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TITULO: Celoso.......¿yo?
AUTOR:
chibineko
NOTA:
Todos los personajes de este fanfic pertenecientes a la serie de Rurouni Kenshin
son propiedad exclusiva de su autor Nobuhiro Watsuki.
CAPITULO I: Una visita inesperada
El mercado de Kyoto estaba lleno como siempre, y allí, en medio de todos estaba
aquella alocada jovencita de larga trenza azabache; sí, Misao estaba haciendo
las compras para el restaurante junto con los demás Oniwuabanshuu, solo que
cada quien había tomado un trozo de la lista y un camino diferente para hacer
las compras más rápido.
A Misao le había tocado ir a comprar todo lo referente a la comida que se
serviría en el menú de ese día; y como era su costumbre trataba de bajar los
precios a los artículos de una forma no muy diplomática que digamos.
MISAO: ¿Qué cree usted, que nací ayer? ¡Esto es un robo, una estafa!, se
aprovecha porque es el único que tiene este tipo de mercancía, 10 yenes son
demasiados, ¡Esto no está a más de 8 yenes!
VENDEDOR: Pero señorita, tiene que entender, yo....
MISAO: ¡Usted nada!, 8 yenes, nada más.
Bueno, y así, pasando de vendedor a vendedor, Misao iba rebajando precios como
de costumbre, mientras la mañana pasaba, y mientras el resto del grupo también
efectuaba sus compras.
*****************
Luego de
terminar con sus compras, Misao se dirigía feliz al punto de reunión acordado,
junto con una generosa suma de dinero que había podido "ahorrar",
cuando escuchó el sonido inconfundible de un altercado en plena calle, y como
ese tipo de situaciones son algo que ella nunca ha dejado, ni dejará pasar sin
meter su nariz, ojitos, trenzas y por último todo el resto de su ser(chismosa
la nenita), decidió averiguar que era lo que sucedía y corrió hacia donde se
escuchaba el ruido, lo cual era en un callejón sin salida que estaba a un
costado de la plaza del mercado.
Al acercarse notó a un joven de cabellos claros siendo agredido por tres
sujetos obviamente más fuertes que él, eso enfureció a Misao quien procedió
a sacar sus cuchillos dejando todas sus compras en el suelo y dijo.
MISAO: ¡Oigan ustedes tres! ¡¡¿Quienes se han creído?!! ¡DÉJENLO EN PAZ!!
Los tres hombres dejaron de golpear al muchacho y vieron a Misao muy divertidos,
el más grande y obviamente más fuerte de todos le hizo una seña a uno de sus
compañeros y este se dirigió hacia Misao quien ya esperaba lista y en posición
de defensa. Pronto Misao hizo gala de su técnica, y tras unos cuantos cortes,
un par de arañazos, mucha bulla y varios gritos los tres grandulones salieron
corriendo de allí.
Misao se
dirigió hacia el joven, quién trataba de ponerse de pie; entonces sin decir
palabra lo ayudo a ponerse de pie y luego lo sentó en un barril vacío que
estaba cerca de donde ambos estaban.
????:Mejor recoja sus compras, de lo contrario la regañaran si alguien se las
lleva.
MISAO:(con una gran gota y en deformet)Aaahhhh! sí!. De acuerdo, ahorita
vuelvo- dijo sonriendo y con una mano detrás de la cabeza, mientras que por su
mente pasaban los horribles tormentos que le daría Okina si eso en verdad
llegaba a suceder.
Misao corrió, prácticamente voló por sus compras, las recogió más rápido
de lo que se sonroja cada vez que Aoshi se acordaba de darle las gracias por el
té, y luego volvió increíblemente aliviada donde el joven.
MISAO: Bueno, aquí están mis compras, ahora sí te ayudaré- dijo de manera
muy entusiasta.
????:Gracias, pero ya no se moleste más, ya hizo demasiado por mi; tanto que
creo que jamás podré pagárselo del todo, bella señorita.
Misao se sonrojó ante el comentario 'Bella señorita, ¡Este muchacho si que
tiene buen gusto!', pensaba vanagloriándose a si misma con gestos, lo que hizo
al muchacho soltar una sonrisa, tras lo cual sintió un dolor agudo en el
costado, doblándose de manera inconsciente.
MISAO: Oye, ¿Te sientes muy mal?; te llevaré al Aoiya para que te curen, ¡Ya
verás como te sentirás mucho mejor en muy poco tiempo!
????:No, no puedo aceptar su generoso ofrecimiento.
MISAO:¿¿¿???
????:Verá. no tengo dinero con que pagarle; esos sujetos me acaban de robar
todo lo que tenía, y como acabo de llegar a Kyoto, ni siquiera tuve tiempo de
encontrar un trabajo; como ve, solo sería un estorbo.
MISAO: ¡Tonterías!, ¡Yo digo que vienes conmigo y así será.
El rostro de Misao dejaba denotar que si ella decía que iba con ella no había
lugar para reclamos de ningún tipo, o era como ella decía, o era como ella decía.
????:Yo....no se que decir, es muy amable de su parte. Gracias. Por cierto, creo
que he sido un descortés al no presentarme, mi nombre es Yamatori Yuri.
MISAO: Pues Yuri-san, es un placer conocerte; mi nombre es Misao.
YURI: Misao-dono, es realmente un placer para mi el haberla conocido.
Tras decir esto Yuri toma la mano de Misao y con un suave movimiento la alza un
poco para poder besarla(su mano malpensados, su mano), ante lo cual Misao se
sonrojó por segunda vez en ese día.
