cuerpo de aquella manera, y soltó
el poco raciocinio que aún sostenía a duras penas, entregándose finalmente a
sus propias pasiones. La cordura se
había ido, había sido despedida por la felicidad que ahora lo llenaba todo y
solo dejaba espacio para la pasión y el deseo.
Joshua de pronto giró en
la cama junto con Ryan, quedando encima del más frágil, a quien pronto comenzó
a probar pues las caricias ya no eran suficientes... su cuello, su pecho; los
sonrosados botoncitos que se asomaban en su hasta entonces inmaculado pecho que
apenas y había sido testigo de unas pocas caricias y ahora era azotado por el
dulce tormento que los labios, dientes y lengua de Josh ofrecían.
- "Aaaaah... Jo..
Josh..."- Ryan gimió aquel nombre una vez más entre todas las veces ya
exhaladas, y su cuerpo se arqueó involuntariamente ante una desconocida
sensación hasta ese momento. Sus
pequeñas manos se aferraron a la cabellera de ébano mientras sus ojos apenas
entreabiertos trataban de fijarse en los movimientos de su amado, el cual lamía
casi con desesperación alrededor del ombligo, como si de aquello dependiese su
existencia entera- "Te... amo... Mmmm, ah!."- una vez más Ryan fue
invadido por un maravilloso espasmo de placer.
Con toda la fuerza que
era capaz de generar, tiró de la oscura cabellera hasta lograr atraer de nuevo
a Josh. Quería sentirse entre sus
brazos, quería sentir una vez más los labios de su amado en los suyos
absorbiéndole el alma a través de un beso.
Pronto los dos rodaban sin control sobre las blancas sabanas, un cuerpo
contra el otro buscando tocar y ser tocado.
Aquello era el cielo.
Las manos de Josh
aferraban y exploraban a la vez, tocando cada rincón anhelado y amado durante
tanto tiempo, haciéndolo de manera torpe y ansiosa, yendo desde la espalda y
por la línea de la columna hasta llegar al pequeño pero firme trasero, y seguir
más allá. Y de pronto una mano suya
sintió una textura aceitosa y algo viscosa, y sin control sobre nada comenzó a
explorar, sacando del pequeño entre sus brazos ahora gritos ante la
intromisión.
- "¡Josh!... no...
no pares, ¡Josh, sigue!."- eran de repente las palabras casi suplicantes
que salían de los labios de Ryan mientras sentía aquella dulce tortura. En respuesta Josh tan solo exhaló un gemido
ronco mientras probaba con ansiedad la piel del hombro de su pequeño amado.
Ryan se aferró aún más
en su abrazo, y las sensaciones en su cuerpo lo hicieron prepararse
inconscientemente para lo que vendría; así sus piernas se abrieron y acomodaron
a los costados de las caderas de Joshua y de alguna manera las caricias de su
amado comenzaron a relajarlo poco a poco, pues en realidad su cuerpo estaba
bastante tenso.
Una mano ansiosa de Ryan
volvió como por instinto a posarse en el miembro de Joshua, ansiando conocer la
textura y escuchar los gemidos ahogados de su dueño; en tanto que su propio
cuerpo ardía sin control. Suplicaba,
pedía por aquello que aún no conocía pero ansiaba conocer.
- "Josh... mmn, por
favor."- las palabras le salían del corazón- "Amame... hazme tuyo por
favor."- los gemidos entrecortaban todo, pero los cuerpos ya se entendían
solos.
En un suspiro Josh se
acomodó, sacando los dedos ansiosos del interior de su pequeño, besando ahora
esos labios casi sin control... y antes de siquiera poder pensarlo mejor,
entraba en el cuerpo de Ryan como movido por fuerzas poderosas e invisibles...
las fuerzas que emanaban del corazón de ambos y que por fin se unían y
entremezclaban luego de tanto tiempo.
Ahora los dos cuerpos eran uno, ahora eran uno en todas y cada una de
las formas posibles, corazón, alma, cuerpo... ya nada volvería a ser igual, y
quizás así era mejor.
