| free hosting image hosting hosting reseller online album e-shop famous people | ||
![]() ![]() |
||
CAPÍTULO 3
Mientras tanto, Kenshin ya había iniciado su viaje a Kyoto, esperando que Kaoru estuviera allí, y si no era así, no le importaba tener que buscar en cada rincón del universo hasta encontrarla. Solo para saber si estaba bien. Solo para explicarle lo que sentía, para que le dejara amarla. Pero primero él mismo se tendría que dejar amar por ella, y estaba dispuesto a eso con tal de recuperarla en una pieza. Estaba dispuesto a volver a amar y ser amado en regreso.
Hacía ya mucho tiempo que no sentía ese sentimiento, pensaba que nunca volvería a sentirlo, hasta que... y ahora que lo había recuperado no podía dejarlo ir, no debía dejarlo ir. No podía creer que le hubiera tomado tanto tiempo razonarlo, pero su mentalidad asesina no razona en situaciones sentimentales. ¿Será posible que Kenshin hubiera suprimido el asesino que lleva dentro por sus sentimientos? ¿Por ella? El asesino todavía estaba presente, pero no en la misma proporción que antes. Bueno, ahora no era momento de cuestionarse, pues ya había empezado su viaje y no podía arrepentirse. No ahora estando tan cerca de la verdad, la verdad que había ocultado por mucho tiempo. La verdad que había sido mentira y ahora rogaba por liberarse de su fría prisión en el cálido corazón de Kenshin. Esa verdad que necesitada ser liberada.
___________________________________________________________________
Al mismo tiempo, Sano y Yahiko estaban leyendo la carta que Kenshin había dejado. Al comprender la situación, empacaron lo más rápido posible y al notar que no tenían dinero, decidieron pedirle a Megumi que les prestara un poco para el viaje, pero ésta se negó rotundamente diciendo "No se entrometan, éste es su viaje, no el de ustedes". Sano parecía haber comprendido, y asintió diciendo "Tienes razón, él le tiene que confesar lo que siente", al decir esto le guiñó un ojo a Megumi, y ésta comprendió la indirecta. Ambos se dieron cuenta de la mirada curiosa de Yahiko, y Sano, para arreglar las cosas dijo "Es el único que la puede traer de vuelta ¿o no?". Yahiko asintió medio confuso por la repentina reacción de Sano, pero gustoso de que Kaoru volvería, o al menos eso pensaba.
Megumi rezaba para que esto sucediera, y así, todo volvería a la normalidad. Por lo menos Kenshin estaba tratando de arreglar las cosas, así que algo bueno iba a salir de todo esto, o al menos eso esperaba. Megumi sabía que Kaoru iría a la casa de Misao, pero no quiso decir nada, ya que si se fue, por algo habrá sido, y no precisamente por lo que Kenshin le dijo. Sabía que Kaoru ocultaba algo que no tenía nada que ver con Kenshin, pero no sabía lo que era.
¡Cómo la extrañaba! La necesitaba, era su única amiga y ahora se había ido en un viaje que quién sabe cuando terminaría. Tal vez cuando ella estuviera lista para volver, pero podrían pasar meses, años o siglos para eso. O tal vez hasta que Kenshin hablara con ella.
___________________________________________________________________
Kenshin iba ahora camino a aquella ciudad que le hacía tanto daño. Donde tuvo innumerables batallas, de las cuales ahora solo queda el recuerdo. Donde sufrió como nadie en el mundo. Donde se encontraba presente su pasado en cada segundo que pasaba. Iba pensando en muchas cosas, pero primeramente en qué le diría a Kaoru, si tendría que ser directo o seguir como antes. ¿Y si ella no lo escuchaba? Ni se lo quería imaginar, el dolor que eso le causaría sería catastrófico. Quedaría destrozado por el resto de su vida, aunque Kaoru sería incapaz de lastimar a alguien. Eso lo consolaba un poco, pero, de todas maneras, Kaoru era a veces impredecible, y eso lo hacía dudar un poco. Pero ella lo amaba, y Kaoru jamás lastimaría a sus seres queridos ¿verdad?.
El viaje en barco duraba eternidades, era como si el tiempo fuera más lento para él, sólo para él, para lastimarlo más, como si fuera partidario de Kaoru y se estuviera desquitando con él. Y tal vez era así. Tal vez Kaoru no quería saber nada con él, ni con lo que tenía que decirle. Todo esto lo hacía dudar de si era correcto que fuera a Kyoto. Pero tenía que mantenerse firme, y sobretodo ahora que podría perder a la persona que más ama en todo el mundo.
