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Título:
Celoso ... ¿Yo?
Autor:
chibineko
Capítulo
VIII: ¡Todos listos para la misión!. El día de los corazones abiertos
Advertencia:
Este capítulo contiene algunas escenas yaoi, aunque no son lemons ni nada
parecido; todas son, en mi humilde opinión, bastante suaves. Simplemente
advierto a aquellos que no gusten del yaoi.
Un día
pasó y los tres recién llegados habían buscado un lugar donde quedarse en una
posada cercana a la comandancia de policía principal de Kyoto, lugar donde
acomodaron las pocas pertenencias que llevaran consigo y pasaron la noche;
aunque para ser sinceros, al joven Soujiro no le agradaba mucho ser un mal
tercio; pero ante la falta de dinero poco era lo que se podía hacer, y la
pareja no pareció enfadarse ante tal hecho, por el contrario, Kamatari parecía
muy feliz de poder seguir hablando con el joven largo y tendido durante varias
horas durante la noche, mientras era rodeado en los protectores brazos de su
amante, para luego quedarse todos apaciblemente dormidos.
Al
siguiente día, todos los involucrados en la misión fueron llamados para una
pequeña reunión muy temprano en la mañana; cuyo motivo no les sería revelado
hasta que todos estuviesen presentes, aunque más de uno suponía que era para
darse las instrucciones generales de cómo se llevaría a cabo la misión. Y
todos se prepararon para ir a la reunión, aunque hubo alguien a quien se le
presentaron algunos problemas para poder asistir a dicha reunión.
MISAO:
Pues quiera usted o no yo también iré al pueblo; y si es posible, también a
la mencionada reunión.
AOSHI:
He dicho que no, y no es no.
MISAO:
Demo...
AOSHI:
Ie!
MISAO:
Aoshi-sa...
AOSHI(interrumpiendo
enérgicamente a Misao): I-E!
Y tras
esta última palabra, Aoshi se marchó con rumbo al pueblo; mientras en una súplica
desesperada a Kamisama, imploraba por que Misao le hiciera caso por lo menos una
vez en su vida ..... aunque la verdad que tenía serias dudas con respecto a
eso.
Por su
parte, Misao como siempre decidió no hacer mucho caso de lo que le fue
ordenado; y utilizando lo mejor de sus habilidades ninjas siguió sigilosamente
a Aoshi, suplicando a su vez que no la descubriera hasta que fuese demasiado
tarde como para volver sobre sus paso y regresarla al Aoiya.
**********************
Mientras,
en la comandancia de policía de Kyoto, podían escucharse uno paso sonar enérgicos
mientras avanzaban por los corredores de dicho lugar, hasta que llegado a un
punto, el dueño de dichos pasos se detuvo y mientras una colilla de cigarrillo
caía al piso pudo escucharse una voz con un cierto tono de cinismo decir...
SAITO:
Ah!, Seta Soujiro-san, veo que decidió llegar temprano; que tampoco usted podía
soportar a ese par, pues no lo culpo.
SOIJIRO(con
una de sus típicas sonrisas en los labios): Bueno, yo no diría exactamente
eso.
CHO(quien
había estado al lado de Soujiro mientras conversaban desde hacia un buen rato):
Jefe, no creo que sea para tanto.
SAITO:
Ah, no?; pues yo no olvido lo que tuve que pasar la última vez.
Y en ese
momento llegó a la memoria del peculiar agente de policía, los acontecimientos
del día en el que llegaron los que habían sido llamados ......, y alguien
extra de paso.
*************Comienza
el flash back***********
Saito y
Cho se adelantaron para recibir a los recién llegados, y luego de unos breves
saludos, y de una manera no muy sociable, Saito ordenó a todos entrarán a la
oficina principal pues debía dejar algunos puntos en claro sobre la misión;
aunque de antemano les dijo que todo sería tratado de manera más extensa un
par de días después.
Una vez
en la oficina principal, Saito se decidió a hablar...
SAITO:
Como ya se habrán dado cuenta, el motivo por el que han sido llamados es
relativamente serio, así que comenzaré diciendo que lo tomen de esa manera y
no como un juego, nada de tonterías mientras estén bajo mis ordenes...
Entendido.
Soujiro
asintió afirmativamente; pero el joven alto y rubio, el cual se había
presentado a sí mismo como Steven Wildfire, mientras trataba de encontrar las
palabras adecuadas para dicho acto (hay que ver que es extranjero); estaba en
ese momento abrazando (demasiado en la opinión de Saito) a Kamatari, mientras
que le susurraba algo al oído. Con algo de enfado Saito llamó la atención de
la pareja dándoles a entender que no estaban en ningún lugar romántico ni
nada parecido; pero para su sorpresa, el joven rubio lo miró seriamente, y en
entre palabras pronunciadas de manera lenta, y con ese acento que ya estaba haciéndole
perder la paciencia a Saito, el joven dijo...
STEVEN:
Oh, no!, usted se equivoca Mr. Saito; simplemente que sus palabras me hicieron
ratificarle mi decisión a mi dulcesito de naranjita oriental.
*¿Dulcesito
de naranjita oriental?*, se preguntó Saito a sí mismo, dándose a la idea de
que dejaría de comer dulces por un tiempo.
SAITO:
Creo que no entiendo.
STEVEN:
Pues que yo le dije a my cutey Kamy, que si el asunto para el que lo llamaban
era demasiado riesgoso, pues que yo también intervendría y lo ayudaría; después
de todo, uno no deja que la persona más importante de su vida se vaya así de
así a una batalla sin siquiera dar una mano de ayuda. Don't you think so, Mr.
Saito?
Saito
estaba de verdad consternado; en primer lugar, ¡quién rayos se creía ese
mocoso para venir a decirle a él que era o no lo que se iba a hacer!, y en
segundo lugar ¿qué le había dicho al final?, no le entendió ni una miserable
palabra.
SAITO:
Mira jovencito; a mi me importa muy poco que seas o dejes de ser tu de este - señalando
a Kamatari- joven, en realidad, ni siquiera quiero imaginarlo; nadie más que yo
dice lo que se hace aquí y punto, yo soy el jefe aquí.
Pero la
verdad es que el 'jefe' no contó con ciertos inconvenientes, pues en ese
momento saliendo en defensa de 'su' hombre Kamatari dijo...
KAMATARI:
Pues si my darling no va; ¡Yo tampoco!
Y justo
cuando Saito iba a mandar a la parejita en cuestión, bien lejos; una tercera y
muy apacible voz se dejó oír diciendo...