La estrechez del cuerpo
de Ryan no solo hacia la invasión del cuerpo más pequeño difícil, sino también
un agonizante placer para Josh; pero a pesar de aquello no fue tan difícil...
por alguna razón aquel primer toque íntimo fue hasta cierto punto suave, toda
una ida al paraíso. Y sin embargo Ryan
no pudo dejar de sentir algo de dolor, y las lágrimas no pudieron dejar de
asomarse en su mirada, mientras su cuerpo se arqueaba en el recibimiento.
- "Aaaaah...
Josh... des-pacio... ngh."- las pequeñas manos se aferraron a la ancha
espalda mientras Joshua calzaba dentro de Ryan como si hubiese sido hecho a su
medida desde un inicio.
Y sin embargo Josh ya no
escuchaba, pronto la danza empezó, y poco a poco... entrando y saliendo, a
veces rápido y otras lento; Joshua comenzaba a saciar por primera vez un poco
de toda la sed que sentía por su pequeño amor.
El movimiento entre
ambos pronto les parecía algo eterno, algo que había sido desde siempre y
seguiría por la eternidad como algo perpetuo, perfecto... pero no era así del
todo. Los minutos pasaban y Joshua
comenzó a sentir aquella corriente eléctrica en su espalda hacerse mas fuerte,
e ir a través de todo su cuerpo exigiéndole llegar a la cumbre final del
placer... y pronto. Por fin Joshua
comenzaba a reaccionar, a darse cuenta de lo que ocurría... miró el rostro de
Ryan, aquel rostro sonrojado al máximo, que daba señales de placer... de
amor... de dolor. Nunca se había visto
tan hermoso a los ojos de Josh y sin embargo Josh nunca había sentido tanto
miedo como lo estaba sintiendo en aquellos segundos entre mágicos y
aterradores.
- "Josh... yo... yo
ya no... ¡Aaaah!."- Ryan se arqueó contra el cuerpo de su amado y Josh
sintió la dulce semilla de su pequeño expandirse entre ambos vientres.
Y aterrado se dio cuenta
de lo que vendría mientras sentía como apretaba más en su abrazo a Ryan de
manera incontrolable, y a la vez sabía que se controlaba apenas y de milagro...
¿pero por cuanto tiempo podría hacerlo?.
En un gemido de
inconformidad, dolor y frustración Joshua salió de dentro del pequeño cuerpo y
tambaleante se paro de la cama y se alejo casi como si lo persiguiese el
demonio en dirección al baño, donde la puerta se cerró de improviso y con
fuerza; para completa incredulidad de Ryan, quien de pronto sentía unas ganas
terribles de llorar. ¿Es que acaso tan
mal había estado?... iba a perder ahora a Josh por aquello. Lágrimas inundaron sus ojitos claros, pero
no iba a dejarse derrotar asi, no iba a dejar las cosas como estaban, NO IBA A
PERDER A SU AMADO.
Con dificultad se paró
de la cama, y se dirigió al baño abriendo la puerta... lugar donde se quedo
parado incrédulo al ver la escena que se desataba. Allí estaba Joshua metido en la tina, masturbándose para terminar
con lo iniciado en la cama, corriéndose apenas unos segundos después, tras lo
cual se abrazo a si mismo llorando en silencio y agitado... pero pronto un
murmullo salió de sus labios.
- "Ryan... Ryan lo
siento... lo siento tanto."- Joshua no se había dado cuenta de la
presencia del mas joven en el marco de la puerta.
- "¿Tan... tan mal
estuve?."- Ryan preguntó entonces lloroso desde la puerta, y cuando Josh
levantó la mirada sorprendida y apenada vio a Ryan deshacerse en llanto en su
lugar, mientras se sentaba desnudo en el suelo.
- "¡Ryan!."-
Josh no lo pensó dos veces antes de levantarse y correr a abrazar a su pareja,
tratando de reconfortarlo y secar sus lagrimas aun cuando él mismo aun
derramaba otras tantas.
- "Yo... lo
siento. Josh yo... quería hacerlo
bien... quería hacerte feliz."- Ryan trataba desesperado de hacerse
entender, aun cuando el aliento comenzaba a faltarle. Pero un beso dulce de Josh sobre sus labios hizo que muriesen
todas las palabras por venir.
- "Ryan... fue
increíble. Nunca pensé que pudieses
darme algo tan perfecto... hermoso. Fue
el mejor regalo."- la mirada de Joshua directo a la de Ryan respaldaba cada
una de sus palabras.