"Si tan solo pudieras entender cuanto te amo, si tan solo pudieras estar a mi lado en este momento, yo estaría completo. Si tan solo pudiera abrazarte y besarte, estaría completo. No necesito nada más, solo a ti. Con tu presencia a mi lado me basta, y si tan solo pudiera verte Kaoru, sería de nuevo el hombre más feliz de la Tierra. ¿Por qué la rechacé? Tal vez porque tenía miedo de que algo pudiera pasarte, o tal vez miedo de que yo no te haga lo suficientemente feliz. ¿Pero qué estoy diciendo? Ella me ama, y es Kaoru, la Kaoru que yo conozco, la que con solo amor viviría feliz por el resto de su vida. ¿Por qué la rechacé? La palabra rechazar no va contigo, deberían adorarte, como yo lo hago todos los días desde que te conozco. Si tan solo pudiera verte... solo un momento... me sentiría tranquilo... "Lo siento Kaoru, pero voy en tu búsqueda para corresponder a tu amor y alejar mis miedos, para vivir una vida en armonía y para darte todo lo que tú has soñado." Te prometo que siempre estaré ahí para ti, y haré todos tus sueños realidad. Estoy dispuesto a darte todo de mí para que eso se cumpla. Haré hasta lo imposible para que eso se cumpla"
___________________________________________________________________
"Kenshin, ¿qué estarás haciendo? ¿Seguirás lavando ropa? ¿Seguirás cocinando? ¿Seguirás jugando con Ayame y Suzume? ¿Seguirás callado como antes de que me fuera? ¿Estarás feliz por mi partida? ¿Estarás triste? ¿Por qué eres tan misterioso Kenshin? ¿Por qué?"
"Y los demás, mis amigos, ¿estarán bien? No pude despedirme de ellos como se debe. Y Megumi ¿estarás enojada conmigo por no haberte dicho lo que pasó aquella noche con Kenshin? Amigos míos, ¡no saben cuanto los extraño! Perdónenme por ser tan egoísta, pero necesito este tiempo para mí. Espero volverlos a ver."
"¿Kaoru? ¿Kaoru? ¡¡¡¡¡¡Kaoru!!!!!!"
"¿SÍ?"
"Kaoru, deja de pensar en él, te haces daño. Tu te fuiste ¿recuerdas?, ahora déjalo ir"
"Tienes razón Misao, lo siento"
"Mira, tienes que empezar desde cero, y justo ahora es el momento perfecto"
"¿A qué te refieres?"
"A que hay un par de chicos allá que te han puesto el ojo encima, tonta. Eres una chica muy hermosa Kaoru, y si hay alguien que no te aprecia es porque es estúpido o está ciego, pero hay otras personas que le prestan atención a gente como tú, y tal vez uno de esos chicos pueda ser una de esas personas"
"Misao, no... no creo que sea muy conveniente, es que... es que es muy pronto... y no quiero que él piense..."
"¿Qué él piense? ¡¡¡Kaoru!!! ¿Dependes de él? Yo creo que no. ¡Eres libre ahora! Déjalo en paz. Vive y deja vivir. ¡¡Deja por un segundo de pensar en él!! Déjalo ir"
"Sí, tal vez deba hacerlo... "
"O tal vez todavía no" Se dijo Kaoru para sus adentros, mientras que la mirada de Misao la perforaba. ¿Por qué no podía pensar en Kenshin? ¿Era algo malo? ¿Recordar al ser amado es malo? ¿Era pecado? Pues si era así, bienvenido sea"
__________________________________________________________________
"¿Qué piensas de todo esto?"
"No lo sé"
"¿Crees que Kenshin lo logrará?"
"No lo sé Megumi"
"¿No lo sé? ¿Es que tu no sabes nada Sanosuke? ¿¡Qué te está pasando!? Hace días que estás así, y... tu sabes que me preocupo por ti ¿O no? Si algo anda mal, puedes decirme..."
Sano comprendió la preocupación de Megumi, y estaba agradecido por ella, pero todo lo que estaba pasando le hacía pensar si Kaoru algún día volvería, y lo tenía muy deprimido. Sabía que Megumi también pasaba por lo mismo, pero no quería comentarlo con ella, porque su preocupación aumentaría a un tamaño catastrófico, y él no quería eso. La quería demasiado, y le partía el alma verla triste, así que, para calmarla de sus pensamientos y preocupaciones, la besó. Fue tan suave, que se podría comparar con el roce de una pluma. Megumi, a pesar de que el beso fue mínimo, quedó encantada. ¡Cuán dulce podía ser él a veces! Megumi, sin espera devolvió el beso, hasta que las emociones tomaron la iniciativa, comenzando una velada que los volvería uno solo.
___________________________________________________________________
"Disculpa, me apena un poco decir esto, pero... pero tu belleza me ha cautivado"
"¿Cómo? ¿Mi belleza?"