SOUJIRO:
Bueno; en ese caso- dijo esbozando una de sus mejores sonrisas- creo que yo
también me retiraré, pues si ellos dos no van, yo tampoco.
Saito se
quedó helado y sin habla en su sitio; Cho comenzó a imaginarse todas y cada
una de las torturas a las que su jefe lo sometería para quitarse esa frustración
de encima (osea limpiar la oficina unas diez veces hasta dejarla reluciente, o
peor aún, la comandancia completa; dar de comer a los presos; limpiar las
caballerizas; o tal vez.... ir a limpiar todo el armamento de la comandancia
.... ¡CON UN CEPILLITO!); y por último estaban los tres jóvenes esperando
asimismo el veredicto; cuando Saito al parecer recuperó la compostura y mirando
directamente a los tres jóvenes dijo con un gran toque de cinismo, ya característico
de él...
SAITO:
Pues yo no me responsabilizo de muertes estúpidas; si algo le pasa la
responsabilidad recae en ustedes.
Y
diciendo esto tomo un cigarrillo de una de las gavetas y lo encendió, mientras
se daba vuelta mirando así hacia la ventana que daba al patio, dando por
concluida esa charla; así que todos los presentes, incluyendo a Cho (quien no
es lo suficientemente tonto como para haberse quedado) dejaron a Saito solo en
la habitación.
*************fin
del flash back****************
De tan
solo recordarlo a Saito se le subía la sangre a la cabeza; pero por lo menos no
los había visto tan temprano durante ese día, y esperaba no verlos hasta que
fuera necesario durante la reunión que iba a efectuarse en aproximadamente un
par de horas; si, tenía un par de horas para respirar tranquilo aún.
SAITO:
Con tal de no verlos hasta que sea necesario estará bien- dijo en un tono un
tanto fastidiado.
Y
entonces como sintiendo que necesitaba un respiro fijó sus ojos en la puerta de
la pequeña habitación que era utilizada como salita de descanso dentro de la
comandancia, y luego se dispuso a ir hasta allí; ante lo cual tanto Soujiro
como Cho se miraron el uno al otro y como si se hubiesen puesto de acuerdo telepáticamente
ambos dijeron al mismo tiempo....
SOUJIRO
Y CHO: ¡¡¡¡No entre allí!!!
Saito
los miró a ambos con un gesto bastante elocuente y movió ligeramente la cabeza
mientras abría la puerta de la pequeña habitación; pero tan pronto como miró
al interior de esta se quedó petrificado en su sitio, por un lado preguntándose
que había hecho de malo en las últimas semanas para que le sucediesen ese tipo
de cosas, mientras que por el otro lado agradecía a Kamisama el no haber
desayunado todavía.
Ni bien
entró Saito a la habitación, encontró a cierta pareja más que acaramelada,
podría decirse más bien que estaba encendida; pues un joven y rubio
estadounidense tenía a su lindo koibito oriental bien abrazado y sentado sobre
sus rodillas, mientras lo besaba de la manera más apasionada que Saito hubiese
visto jamás (para su completo horror, según él mismo), y tan ocupados el uno
en el otro que ni cuenta se dieron que la puerta había sido abierta, ni que los
habían mirado, ni que la habían vuelto a cerrar, y no de la manera más gentil
y silenciosa del mundo por cierto. Una vez cerrada la puerta nuevamente, y después
de que Saito se recuperó de la impresión, miró a los dos que habías tratado
de advertirle hacía tan solo unos momentos atrás, y dirigiéndose hacia ellos
dijo...
SAITO:
¿No podrían haber sido un poco más específicos en cuanto al motivo por el
cual no debía de entrar a esa habitación?
CHO: Je,
bueno jefe; lo sentimos mucho, pero la verdad es que usted no nos dio mucho
tiempo que digamos.
SAITO:
Como sea; se puede entonces saber, ¿por qué rayos están esos dos allí?.
SOUJIRO:
Pues verá, Saito-san; llegamos los tres juntos, y bastante temprano por cierto,
pero mientras avanzaba el tiempo creo que se pusieron, usted sabe, un poquito
ansiosos, si es así como podría describírselos, y pues preguntaron si había
un lugar donde poder estar a solas durante un rato, y pues Cho los mandó a esa
habitación; y allí han estado desde entonces.
SAITO:
Como sea, voy a estar en mi oficina si alguien pregunta. Cho, llévame una caja
de cigarros a la oficina cuanto antes.
Y
diciendo esto se marchó, alejándose con rumbo a su propio oficina, mientras
que iba mascullando algo acerca de un mal día en el camino.
*************************
Las
horas transcurrían lentamente mientras caminaba pensativo hacia la comandancia
de policía para la reunión pactada de ese día. De pronto se volvió, como
tantas veces ya lo había hecho durante el camino, y miró hacia atrás; aún no
podía verla; pero estaba seguro que ella estaba detrás suyo, solo necesitaba
un pequeño mal movimiento de su parte y la descubriría; aunque para ser
sinceros ya era algo tarde para volver a mandarla a casa y asegurarse que en
verdad regresara; la conocía demasiado bien en ese aspecto y ella no se volvería
para el Aoiya ni por todos los ruegos que le pudiese hacer, ni por todos los
castigos con los cuales la amenazara, nada la haría volver; por lo que sin ya
pensarlo más, y aún con posibilidades de quedar como un loco para con todas
las personas que estaban alrededor suyo en esa gran ciudad dijo en voz alta y
clara...
AOSHI:
Sal de una vez Misao; es inútil que te sigas escondiendo; se que estás allí.
Pero
nadie salió, y tal como él mismo lo había pensado la gente comenzó a mirarlo
raro; pero tratando de no inmutarse ante tal hecho y con un aire un poco más
severo volvió a decir...
AOSHI:
Misao, estoy esperando.
Entonces
la figura de una joven salió de entre las sombras y la multitud; y con una
sonrisita algo nerviosa, y mirando de reojo al que la había llamado mientras
tenía la cabeza gacha; se plantó delante de unos ojos que la miraban, no
exactamente amenazantes, más bien podría decirse que resignados; y entonces le
habló...
AOSHI:
De acuerdo, esperarás afuera de la comandancia de policía, y es mi última
palabra... ¿Entendido?
MISAO(con
la actitud de una niña que se acaba de librar de un buen castigo): ¡¡¡Hai!!!
Y sin
decir más palabra ambos se encaminaron hacia la no muy lejana comandancia de
policía para la reunión que se llevaría a cabo en unos cuantos minutos más.