- "Entonces.. ¿por
que?."- Ryan no entendía, aunque eso comenzaba a no tener importancia...
estar abrigado por los brazos de Joshua mientras aquella mirada lo terminaba de
calentar, lo hacían sentirse de nuevo en el cielo.
- "Porque me entro
miedo Ryan. Yo... yo quería llenarte de
mi, quería terminar de ser uno contigo... quería apretarte tan fuerte contra mi
cuerpo que... Ryan, hubiese podido matarte, asfixiarte... romperte los
huesos... tantas cosas; ¿no entiendes lo aterrorizado que estoy con la idea de
lastimarte?."- entonces la mirada y la voz de Joshua se volvieron mas
serias y preocupadas, y aún llenas de un terror que había surgido en su voz y
mirada que parecían no querer irse- "Es por eso que me he contenido todo
este tiempo duendecito, he tratado de controlarme... en serio, pero no puedo
lograr medir mi fuerza aún en momentos tan... tan... no sé, extremos. Tengo miedo de lastimarte mi amor, no te lo
quise decir antes porque sabia que ibas a renegar de esto."- Josh continuo
silenciando a Ryan con un dedo en sus labios cuando el más pequeño quiso
replicar algo- "Perdoname por no decírtelo antes, se que te hice sufrir y
sentir inseguro, pero te conozco... hubieses hecho de todo para demostrarme que
mis temores eran infundados y yo hubiese cedido mucho antes con solo una mirada
tuya... como siempre sucede. Mira nada
más esta noche. No se suponía que te
haría el amor aún, ni siquiera estaba seguro de hacerte el amor algún día,
sabes que me basta con estar a tu lado; y sin embargo acabo de estar contigo,
hicimos el amor... bebé... bebé no llores.
Ryan..."- Joshua atrajo a Ryan en un abrazo cuando éste comenzó a
llorar sin control, preocupado de haber herido los sentimientos de su pequeño.
- "Te amo."-
fue todo lo que se escucho en un susurro desde el interior de aquel abrazo protector. Joshua suspiro aliviado, y besó la rubia
cabecita que pronto se alzo haciendo que sus miradas chocaran de nuevo-
"No me hiciste daño... tu nunca me harías daño, jamás Josh... y lo que
hiciste hace un rato lo demuestra. Solo
necesitamos... esto... práctica.
¿Verdad?."- ahora las mejillas de Ryan estaban por completo teñidas
de carmesí al preguntar aquello, y Josh no pudo más que enrojecer por completo
y voltear la vista al final.
- "Mmm... si..
supongo que si... pero... de a pocos, que sean momentos muy especiales."-
Josh apenas y podía decir aquello, volteó de nuevo con el rostro todo sonrojado
a ver a su pareja, quien le sonrió ahora plenamente, mientras las lágrimas
comenzaban a cesar.
- "Siempre serán
especiales, porque todo lo que hago contigo es especial."- la sonrisa de
Ryan por fin volvió a iluminarse, y aquella promesa fue cerrada con un beso
entre dulce y apasionado.
Pasaron un par de
minutos más antes que Joshua se parase de nuevo llevando consigo a Ryan, y lo
sentó en el borde de la tina para asear el amado cuerpo con un paño húmedo,
luego él simplemente se hecho encima un balde de agua fría y se secó, y llevó a
Ryan en brazos a la cama.
- "Hoy no quiero
dormir con pijama."- Ryan rehusó ponerse su ropa nocturna habitual cuando
Josh se dirigió a la cómoda e hizo el intento de abrir el cajón de los pijamas-
"Quiero que tu me abrigues Josh."- extendió los brazos como un niño
pequeño pidiendo un abrazo mientras Josh no podía mas que sonreír y asentir
derrotado al pedido de su amante.
Ryan se envolvió una vez
más entre los brazos de Josh, adquiriendo cada quien un poco del calor del
otro.
Por varios minutos el
silencio se apoderó del lugar, solo el sonido de las respiraciones y el roce de
las sábanas contra los cuerpos que apenas y se movían eran lo que se
escuchaba. Pero una vez mas las
palabras se hicieron presentes entre la ahora tranquila pareja.