"Sí, sé que tal vez es muy pronto ya que ni sé tu nombre ni tú el mío pero ¿te gustaría ir a tomar un poco de té conmigo? A propósito, soy Touya"
"Es que yo... en realidad... ahora... ahora no puedo. Discúlpame, es que tengo que ir a... a la casa de... de mi hermana, sí, de mi hermana"
"Oh, ya veo, bueno, disculpa las molestias que te he causado, pero si alguna vez estas disponible y reconsideras mi invitación ¿me lo dirías?"
"Si, seguro que sí, tal vez en otra ocasión nos volvamos a ver"
"Esperaré ese momento"
_____________________
"Kaoru, ¿eres idiota? ¿Por qué lo rechazaste? Era muy lindo, y parece ser que ha notado tu belleza"
"¿Por qué me perforas con tu mirada Misao? ¿Qué estás tratando de descubrir? No hay nada que descubrir, nada que no sepas ya" pensó Kaoru, notando la mirada inquieta de su amiga.
"Es que es muy pronto Misao"
___________________________________________________________________
De pronto, todas sus emociones tocaron tierra firme, y su búsqueda había comenzado.
"Misao, espero que esté contigo" Dijo Kenshin, pero luego se calló al notar las miradas de los presentes sobre él. Una persona hablando sola no es muy bien vista. Y menos si trae una espada consigo.
Al comenzar a caminar, notó el cansancio que tenía. Tal vez era la acumulación de días sin dormir, o tal vez el pensamiento constante de Kaoru en su cabeza que lo desgastaba física como mentalmente. Pero todos esos días se resumían a lo que tenía que decirle. Todo ese dolor, solo por no haber sido fiel a sus sentimientos.
Ahora llegó su turno de ser él mismo.
___________________________________________________________________
"Oye Kaoru, ¿te gustaría pasear un rato sobre la orilla del río?"
"Sí, es una buena idea Misao, eso me calmará un poco"
Y diciendo esto se dirigieron hacia allí.
Al llegar, un sentimiento de paz les invadió el cuerpo, haciéndolas flotar por unos instantes, para luego posarlas suavemente de vuelta en la tierra. Ambas mantuvieron un silencio tranquilizador, cada una pensando en algo diferente, pero a la vez en lo mismo. Les encantaba pasar tiempo juntas, y le hacía mucho bien a Kaoru estar con una persona tan optimista como Misao, y en silencio ambas se agradecían la compañía. Miraban el agua tranquila, que de repente, comenzó a moverse por el zarpe de un barco.
Detrás de un árbol, se encontraba él. Pero no había notado la presencia de su amada, no todavía. Ella tampoco había notado su presencia. Estaban tan cerca, pero a la vez tan lejos. ¡Qué lastima! Si tan solo el tiempo se detuviera y suprimiera a Misao de la escena, todo sería de ellos, estarían felices, uno cerca del otro, sin saberlo, pero sintiendo la paz proveniente del amor que se encierra en sus corazones. Pide ser liberado, pero sabe que debe esperar a que ambas personas estén listas. No puedes apresurar las cosas, porque tienden a salir mal.
Ya de noche, a la hora de regresar a casa, ambos enamorados se levantaron y se dirigieron hacia partes contrarias, para luego, al doblar una esquina tropezar el uno con el otro. Éstos no sabían quien se encontraba enfrente, ya que el impacto fue muy fuerte, pero Misao sí se había dado cuenta, y una pequeña sonrisa se formó en sus labios, y con una risa para sus adentros comenzó a caminar hacia atrás para darle espacio a la pareja.
Al tratar de levantarse y comenzar a pedir perdón, notó aquel olor a sakura que ya había olido antes, levantó lentamente su cabeza, esperando que fuera ella, y sí, sí, era ella, su amada. Por fin la había encontrado. Nunca se había sentido tan feliz en su vida. Por fin algo le había salido como él esperaba, aunque normalmente, siempre que algo parecía ir bien terminaba peor que antes de que comenzara.
Ella, por su parte, estaba tirada en el suelo, y comenzó a maldecir para sus adentros, pero se detuvo al notar que era él, su amado. Su sorpresa fue tal que la dejó sin aliento. ¿Por qué había venido? No encontraba una respuesta clara, pues su mente se encontraba muy confusa y su corazón no paraba de latirle, pareciese
que se le iba a salir. Tenía que calmarse, ya que ya no había nada entre ellos, no tenía una razón que la hiciera emocionarse o sentir felicidad. Todo se había arruinado aquella noche. Aquella maldita noche. Tomó aire, y sin todavía asimilar bien quien estaba delante suyo se dispuso a decir su nombre.
"¿Ke... Kenshin?"
FIN DEL CAPÍTULO 3
Bueno, mándenme sus e-mail a danadani@hotmail.com y espero que les haya gustado.
Les cuento un avance del cuarto capítulo: No todo va a ser perfecto entre Kenshin y Kaoru, se van a sorprender bastante si es que pensaron que todo tiene que ser de color de rosa Ja, ja!
Besos a todos.
Harudana.