************************
Una vez
que llegaron a la comandancia, Aoshi fue guiado a la oficina de Saito, la cual
por cierto conocía bastante bien; mientras que Misao se quedó afuera,
aprovechando para tomar un ligero descanso, pues seguir a alguien tan perspicaz
como su Aoshi-sama a hurtadillas, era en realidad bastante trabajoso y agotador.
En la
oficina Aoshi conoció a los que serían sus compañeros de viaje en la misión;
sorprendiéndose por más de un motivo, pues creyó que no volvería a ver a dos
de los recién llegados, y por quien era el tercero; aún no cabía en su mente
que dos hombres pudieran tener una relación de ese tipo tan abiertamente; pero
no dijo nada, pues de alguna manera pensaba que no era quien para decidir si era
correcta o no la forma en que alguien encontrara la felicidad; en realidad
pensaba que nadie podía decir nada con respecto a un hecho semejante, lo cual
no significaba que le agradara del todo a fin de cuentas. Luego se limitó a
escuchar lo que Saito, como líder de la misión, comenzó a decir.
SAITO:
De acuerdo, veo que todos ya se conocen; así que iremos de frente al asunto en
cuestión. Lo que tenemos entre manos es el alzamiento de un grupo en puertas,
no es muy numeroso, pero no por ello deja de ser de peligro para nosotros y en
estos tiempos; y más de uno sabe a lo que me refiero, - dijo con un tono
burlesco y algo de cinismo- así que iremos de frente al grano. El grupo en
cuestión se hace llamar La Esperanza Naciente de la Era Meiji, y
hasta donde tengo entendido; el jefe de este grupo fue la mano derecha de uno de
los generales que comandaba los grandes grupos en la época de la Restauración;
pero luego de terminadas las batallas este hombre desapareció y se dio por
muerto; hace unos años se supo que estaba vivo; al parecer luego de desaparecer
se alió con los Yakusa, y realizó varios tratos en el mercado negro
adquiriendo no solo armas y municiones; sino también varios rurouni de los
mejores, y también bastante inconformes con los cambios de la nueva era. Para
variar se movió en las sombras durante años preparando su plan; y ahora está
decidido a atacar en poco tiempo. El nombre de nuestro hombre es Kyroyaka
Takeshi; consta de un ejercito de aproximadamente unos 500 hombres, y en estos
momentos se refugian en las salientes cercanas a las colinas en el bosque;
nuestra misión es mermar al ejército del enemigo y tomar todos los prisioneros
que podamos; según los superiores cuantos menos muertos y problemas, mejor; no
debemos llamar la atención del pueblo. ¿Alguna pregunta con respecto a esto?.
Nadie
preguntó nada, todo estaba bastante claro; y poco después el grupo de dispuso
a partir, cada quien por su propio camino.
Pero una
vez afuera; una mirada se clavó en el peculiar grupo; y una joven vivaz se
acercó reconociendo viejos conocidos; que aunque en otro tiempo fueron
formidables enemigos, ahora eran vistos como amigos reencontrados.
MISAO:
¿Seta-san, Kamatari-san; son ustedes en verdad?; ¡No puedo creerlo!
Y
diciendo esto saludo con emoción a todos, y al igual que su líder, se
sorprendió al saber quien y qué era el personaje nuevo que se presentaba ante
ella ahora; y luego de hablar un rato y averiguar cuando habían llegado y donde
se hospedaban, lanzó un gran grito de indignación...
MISAO:
¿CÓMO?; ¡¿Prefirieron quedarse en ese lugar antes de llamar a las puertas de
un lugar conocido?!
SOUJIRO:
En verdad que no queremos importunar a nadie; por favor, no se moleste por
nosotros.
KAMATARI:
Es cierto pequeña; además deja de poner esa carita de enojo, que no te ves
nada sexy con ella.
El
comentario hizo que Misao se sonrojase bastante, al igual que Aoshi; quien
diestramente volteo el rostro mirando hacia otro lado para que nadie lo notara,
pues ese comentario le había hecho pensar como se vería la joven si en verdad
quisiera verse 'sexy'; pero Misao se sobrepuso rápidamente de su sonrojo y con
ese aire impulsivo y a veces insolente propio de ella dijo a voz en cuello...
MISAO:
Pues sucede que quieran o no, ustedes llevarán sus cosas al Aoiya hoy mismo; es
más ¡Ahora mismo!; no voy a dejar que dejen sus cosa en un lugar extraño
mientras van junto con Aoshi-sama a quien sabe que lugar; así que póngase de
una vez en marcha que nos vamos al Aoiya todos juntos.... y no quiero escuchar
ni una palabra al respecto.
Y como
la joven dejo bien en claro que su palabra era ley; una hora después todos
estaban camino al Aoiya; mientras que Misao y Kamatari sostenían una animada
charla, en la cual intervenían una que otra vez Soujiro y Steven; mientras que
Aoshi los observaba a todos de reojo y en silencio.
Una vez
en el Aoiya, todos fueron instalados en cómodas habitaciones, y luego de una
reconfortante comida, los invitados salieron a dar un paseo por el lugar; cuando
de pronto dos inquietos y mojados cachorritos les salieron al encuentro;
mientras que jugaban entre ellos entre pequeñas mordidas y ladridos.
STEVEN:
¡Vaya; no puedo creerlo!, creí que no habían perros grandes en este país- y
volteando hacia Aoshi pregunto- ¿Son suyos estos lindos siberians?.
Aoshi
alzó una ceja mientras asentía con la cabeza a la pregunta de Steven.
STEVEN:
Pues son muy hermosos, y se nota a simple vista que son de buena raza.
Aoshi
estaba a punto de preguntar algo, cuando a la carrera llegaron Kuro y Shiro,
todos mojados de pies a cabeza, y notoriamente cansados por una carrera
precipitada.
SHIRO:
Lo sentimos mucho Aoshi-sama; pero se nos escaparon cuando estabamos bañándolos,
lo lamentamos.
Y
diciendo esto ambos muchachos trataron de volver a capturar a los inquietos
perritos; pero estos lo tomaron todo como un juego y comenzaron a correr por
ratos, para luego detenerse como esperando que sus compañeros de juegos los
alcanzasen para luego seguir con el juego. Ante tal situación, tanto Aoshi y
Misao, como Soujiro y Steven, tuvieron que ayudar a los dos Oniwuabanshuu a
capturar a los perritos; mientras que Kamatari les daba a todos hurras y vítores
ayudado de un par de vistosos abanicos sacados quien sabe de donde. Una vez
capturados los cachorros, Misao les dijo a todos los nombres de los pequeños; y
luego tanto Kuro como Shiro se retiraron con los pequeños latosos para volver a
comenzar con el baño que les habían estado dando pues en ese momento estaba más
sucios que antes de meterlos la primera vez al agua; además contaron con la
inesperada ayuda de Soujiro, quien quedo fascinado al ver unos canes de un mes
tan grandes.