- "Me gustó Josh...
me gustó mucho... nunca pensé..."- Ryan no podía terminar, la pena lo
embargaba en gran medida, solo se aferró más a Joshua.
- "Lo sé mi
pequeño, yo... siento lo mismo."- Joshua estrechó un poco el abrazo con
una ligera sonrisa en su rostro, mientras sentía la risita como un burbujeo
bullir desde donde se encontraba Ryan.
- "Bien... entonces
estamos bien ¿verdad Josh?."
- "Más que bien
Ryan."- Josh miró a su niño a los ojos, ojos apenas y visibles por la luz
de la luna que entraba por la ventana, pero que Josh conocía tan bien que
podría incluso verlos estando por completo a oscuras.
- "Bien... porque
ahora estoy seguro, tendrás un lindo recuerdo mío mientras estés en todos esos
lindos lugares a los que irás."- Ryan sonrió de manera casi infantil...
pero de manera súbita Josh se incorporó apoyado en un codo, mientras su
expresión tranquila se iba.
- "Ryan... yo no
pienso ir a ningún lado, me voy a quedar a cuidarte."- la seriedad en la
voz de Joshua demostraba que lo decía muy en serio.
- "Tu no puedes
hacer eso Josh. El que pases el curso
depende de esta nota, no voy a dejar que tu expediente tenga una tacha solo
porque si... yo estoy bien."- ahora fue Ryan quien se incorporó
sentándose, mirando seriamente a Josh, quien suspirando prendio una de las
lámparas de aceite para luego mirar a Ryan a los ojos... preocupado.
- "¡¿Cómo puedes
pedirme eso Ryan?!... lo que acabamos de vivir, todo esto ¿crees en serio que
puedo irme así después de algo tan grande... especial... INMENSO. Ryan, eres mi
vida, no puedo... no quiero, yo..."- pero Josh no pudo continuar, ahora
era Ryan quien lo silenciaba con un gentil pero firme dedo en sus labios
mientras lo miraba seriamente.
- "Sé lo que
significó esta noche, lo que significa para ti... porque significa lo mismo
para mi. Hoy comienza una nueva etapa
para nosotros en lo que tenemos, hoy te amo más que ayer, y deseo poder amarte
mucho más mañana... pero eso no tiene nada que ver con que delegues tus
responsabilidades Josh. Me sentiré mal
si te quedas, porque quiero que entiendas; me entregué a ti hoy para que me
sientas contigo mientras no estemos juntos... porque ese fue el motivo que
impulso nuestro primer momento especial... porque cuando vuelvas y me cuentes
sobre todo lo que viste quiero saber que sentiste que estaba a tu lado, y que
lo que vea a través de tus ojos sea como haber estado allí porque de alguna
manera realmente estuve contigo.
Josh... no voy a dejar que te quedes y pierdas el semestre, y no voy a
dejarlo a discusión. No esta
vez."- Ryan habló seriamente, como pocas veces lo hacía pero que no daba
para replicas.
Josh miró a Ryan
derrotado, suspiró y extendió los brazos en los cuales Ryan se refugió
rápidamente, cambiando su expresión seria por la misma soñadora de
siempre. Unos minutos después Josh
apagaba la lámpara de su mesita y todo volvía a estar en calma.
- "Buenas noches
Josh... sueña con los angelitos."
- "Buenas noches
amor... sabes que siempre sueño contigo."- Josh dijo como cada noche en
respuesta a aquel último ritual que celebraban ya de diario.
Los suspiros comenzaron
a acompasarse, pronto el sueño los invadiría a ambos... pero entonces Ryan se
movió en el abrazo de su amante.
- "Josh..."
- "Si mi vida, ¿que
pasa?."
- "Me gusta tu
trasero."- unas pequeñas risitas traviesas acompañaron aquella
aseveración.
O///O
///BLUUUUUUUSHHHHHHHH!!!!!////
**********
Al día siguiente Ryan
despertó sintiéndose aún en un mundo de fantasía. Aspiró profundo y pudo sentir el aroma de Joshua a su costado,
pero al abrir los ojos sabía bien que éste ya no estaría allí... y sin embargo
no pudo sentirse triste, pues a partir de ese momento sin importar donde
estuviese ninguno de los dos, el otro lo acompañaría siempre. Se estiró perezoso y miró hacia el lugar de
la cama que pertenecía a su novio adorado, y sus ojitos brillaron en felicidad
al notar algo que no supuso antes... una pequeña rosa blanca encima de un sobre
cerrado se encontraban en la almohada de Joshua. Su corazoncito latió en emoción al estirar la mano para tomar
aquella flor y el sobre. El aroma de la
rosa lo llevo a un rincón del paraíso, y pronto sus manos ansiosas abrían el
sobre.