Luego de esto, Misao se las arregló para llevar sus compras en una mano, y
ayudar a Yuri con la otra, pero pese a las protestas de Misao, finalmente Yuri
también cargo parte de las compras; Misao pasó por el punto de reunión, pero
no había nadie, con lo que supuso que todos habían vuelto al Aoiya; Seguro
Okina y Aoshi-sama estarían preocupados, así que apuro el paso un poco.
Durante
el camino miró una que otra vez a Yuri, quien siempre le devolvía en cada
mirada una sonrisa (je je). Ella lo estudio un poco, era un joven de
aproximadamente unos 20 años, de cabellos bastante claros, unos ojos grandes y
de un verde muy bonito; en realidad era un joven muy buen mozo(imagínense a
Soujiro con un par de años de más, más alto, con ojos verde clarisimos,
cabello castaño claro, y un poquito más musculoso, pero no demasiado, osea con
mejor cuerpo, que bonito). Sí, definitivamente era un chico atractivo, y también
muy amable, igual que Himura san; incluso la llamaba de la misma manera.
Finalmente,
después de un buen rato llegaron al Aoiya, y se disponían a pasar cuando la
puerta se abrió de improviso dejando salir a un muy melodramático Okina, quien
se lanzó a abrazar a Misao; a quien casi ahoga.
OKINA: Oh, Misao!, my pretty Misao!, me tenías muy preocupado; creí que algo
malo te había pasado. Estaba a punto de salir en tu rescate, ¡¿Estas bien?!,
¡¿Te paso algo malo?!, no te preocupes, tu querido abuelo Okina esta aquí
para protejerte. Oh, Misao, mi Misaoooooo!
MISAO: ¡SUÉLTAME!, ¡SUÉLTAME TE DIGO QUE ME ESTAS AHOGANDO !¡OOOOKKIIINNAAAA!
Entonces Okina y el resto del grupo fijo su mirada en el joven acompañante de
Misao (incluyendo a Aoshi que se había quedado en la puerta observando en
silencio, para varia)
MISAO: ¡Cielos!, una se demora un poquito y ya están haciendo tremendo escándalo,
definitivamente con ustedes no se puede.
OKINA: Misao, ¿quien es este joven que está acompañándote?
Okina miraba de manera desconfiada al joven que estaba con Misao; sobre todo
porque había notado la manera en que este había mirado a Misao un momento
antes (en realidad Yuri miraba a Misao con carita de *¡Que hermosa es! *, pero
Okina penso que la miraba con cara de *¡Je je! ¡Me divertiré mucho con ella!*
MISAO: Ah!, si!, casi lo olvidaba; muchachos, les presento a Yamatori Yuri-san,
quien desde hoy es mi invitado y se quedará por uno días en nuestro hogar,
pues unos ladrones le robaron todo lo que tenía, (deformet)¡pero no importa,
porque la gran Misao les dio una buena lección.........jo jo jo jo.
Mientras Misao daba una explicación de los hechos, también daba una
representación algo teatral de lo que había sucedido, dando una serie de
golpes y patadas en el aire, para terminar con una característica pose de
triunfo, para vergüenza de todos (gotita general, menos en Aoshi y Yuri), lo
cual hizo que Misao pusiera nuevamente su carita de deformet, nada más que
ahora provista de afilados colmillos.
MISAO:¡¡¡OIGAN!!!, ¡Que significan esas caras! ¡¡¡EXPLIQUEN!!!
TODOS: No nada Misao(Más gotitas)
OKINA: Bueno, ejem; ya que este joven está en aprietos, supongo que puede
quedarse unos días; pero no lo hará gratis, tendrá que trabajar en el Aoiya,
(mirando a Yuri) espero que esto le haya quedado claro Yamatori-san.
YURI: Por supuesto señor(inclinándose), muchas gracias a todos por su ayuda,
además yo ya le había dicho a Misao-dono antes de llegar que pensaba pagar mi
estadía con trabajo, así que esto me parece muy justo, haré todo lo que se
necesite hacer.
OKINA: Ejem...si, bien bien, eso está bien.
MISAO: ¡¡Demonios, que les pasa!!, ¡¿Que no ven que Yuri-san está herido y
ya lo quieren poner a trabajar?
Misao entonces miró a todos de tal manera que el grupo se hizo para atrás
tratando de tranquilizarla y Yuri la miró nuevamente, pero esta vez con cara de
asombro. Este hecho no pasó desapercibido para Aoshi, quien había estado
observando todo y a todos, y en especial al recién llegado. En ese momento
Aoshi observó como Misao hizo que Yuri se apoyase en ella con mucho cuidado y
se dispuso a llevarlo adentro. El joven parecía demasiado feliz. Aoshi se hizo
a un lado ante la agradecida mirada de Misao, quien introdujo a Yuri a la casa.
Aoshi los siguió con la mirada, ese joven por alguna razón no le parecía muy
confiable, por lo cual se decidió a vigilarlo muy de cerca, aunque él mismo no
entendía porque, pero cada vez más ese sentimiento de desconfianza iba en
aumento; entonces vio como ambos jóvenes se perdieron de su vista al entrar a
una de las habitaciones del Aoiya donde seguramente Misao curaría las heridas
de aquel joven; Aoshi entrecerró los ojos, mientras mantiene una mirada perdida
en aquel último punto donde los vio juntos.
FIN DEL PRIMER CAPÍTULO
Si te
gusto mi fic, o por el contrario... no te gusto... (snif), por favor, envíame
tus comentarios a chibineko7@usa.net, que esta escritora felina esta
estará con las orejitas bien paradas, los bigotes atentos y las patitas listas
para ponerse a trabajar.
Se
despide con un bechito felino
chibineko
=^.^=
El
titulo del próximo capítulo: Los primeros síntomas; espéralo.