Mientras
tanto, y sin quererlo Aoshi y Steven comenzaron a hablar de los perritos...
AOSHI:
Voy a necesitar, creo yo, más información para adiestrarlos de la que me dio
el hombre que me los vendió.
STEVEN:
¿En serio va a hacerlo usted solo, Mr. Shinomori ?; pues en ese caso si quiere
yo puedo darle algunos consejos, yo tengo varios big inu en mi casa; y de muchos
de ellos yo mismo he sido el .... como se dice- y volteándose hacia Kamatari
preguntó- Tell me, my little candy; ¿How do you say trainer in japanese?
KAMATARI(
con una voz melosa y enviando un guiño travieso): Entrenador.
STEVEN:
YES!, that's it, yo he sido el entrenador;- y volteando nuevamente hacia Aoshi-
si quiere yo puedo darle algunos consejos, y después de todo lo que ha hecho
por nosotros, sería un placer.
AOSHI:
Seguro que no le molestaría.
STEVEN:
Oh, no!, sería, como ya dije antes, todo un placer.
AOSHI:
En ese caso le estaré muy agradecido.
Y así
ambos se alejaron, mientras hablaban de razas de perros, y todo lo relacionado a
su crianza.
Kamatari
miró como su Steven se alejaba y suspiró; y entonces pudo sentir, y luego
notar la mirada de Misao sobre él, tras lo cual algo abochornado dijo...
KAMATARI:
Ups!, lo siento, no era mi intención incomodarte; no puedo evitarlo cuando
estoy junto a él, lo quiero mucho.
Entonces
Misao algo sorprendida dijo...
MISAO:
No!, te equivocas; no me molesta en lo absoluto; es solo que... - y poniéndose
en deformet y con ojos llorosos de los cuales amenazaban con salir ríos de
lagrimas dijo- es que... tú ya tienes novio ¡¡¡¡Y yo no!!!!!, y yo tengo la
vista en mi objetivo mucho antes que tú ... snif.
Kamatari
cayó de espaldas al suelo, no podía creer lo que oía, sobre todo porque desde
que vió a Aoshi junto a Misao por primera vez desde que volviera, había
pensado todo lo contrario.
KAMATARI:
¿Entonces... entonces ustedes todavía ... nada?
Misao
movió la cabeza negativamente, mientras hacía pucheritos y le brillaban los
ojitos.
KAMATARI:
Que raro, por lo general mis instintos nunca fallan- dijo de manera algo distraída
y en voz alta.
MISAO(algo
menos deprimida debido a esa extraña frase): ¿De que está hablando
Kamatari-san?
Kamatari
observó a la joven y negando con cabeza y manos dijo...
KAMATARI:
No, nada, nada; pero- y poniendo un aire serio- no te rindas bajo ninguna
circunstancia, recuerda que en la guerra y en el amor... todo vale.
Misao
escuchó estas palabras con mucho cuidado, y las memorizó enseguida ... *Con
que todo vale, ne?*. Entonces se decidió a cambiar de tema con Kamatari.
MISAO:
Pero cuénteme Kamatari-san; como así se le declaró Steven-san, ¿por qué fue
él quien se le declaró, ne?.
Esa
pregunta puso algo nervioso a Kamatari, pues estaba seguro que Misao estaba aún
muy joven para escuchar cierto tipo de relatos, y la manera como terminaron
juntos no era exactamente un cuento color de rosa; así que desvió el tema un
poquito de la pregunta...
KAMATARI:
Bueno, si fue él quien se me declaró; pero lo que más recuerdo es el momento
en el que se paro y me pidió que fuéramos pareja para siempre ... delante de
toda su familia.
MISAO(con
los ojos como platos); ¿Qué él hizo queeeee?
KAMATARI:
Si, así como lo oyes, casi me da un infarto; fue durante unos días de
vacaciones en los que me invitó a mi y una pareja amiga a pasar esos días en
su casa....
Kamatari
siguió contando animadamente ese suceso, no solo porque había logrado distraer
a la joven de la pregunta inicial, sino porque las únicas personas a las que él
pensaba que podría haberles podido contar ese momento especial de su vida habían
estado allí presentes, y ahora se le daba la oportunidad de contarlo a alguien
a quien podría tomar como una vieja conocida, mientras recordaba cada momento
con cariño.
Y entre
esos y otros sucesos pasaron rápidamente un par de días, tras lo cual llegó
el día de la partida; para el cual todos estaban ya preparados.
*********************
La mañana
del día tan esperado, Aoshi se encontraba en el Aoiya, pues ya había avisado a
Seijuro de su partida, por lo que ese día suspendió el 'entrenamiento' hasta
que regresase de la misión, entrenamiento al cual le estaba dedicando mucho
entusiasmo últimamente por cierto; pero mientras que todos esperaban a Saito y
se preparaban para el corto viaje que debían hacer; pues el lugar de reunión
era el mismo Aoiya; un coro de pequeños ladridos, seguidos de una voz conocida
inundaron el lugar.
SEIJURO:
¡Ohayoo minna!; espero que haya alguien en casa...
Y luego
una ya muy conocida escena se llevó a cabo en el Aoiya; un par de veloces jóvenes
ninjas se posaron a cada lado del guapo maestro, mientras que cada una sujetaba
uno de sus brazos con adoración y sus ojos se transformaban en visibles y rojos
corazones.
SEIJURO:
Veo que si había alguien en casa después de todo.- dijo el maestro con alegría,
y un toque de picardía.
En ese
momento todos los que estaban ya terminando de prepararse salieron al encuentro,
y un gracioso cuadro se dio a continuación. Con una mirada pícara y coqueta,
Kamatari saludo al guapo maestro del Hitenmitsuryugiryuu, acto ante el cual
Seijuro le lanzó una muy elocuente mirada a Kamatari, mirada que fue por
completo mal interpretada por Steven, a quien tuvieron que detener prácticamente
entre todos para que no se le lanzara a Seijuro encima; y aunque al final
Kamatari le hizo entender que todo había sido un pequeño juego, el rubio se
hizo cargo de mantener a 'su' prometido lo más lejos posible del fornido
maestro, mientras este se encontrara cerca. Una vez pasado el incidente, Seijuro
se llevó a Aoshi para un rincón, y allí le dio unos últimos consejos útiles
a su discípulo, además de prometerle que durante los 2 ó 3 días que
estuviese ausente, haría lo posible para tener bien vigilado al 'enemigo'....