"Mi amor... lo que me diste anoche... el que tú te me dieras anoche, fue lo mejor que pudo pasarme nunca. Ryan, volveré pronto, esperame. Hasta entonces, me voy a este viaje, pero mi corazón se queda contigo. Te amo Ryan, te he amado desde siempre y te amare hasta el fin de la eternidad... esperame.
Tuyo por siempre
Josh."
Ryan sonrió feliz,
abrazándose un ratito, sintiendo que era Josh quien lo abrazaba.
- "Yo también soy
tuyo Josh... te esperare, lo haré siempre."- dijo Ryan para si mismo en
voz baja y de manera soñadora, para luego suspirar y acurrucarse entre las
sábanas.
Entonces la puerta fue
tocada, y Ryan sonrió mientras se ruborizaba, pues sabía de quien se trataba.
- "Adelante señor
Kamatari, la puerta esta abierta."- dijo Ryan en su usual tono feliz,
mientras se sentaba con algo de dificultad, pues las consecuencias de sus
acciones nocturnas comenzaban a presentarse.
Kamatari pasó de manera
tímida, miró a Ryan y aquella enorme sonrisa en su rostro y suspiro en alivio,
aunque no pudo evitar sonrojarse un poco al saber de antemano porque era
aquello.
- "Supongo que
preferirás quedarte en cama hoy, ¿neh Ryan-chan?."
- "Bueno... pero
solo por hoy."- Ryan dijo animoso, mientras un par de perritos juguetones
saltoneaban a los pies de Kamatari, y unos ojitos color cielo se asomaban
confundidos desde la puerta, donde Steven no entendía nada de nada de la
conversación y aquellas miradas de complicidad.
En tanto, en la estación
del tren...
Todos los alumnos del
grupo de viaje ya habían subido al tren, y se acomodaban en sus asientos.
- "Muy bien
señores, acomoden sus cosas, si quieren revísenlas antes de terminar de
acomodarse en sus asientos. Pasaré
lista mientras tanto por última vez antes de que el tren comience su marcha,
estén atentos a su nombre."- el profesor encargado dijo de manera severa
mientras tomaba la lista entre sus manos y una pluma y comenzaba a llamar a los
alumnos.
Joshua escogió un
asiento junto a la ventanilla, y haciéndole caso al profesor tomó su maletín y
metió la mano en este para tantear que todo estuviese en orden, nada roto o
derramado. Entonces algo llamo su
atención, algo peludo que no recordaba haber metido... por lo menos no sabía
que había metido nada con aquella contextura... tal vez Ryan. Intrigado sacó levemente aquel objeto extraño
y su corazón comenzó a latir más que rápidamente al ver de lo que se
trataba. Era el pequeño osito de Ryan,
era Snow Angel quien lucia un lindo cartelito en su cuello que decía "Abrazame
cuando necesites compañía".
- "Ryan..."-
susurró Josh antes de abrazar con efusividad a su pequeño nuevo compañero de
viajes.
- "¡Hey Hiking!"- uno de los chicos de pronto llamó la atención de Josh, mirándolo algo hilarante al verlo abrazar el osito, luego se volteo y dijo a voz en cuello- "¡Aquí esta señor!... abraza su oso de peluche."
Una risa general se dio
en el vagón ocupado por el grupo de estudiantes universitarios, en tanto que
Josh se sonrojaba por completo. Más
luego una sonrisa vino a su rostro.
- "Presente
profesor."- dijo con calma mientras se acomodaba en su sitio sin soltar en
ningun momento al pequeño peluche.
Finalmente el tren se
puso en marcha, y Josh aún ensimismado miraba por la ventana, en tanto que en
sus pensamientos solo se daba una frase
- *Esperame Ryan,
volvere pronto a tu lado... quedate en tanto con mi corazón*
Notas de la autora y de
paso una minivista a su loco mundo.