SEIJURO:
Y recuerda por sobre todas las cosas, que es la práctica quien hace al maestro,
aunque una que otra vez nace algún privilegiado con un don nato, como yo, por
ejemplo...
AOSHI(suspiro):
................ Hai.
Y luego
de esto, y para gran pesar de cierto par de lindas ninja, Seijuro volvió a
partir argumentando que su trabajo de alfarería estaba algo atrasado, y que iba
a aprovechar para avanzar todo cuanto pudiera.
Casi una
hora paso, cuando el coro de ladridos volvió a oírse, pero esta vez, al salir
todos; dos personajes, a los cuales habían estado esperando, fueron observados
parados justo en las puertas del Aoiya, uno vestido con sus ya conocidos ropajes
llameantes y varias espadas adornando su atuendo, y el otro con su siempre
impecable uniforme azul, sus gafas y un cigarrillo humeante entre los dedos de
una enguantada mano.
SAITO:
Veo que se consiguieron guardianes nuevos, aunque creo que deben de enseñarles
algo de modales. Bien, es hora de irnos; no hay tiempo que perder.
Y
diciendo esto dio media vuelta con camino al bosque, y detrás de él, una
comitiva de cinco hombres, lo siguió deprisa y en silencio. Todos los presentes
que se quedaban elevaron una súplica por ellos y los observaron hasta que se
perdieron entre el follaje, luego cada quien regreso hacia sus obligaciones;
excepto Misao, quien se quedó allí parada durante mucho tiempo más.
********************
El día
avanzaba lentamente en el Aoiya, luego de la partida del grupo, cuando cerca de
las 5 de la tarde, una voz se dejó oír en la entrada.
YURI: ¡Tadaima!
Al
instante Misao salió al encuentro del recién llegado.
MISAO:
Konnichiwa Yuri-san; ¿cómo le fue en su trabajo el día de hoy?.
YURI:
Konnichiwa Misao-dono; me fue tan bien como siempre, gracias a Kamisama. ¿Ya
partió Aoshi-sama junto a los demás?.
MISAO:
Hai.
Yuri
puso una cara algo triste; hubiese deseado poder acompañar a Aoshi en esa misión;
pues la verdad le preocupaba mucho lo que pudiera pasar; pero ni siquiera había
estado allí para despedirlo; en realidad esa semana había sido bastante
atareada para él, pues todas las mañanas le había tocado atender a los
clientes, y por las tardes, casi todas sin excepción, había sido solicitado en
el lugar donde trabajaba; una semana muy ocupada en verdad, .... y además
estaba ese otro problema que lo agobiaba......... y que pensaba resolver ahora
mismo.......
Mientras
Misao le servía la cena, se decidió por fin a hablar con ella, tenía que
resolverlo de una vez por todas; así que luego de terminar de comer, y de lavar
los platos; le pidió a Misao muy seriamente hablar con ella en algún lugar a
solas. Lo que no se pudo imaginar, fue que Okon escuchó eso último, y fue como
loca a decirle a todos los demás con lo casi todos (menos Shiro, que era el
encargado de atender el Aoiya en ese momento), fueron a dar una 'miradita' para
ver lo que iba a suceder; aunque ambos muchachos escogieron tan buen lugar que
aunque podían verlos sin que los descubrieran, no podían oírlos; y así
comenzaron su conversación, la cual duró un muy largo período de tiempo...
MISAO:
Bien, creo que ya estamos en un buen lugar; de que quería hablarme Yuri-san.
YURI(bastante
nervioso): Bueno, verá Misao-dono; hay algo que he querido hablar con usted
desde hace algún tiempo.
MISAO(algo
inquieta pues ya sospechaba algo, no estaba ciega ni era tonta, saben?) Hai?
YURI:
Bien, se trata de algo que es muy importante para mí, vera.... no sé como
comenzar.... pues sucede que.... -un gran suspiro, y una gran toma de aire- verá;
cuando la vi por primera vez Misao-dono, pensé que usted era la mujer más
maravillosa que había visto sobre la tierra, y mi corazón saltó de alegría
cuando me pidió que me quedara aquí en el Aoiya con usted y el resto de la
familia...
Misao se
sobresalto, eso era exactamente lo que había temido; pues más de una señal le
había hecho preveer este momento, y no exactamente del mismo Yuri, sino del
resto de la pandilla, excepto de Aoshi claro esta.
MISAO:
Yuri-san, creo que debemos hablar con respecto a esto, verá...
Pero
Yuri no la dejó continuar, la silencio gentilmente y luego continuó...
YURI:
Pero verá Misao-dono; hace tan solo unos días, mi vida cambió por completo, y
ya no he vuelto a ser el mismo desde entonces; estoy desesperado y no sé que
hacer... no he venido aquí para pedirle que me quiera, pues me he dado cuenta,
no solo que su corazón pertenece por completo a Aoshi-sama, y sé que él se
dará cuenta algún día de que siente lo mismo por usted; sino también porque
me he dado cuenta que lo que sentí por usted no fue más que una inmensa
gratitud, pues mi corazón., ahora definitivamente ya no me pertenece, pues ella
me lo ha robado...
MISAO:
¿Ella?
Yuri
asintió tristemente con la cabeza; y luego dijo en una voz muy bajita...
YURI:
Hai, Yumiko-dono; desde que la vi por primera vez, ya no pude dejar de pensar en
ella; ni siquiera puedo dormir o comer pensando en ella. Siento mucho agobiarla
con mis problemas Misao-dono, pero necesitaba hablar con alguien, y aunque
parezca tonto, sentí que usted era la única persona con la que podría hablar;
además de que en mi interior sentí que le debía una explicación.
Misao
abrió los ojos como platos, y luego una gran sonrisa iluminó su rostro, tras
lo cual abrazó fuertemente a Yuri, quién se sorprendió mucho por esta actitud
de Misao.
YURI;
Mi... Misao-dono, pero que...
MISAO:
No seas tonto Yuri-san; estoy segura de que Yumiko-san estará muy feliz si se
entera de lo que sientes por ella; no hay nadie en este mundo que pueda quererla
más que tú.
YURI:
Pe.. pero, como podría quererme, si siento que en cierta forma no he sido muy
correcto, como puede querer a alguien que cambió de gusto de un momento a otro.
Y si piensa que haré lo mismo otra vez y ya no me quiere después. Es que no se
da cuenta - entonces poniendo ojos lloroso y adoptando una imagen en deformet -
¡soy un voluble!, jamás me va a querer.... snif....
Pero
Misao no se desanimó para nada, todo lo contrario; de manera enérgica y muy
animada dijo...
MISAO:
No debe de ponerse así Yuri-san, pues como una persona amiga mía hace poco me
dijo... no debe nunca de darse por vencido, pues en la guerra y en el amor, todo
vale.
YURI: ¿Todo
vale?
MISAO:
¡Hai!, y es por eso que usted no se rendirá para conquistar a Yumiko.san, así
como yo no me rendiré para conquistar a Aoshi-sama.
Yuri miró
a Misao con una nueva esperanza reflejada en los ojos, y con gran entusiasmo le
dio toda la razón a su joven amiga.
YURI: ¡Tiene
usted toda la razón Misao-dono!, no debo de darme por vencido sin haber luchado
primero. Se lo prometo, haré mi mejor esfuerzo, y Yumiko-dono entonces me querrá.
MISAO:
¡Así se habla Yuri-san!, juntos haremos lo mejor.
YURI(asintiendo
enérgicamente con la cabeza): ¡Hai!, y estoy seguro que ambos lo
conseguiremos. Definitivamente Aoshi-sama es un hombre muy afortunado, pues la
tiene a usted junto a él, Misao-dono.
MISAO(completamente
sonrojada): Pero que cosas dice Yuri-san.
YURI:
Solo la verdad, y además usted también es muy afortunada, pues con el poco
tiempo que tengo de conocerlo se que no solo es una persona confiable,
respetable y muy decidida cuando se propone a hacer algo; sino que además es un
buen guerrero, y aún así, me he dado cuenta de que es todo un amante de la
naturaleza; es más, tal vez tenga el espíritu de uno de esos grandes
naturalistas de los que se habla hoy en día.
Misao
miró algo confundida a Yuri por el comentario hecho al final.
MISAO:
¿Un gran naturalista dices Yuri-san?
YURI:
Hai, es que no se había dado cuenta.
Misao
movió negativamente la cabeza por toda respuesta, por lo que Yuri procedió a
explicarse.
YURI:
Pues verá Misao-dono, me he dado cuenta de que cada vez que volteo, Aoshi-sama
se encuentra mirando por alguna ventana si es que estamos dentro del Aoiya, o de
lo contrario, hacia el árbol o la criatura más cercana con gran interés;
estoy en realidad seguro que si no se hubiese orientado a ser guerrero, habría
sido un estudioso de la naturaleza.
Misao
miró perpleja a Yuri por un momento, pero luego pensó en todas las veces que
Aoshi salía, y cuanto se demoraba, además de las muchas veces que lo había
encontrado meditando solo en medio del bosque, y llegó a la conclusión de que
Yuri tenía razón.
MISAO:
Ahora que lo pienso debe de estar en lo correcto Yuri-san- y entonces su mente
comenzó a divagar- Ahhh!!!, ya me puedo imaginar a Aoshi-sama en medio del
bosque, estudiando y viendo todo lo que a él tanto le gusta, mientras que yo
estoy a su lado ayudándolo; - y volteando hacia Yuri dijo- Mientras que usted,
Yuri-san, esta junto a Yumiko-san en algún otro rincón del bosque, buscando
alguna cosa interesante que Aoshi-sama les hubiese pedido; y así, los cuatro
estaríamos felices en medio del bosque estudiando toda esa hermosa naturaleza.
Las
palabras de Misao sonrojaron profundamente a Yuri, a la vez que le causaron una
gran emoción; y una vez más, como comunicándose telepáticamente se tomaron
de las manos, rojos como tomates, mientras se miraban a los ojos como dos niños
cómplices en alguna travesura; pero el público que los estaba observando, osea
todo el resto de la pandilla Oniwabanshuu que quedaba en el Aoiya, tomo esto
como señal de otro acontecimiento, como señal de que ambos muchachos ya se habían
comprometido, y se alegraron por ambos jóvenes, pero decidieron no molestarlos
y darles un momento solos; claro que eso no les impedía ir planeando la boda,
.................. y por supuesto todo debía de ser informado a Aoshi cuando
este volviese, después de todo era el líder de los Oniwabanshuu, neeee????
************************
La
comitiva había caminado lentamente durante todo el día; y aunque estaban a
poco más de media tarde (léase cerca de las 4 ó 5 de la tarde), ya habían
recorrido todo el trayecto que debían de recorrer para llegar al lugar fijado
para antes del ataque al grupo enemigo; por lo que decidieron que descansarían
en ese lugar hasta la hora señalada para el asalto, el cual había sido fijado
para 2 horas antes de la media noche, hora en las que dos grupos de 50 policías
cada uno, debía de estar a uno y otro lado del campamento enemigo, pues bien
faltaban poco más de 5 horas para eso, y todos decidieron levantar sus carpas,
para luego comer algo y posteriormente entrenar o hacer lo que más quisieran
(esto último pareció una muy buena idea a cierto par de tórtolos a los que
algo de intimidad les caería muy bien); y fue así como cada quien luego de la
cena se dispuso a hacer lo que más quisiera. Soujiro se colocó cerca del
campamento, donde comenzó a practicar un poco con la espada, lo más
silenciosamente que podía; Cho por su parte pulía de manera esmerada sus
espadas, cuidando de que cada una tuviese el filo adecuado; Kamatari y Steven se
metieron a su tienda, tras lo cual cierto ruidos fueron dejados como evidencia
de que estaban aún con vida, a diferencia de Aoshi, que una vez en su tienda no
dio más señales de vida; y pues por último estaba nuestro querido Saito, que
para alegrarse un poco la vida decidió ver que rayos era lo que estaban
haciendo los demás; aunque al final de su excursión por la vida de los
miembros de la comitiva, deseo no haber tenido tan brillante idea.
Primero
fue a ver que estaba haciendo el joven Seta, y luego de uno momentos, en los
cuales paso por su mente la idea de retar al joven a un duelo luego de terminada
la misión (uno amistoso por así decirlo, obviamente), se retiró para ver que
tanto había avanzado su ayudante de cabeza de escoba, aunque dudaba que hubiese
cambiado de lugar o incluso de espada, pues ya conocía muy bien a que grado podía
llegar la afición de Cho por las espadas, así que fue mayúscula su impresión
al ver que el mencionado no se encontraba donde lo había dejado la última vez,
por lo que caminó un rato más y entonces escuchó un par de voces algo
acaloradas, por lo que se dirigió al lugar de la discusión, y esto fue lo que
vio. Parados frente a frente estaba Cho y Steven; y este último no parecía muy
feliz que se diga.