En la discoteca de moda "Gatitoz",
un animado grupo celebra el exitoso final de toda una saga. Así, bailando al ritmo de "Genesis
of the next" (ending de Cyborg 009), la manada 7, todo el elenco
de "Cuando el amor...", y todos los invitados especiales a las
entrevistas; disfrutan al máximo de aquellos momentos de paz.
A los lejos puede verse a la linda Syamuneko bailando con pyroneko muy animadamente... =n.n=U en el interior de un espacio cercado por la gatita, con enormes carteles que decíabn "PYRO ES MIO Y SOLO MIO" en letras bien grandes... jeje. Mientras que chibineko se la pasaba moviendo la colita junto a su adorado Yan-sé, el perrito de su corazón.
Al otro extremo podía verse al pobre Nicholas siendo acechado por tooooooodo su GRAN grupo de fans en tanto que éste trataba por todos los medios y de manera infructuosa de dejar en claro que ya estaba comprometido. Otro tanto mas allá, Ryan disfrutaba de la compañía de Josh, y Steven... -__- bueno, Steven hacía de las suyas demostrando el motivo del porque era considerado tan sexy... =*.*= que manera de bailar mi diox.
Entonces chibineko por
fin se da cuenta de que los lectores también presentes en la disco la miran con
atención ^^U
chibineko: Nyaaaaah...
hello everybody ^^U Lo sé. lo sé, me demoré un milenio para poner este primer
sidestory GOMENNASAIIIIIII!!!!! No me
queda otra cosa que decir =-.-= pero eso si, lo hice de corazón, espero que
hayan disfrutado de este pequeño pedacito de limón entre esta pareja
=>.>= quien sabe y después me animo a poner un poquito mas en el segundo
y último (si... lo siguiente ya es lo último) sidestory.
Antes de comenzar, sé
que lo puse en una notita al inicio, pero Rena-san, espero que te haya gustado
el capítulo =^.^= a pesar de que siempre estuvo en mis planes xD pues desde que
presente a la pareja, hace ya mas de dos años que me pedías este momento y
nunca lo olvidaste... =;.;= gracias en serio por ser tan lindo mi amigo
=>.<= y aunque este capítulo es para todo el mundo, sabes que es en
especial para ti.
Bueno, un avance de lo
que vendrá a continuación... =>.>= Steven sigue haciendo de las suyas,
Kamatari sigue sufriendo por las de Steven... bueno, en realidad todos sufren
por lo que hace Steven a veces xD el niño no puede evitar las locuras (=u.u=
ok, ok... no es tan niño... especialmente no luego de todos los años que han
pasado) y bien... es un vistazo a la vida de ambos por ultima vez, asi que
preparense para reir un ratito.
Y bueno, solo me queda
agradecer una vez mas a todo el mundo, y de paso pedir un favor =>.<=
meti a Steven y a Nicholas en un concurso al mejor personaje original en un
fanfic =>.>= votarian por alguno de ellos?... shi, shi?... la dirección
es http://groups.msn.com/AnimeAwardsporHayi-OS1 y pues a ver si votan... ¡VOTEN! =>.<=
please. Y cuando lo hagan digan que los
envie yo y que le hice promocion al concurso en el fic (xD que horror, como me
he vuelto de fresca). Bueno, eso es
todo por ahora... Ya saben, criticas,
sugerencias, comentarios a lady_chibineko@yahoo.es
y a kawaii_chibineko@yahoo.com
Antes de despedirme,
diré que la música de fondo para este capítulo pertenece a la banda sonora de
la película "Batman Forever" y es cantada por Seal... ¡ME ENCANTA ESA
CANCION!, es una de mis favoritas en verdad, y para quien lo quiera... allí va
la letra.
"Kiss From A Rose"
Por Seal
There
used to be a greying tower alone on the sea.
You became the light on the dark side of me.
ove remained a drug that’s the high and not the pill.
But did you know’
That when it snows’
My eyes become large and
The light that you shine can be seen.
Baby’
I compare you to a kiss from a rose on the grey.
Ooh’
The more I get of you’
Stranger it feels’ yeah.
And now that your rose is in bloom.
A light hits the gloom on the grey.