STEVEN:
Ya te dije que Kamy está descansando en estos momentos, así que por favor no
molestes.
CHO: De
acuerdo, de acuerdo; pero no tienes por que ofender así a la gente; ya te dije
que solo quería preguntarle algo a Kamatari; pero supongo que lo haré después
- y dando media vuelta masculló entre dientes- cuando tú no estés cerca.
Pero
Steven escuchó muy bien esto último, y se molestó sobre manera; con lo que
tomando por un brazo a Cho, lo volteó y cara a cara le dijo...
STEVEN:
Muy bien, Mr. Pelos Parados, no voy a seguir soportando esto; no quiero que te
le acerques a my Kamy, ¡¿Oíste?!.
CHO: ¡De
que rayos estás hablando, lunático!
STEVEN:
No te hagas el tonto; sabes muy bien de que hablo; pero ni creas que me vas a
conseguir quitar a Kamatari; él me quiere solamente a mí y grábate eso bien
en tu big head.
CHO: ¿En
mi qué?; mira, no se que me dijiste, pero creo que estas cometiendo un gran
error; ¡¿Crees que yo estoy interesado en el rarito?!. ¡POR FAVOR!, yo no soy
de esos, entiendes; es todo tuyo.
Steven
miró a Cho con desconfianza, mientras le preguntaba...
STEVEN:
En serio no estás interesado en my little Kamy.
CHO:
¡¡¡¡¡NOOOO!!!!
STEVEN:
Rigth!, en ese caso; lo siento, le diré a Kamy que lo buscaste para algo
mientras estuvo dormido.
Y tras
estás palabras se alejo de la vista de Cho, al igual que la de Saito; y cuando
este último esta por irse para ver que hacia Aoshi; vio con asombro que Cho se
sentaba en una roca cercana de manera visiblemente pesada, como si algo grande
hubiese sucedido en su interior; y con más asombro aún lo vio llevarse una
mano al pecho y apretar fuertemente su camisa, justo en el lugar donde se suponía
latía su corazón, y mientras un par de solitarias pero gruesas lágrimas caían
por sus mejillas, en una voz sumamente apagada la palabra 'baka' salió de sus
labios, para luego quedarse durante un muy buen rato con la cabeza gacha y en
completo silencio, mientras que ambas manos apretaban fuertemente la tela de su
pantalón. Saito dio media vuelta, y mientras prendía un cigarrillo dijo en voz
baja, solo para si mismo...
SAITO:
No pienso hacer ningún comentario al respecto.
Tras lo
cual se alejó del lugar en un completo silencio, dirigiéndose hacia la tienda
donde se encontraba Shinomori-san.
Mientras
Saito se dirigía hacia la tienda de Aoshi, poco a poco pudo oír un murmullo
proviniendo de esta, y a medida que se acercaba este murmullo era cada vez más
claro, hasta que al estar por completo cercano a la tienda entendió a la
perfección lo que Aoshi estaba diciendo, dejándolo tan perplejo que hasta el
cigarrillo estuvo a punto de caérsele, y le tomo un buen momento el poder
recuperarse.
Momentos
antes, Aoshi había tratado de concentrarse meditando un poco antes de la
batalla, pero en todo lo que podía pensar era en Misao, y en el hecho de que
ahora se encontraba a solas con Yuri, esto en realidad lo ponía muy nervioso,
así que recordando las palabras de Hiko-san se dijo a sí mismo *¿Por qué
no?, después de todo había hecho lo mismo en su sala de meditación ya varias
veces mientras que todos creían que estaba meditando*; aunque por algún extraño
motivo se sentía bastante incómodo de hacerlo en aquél lugar, aunque ¿quién
podría molestarlo?, todos allí estaban metidos en sus propios asuntos y nadie
miraría; así que tomando un poco de aliento y mirando alrededor tomó un
paquetito de comida que le habían preparado en el Aoiya y lo puso en frente
suyo 'hacia esto generalmente con su taza de té, pero a falta de lo usual...';
y tomando aliento comenzó con su práctica, después de todo, como dijo
Hiko-san: 'La practica hace al maestro', así que...
AOSHI:
Ano... disculpa Misao-chan; pero hay algo que he querido decirte desde hace
mucho tiempo; y ... pues yo.... ano, bueno..... lo que quería decirte es
que,... pues que eres muy linda...., y que me pareces alguien maravillosa... y,
este, que más; a sí, pues que me sentiría muy honrado si pues, tú...
aceptaras ser miiiii.....- en ese momento tomo una gran bocanada de aire, y tras
unos instantes lo dejó salir lentamente, y mirando el paquetito dijo- pues te
gu- gustar- ría ser mi no- nov- novia.
SAITO(con
un tonito muuuuuuy sarcástico y parado justo a la entrada de la tienda): Creo
que te iría mejor si dejaras de tartamudear tanto; aunque dudo que ese paquete
este muy interesado en ti a final de cuentas.
La cara
de Aoshi era más blanca que la nieve, y al igual que esta estaba frío hasta la
médula de los huesos; y lo peor de todo es que no tenía por donde escapar.
SAITO:
Hmmmm; veo que al final de cuentas la chica comadreja lo logró, neeee?
Esa
frase hizo que Aoshi olvidara todo lo que le acababa de ocurrir, y mirase
directamente a los ojos ámbar de Saito. Era la segunda persona que insinuaba o
decía que él le gustaba a Misao, ¿Podría entonces ser verdad lo que Hiko-san
dijo?, ¿Tendría acaso tantas posibilidades después de todo?. Mientras Aoshi
estaba sumido en su pensamientos, Saito dio media vuelta con la intención de
retirarse; pero entonces sintió una mano deteniéndolo por un brazo, y al
voltear vio a Aoshi parado justo detrás suyo, con la cara roja como un carbón
encendido, y con un gesto de determinación único, a lo cual todo lo que hizo
fue alzar una ceja interrogante. Aoshi tomo aire, soltó el brazo de Saito y miró
hacia el suelo un rato, tras lo cual volteo el rostro hacia un lado y profirió
la pregunta más insólita que Saito pudiese haberse imaginado salir de ese
hombre; y que además no había tenido pensado responder hasta que Eiji (el
jovencito que Saito y su esposa Tokio adoptaron la vez que este se topase con
Kenshin y Misao cuando iban camino a Kyoto y se encontraron por primera vez con
Shishio) creciese lo suficiente para comenzar a pensar en chicas...
AOSHI:
Saito....., ¿Cómo fue que invitaste a tu esposa a salir.... por primera vez?
Saito no
estaba muy seguro de que hacer, aunque al final optó por sentarse en el primer
lugar que encontrase, tras lo cual Aoshi se sentó en el suelo frente a él. Miró
a Aoshi durante un buen rato, y luego una ceja se alzó cómicamente mientras
sus labios se comenzaban a doblar en una extraña sonrisa; *Por lo menos no podría
decir que no tuvo algo de entrenamiento llegado el momento*, tras lo cual se
preparó para tener la charla más larga que hubiese tenido, hasta ese momento,
con otro hombre en su vida; después de todo si resulto ser una tarde ocupada, y
no aburrida esperando hasta que llegase la hora de salir a atacar.
Fin del octavo capítulo.
Notas de
autor
KONNICHIWA
MINNA:
¿Cómo
están todos?; espero que se encuentren bien; y para los que quieran saberlo ¡Yo
también estoy bien!.
Pues
bueno, como se habrán dado cuenta, el capítulo de esta vez fue algo más largo
de lo habitual, pues sucede que esta con todas las pilas puestas, osea bastante
animada, espero no haberlos aburrido.
Antes
que todo, una de las frases de Saito está dedicada a mi querida amiga
Maho-chan, que fue quien la inspiró, así que este capítulo se lo dedico.
Como se
dieron cuenta ya, muchas cosas están comenzando a aclararse, y tal vez una que
otra a complicarse; muchos están confesando lo que sienten ya sea a sí mismos
o a alguien más, pero por allí ya salen las cosas, pero mientras tanto una
batalla esta a la vuelta de la esquina, y la comitiva conformada para la misión
tendrá que hacer gala de sus mejores técnicas si quieren que todo siga tan
bien como siempre... ¿podrán lograrlo?, pues eso ya lo verán en el próximo
capítulo, donde nuestros muchachos por fin van a entrar en acción.
Pasemos
a nuestro habitual vocabulario de siempre, ya al igual que el capítulo anterior
será bilingüe, por lo que primero irán las palabras o frases en inglés, y
luego las que están en japonés.
-Big:
Grande
-Cutey:
lindo/a.
-Darling:
Querido/a.
-Dont'
you think so?: ¿No piensa usted igual?.
-How do
you say trainer in japanese?: ¿Cómo dices entrenados en japonés?
-Little:
Pequeño/a.
-Little
candy: Caramelito.
-My: Mi.
-Rigth:
Correcto.
-Tell
me: Dime.
-That's
it: Eso es.
-Yes:
Si.
-Ano:
Esteeee.
-Baka:
Tonto.
-Demo:
Pero.
-Hai:
Si.
-Ie: No.
-Inu:
Perro.
-Kamisama:
Dios.
-Koibito:
Amante.
-Konnichiwa:
Buenas tardes.
-Minna:
Todos/as.
-Ne?:
No?, cierto?, verdad?.
-Ohayoo:
Buen día.
Tadaima:
Ya llegué.
Bueno,
ese fue el vocabulario de nuestro capítulo, pero para los que quieren más,
pues les contaré que en el siguiente capítulo.....
Pero
chibineko no pudo continuar, porque una pequeña y enérgica vocecita apareció
de improviso, mientras su pequeño dueño saltaba de un lugar a otro lleno de
vitalidad.
-chibineko:
Ay, minimiau, ya estás de nuevo haciendo bulla; ¿qué no te estaba cuidando
himeneko?
-minimiau:
SIIIIII!!!!!!!
-chibineko:
Y por que no estás con ella entonces?.
-minimiau:
Porque se puso a buscar en tu canastita chibi-nee, y encontró un montóooon de
fotos, y comenzó a mirarlas y dijo algo de que no era justo que tu solo
tuvieras todo y me dijo que me fuera.
-chibineko:
¿QUÉ HIME HIZO QUEEEEEEEE??????, ¡Mis fotos de Aoshi-san, de Hiko-san, de
Kurama-san y Hiei-san; De Kamui-san y Subaru-san, y de Seishiro-san y de
Fuma-san; ..... mis fotos de Lantis, de Ryo Saeba; de Trunks y de Vegeta!.... ¡MIS
FOTOS DE MEW-CHAN!. ¡MIS FOTOS; TODAS MIS FOTOS! GRRRRRR. ¡VOY A HACER PAGAR
POR ESTO A ESA PELUDA POR EL RESTO DE SUS GATUNOS DIAS!
Y con
los ojos llameantes de furia, chibineko se fue detrás de su hermana para exigir
la devolución de sus cosas, sin darse cuenta que dejó a minimiau solito y
haciendo pucheritos, entonces otro par de gatitas llegaron a escena.
-cyberneko:
Y ahora que te pasa minimiau, porque estás así.
-minimiau:
Es que chibi-nee me dejó solito, porque se fue a que hime-nee le devolviese sus
fotos.
-kawaiineko(con
una voz dulce como la miel, muy típica de ella): Ya, ya minimiau, mira, toma
esta galletita en forma de pescadito que te hará sentir mucho mejor.
-minimiau:
SIIII!!!, Galletita, siiiiii!!!!!!!.
-cybermiau:
Sus fotos... miau; le dije a hime que no tocara esas fotos porque si no la chibi
iba a ponerse como loca; ahhh, no comprendo como puede estar así por fotos de
personajes que nisiquiera existen. No piensas tu lo mismo kawaii...
Pero
apenas cyberneko voltea a ver kawaiineko se cae patitas arriba de la impresión,
pues kawaiineko había sacado una foto de ...... ¡SAITO!, y la miraba con
estrellitas y corazoncitos saliendo de su alrededor por todos lados.
-kawaiineko:
AHHH!!!, estoy tan feliz de que chibi-nee haya colocado a Saito-sama en su
historia por fin; algunas si que tienen suerte, que envidia me da Tokio, tener a
un hombre como él, prrrr....
Y
diciendo esto kawaiineko se hecho en el suelo, con las patitas sobre la foto y
suspirando una que otra vez; mientras que en la lejanía se podía ver a dos
gatitas, una persiguiendo a la otra, mientras que un pequeño gatito le daba ánimos
a sus hermanas mayores para que siguieran corriendo.
Siguiente
capítulo IX: En el fragor de la batalla.
Y no
olviden que cualquier sugerencia o comentario pueden enviarla a chibineko_7@hotmail.com