webhosting   Cheap Reseller Hosting   links    free hosting by fateback   hosting reseller   100WebSpace offers 100MB Web Space 
Free Links
Free Image Hosting, Web Hosting, Architectural Projects in Bulgaria, Famous People & Celebrity Search, Web Page Hosting

REUNIÓN EN EL AKABEKO

Un fanfic de Rurouni Kenshin.
Por: The Great Anakin  [anakin7@interlap.com.ar]

===================================================================

NOTA LEGAL: Todos los personajes que aparecen en este fanfic son
propiedad exclusiva de Nobuhiro Watsuki. Este fanfic fue hecho con
fines de entretenimiento, por lo que no se pretende ganar ningún
beneficio económico a costa de los personajes incluidos en él ni de
su propietario.

===================================================================

El sol resplandecía en lo alto de un cielo despejado a medida que
avanzaba la tarde en Tokyo. En el interior del restaurante Akabeko,
Sanosuke disfrutaba de su 3er plato de arroz.

- Está delicioso. Realmente me encanta el arroz que preparan
en este lugar.

- Francamente Sanosuke, no sé por qué te permito seguir
viniendo - dijo Tae, la dueña del lugar.

- ¡Calma! Ya te dije que te pagaré todo lo que te debo. Tan
sólo espera a que...

- ¡Hasta que tengas dinero! ¿No es así? Siempre utilizas la
misma excusa.

- Sírveme otro plato, por favor - respondió como si no
hubiera escuchado lo dicho por Tae.

- ¡No se puede contigo! - dijo tomando el plato y
retirándose.

- "Bueno, no es todo culpa mía..." - pensó Sanosuke -
"Desde hace un buen rato que estoy aquí esperando. Algo tenía que
hacer".

- Compermiso Sanosuke y disculpa la tardanza - exclamó
Kenshin acercándose a la mesa de Sanosuke con una sonrisa en el
rostro.

- ¡Vaya! Finalmente llegaste. Empezaba a creer que no
vendrías.

- Disculpa, es que Kaoru tuvo que ausentarse del dojo por
unas horas y no podía dejar solas a las niñas.

- ¿Y no podían hacerse cargo Yahiko, Megumi o el anciano?

- Bueno, realmente Kaoru no me dejó opción...


Flash back:

- Es que, Kaoru, Sanosuke está esperándome y yo le
prometí...

- ¿¡Qué es lo que dices!? - gritó Kaoru con una de sus caras
gigantes, con ojos demoniacos y dientes de sierra - ¡¡¡ Siempre es lo
mismo con ustedes, tienen tiempo de ir a divertirse con los amigos
mientras una debe de sacrificarse para sacar todo adelante... !!!

- ¡Oooo-ooohhhh!

Fin del Flash back.


- Y bueno... tuve que retrasarme un poco - concluyó
Kenshin.

- Ya veo - Sanosuke sonreía mientras veía el chichón tamaño
melón sobre la cabeza de Kenshin - Bueno, toma asiento. ¿Por qué
no ordenamos algo?

- Sanosuke, no creo que esté bien abusar de la buena
voluntad de Tae.

- Bueno, bueno, yo sólo quería tener algo en el estómago
para soportar lo que viene. ¿A qué horas llegará ese sujeto?

- ¡Calma! El debe terminar con su trabajo. Estará aquí de un
momento a otro.

- Francamente no logro entender como es que puedes
tolerarlo, si fueron enemigos en el pasado y más de una vez
estuvieron a punto de matarse.

- Yo tampoco lo sé. Tal vez sea el hacho de haber vivido
tantas cosas antes y durante esta era, así como tú y yo hemos vivido
momentos memorables.

- Sí, debe ser eso. De cualquier forma a mí me resulta
insoportable, sobre todo cuando me llama "estúpido".

- No te lo diría si no lo fueras, estúpido - respondió una voz
a espaldas de Sanosuke.

- ¿¿ Por qué siempre tienes que entrometerte ?? - se levantó
violentamente Sanosuke con su puño alzado y una vena pulsando en
su cabeza.

- ¡No me gusta que hablen de mí a mis espaldas! - respondió
Saitou quien, vestido con su uniforme habitual, encendía un
cigarrillo con una actitud de indiferencia.

- ¡El que empezó a hablar a espaldas de alguien fuiste tú!
¿Por qué no dijiste que habías llegado?

- No es culpa mía si no notas mi presencia.

- ¡Por favor, cálmense...! - intervino Kenshin.

- ¡Tú no te metas! - contestaron al unísono Sanosuke y
Saitou al tiempo que de un golpe estampaban a Kenshin en la pared.

- ¡Mmmmmhhhh! - era lo único que pronunciaba mientras
resbalaba por la pared.


30 minutos más tarde...

- Bueno, debo darte un poco de crédito - comenta Saitou
mientras terminaba su plato de arroz - tienes un buen gusto para la
comida. Desde que llegué a Tokyo me ha encantado comer en este
lugar. Por favor, ¿podría traernos un poco más de sake? Descuide,
yo sí le pagaré...

- ¡Mmmph! - gruñó Sanosuke.

- Por favor Saitou - prosiguió Kenshin - ¿no crees que
estamos bebiendo demasiado?

- ¡Bah! No tiene importancia. Hemos sobrevivido a una feroz
batalla; de hecho debimos haber hecho esta reunión en Kyoto, en el
Aoiya. Insistí mucho en eso, pero bueno, ya estamos aquí...
¡Disfrutemos un poco de la vida!

- Es verdad, la razón por la que volvimos tan pronto es que
Kaoru deseaba ver a las niñas...

- Y no podías negarte a sus deseos, ¿no? - intervino
Sanosuke.

- Ja ja ja ja ja - rió Saitou de muy buena gana.

- Sanosuke, por favor, no digas esas cosas - contestó un
Kenshin ruborizado.


1 hora después...

Kenshin no hablaba. Desde su lugar observa a sus dos
amigos enfrascados en una discusión, mientras terminaba un vaso
más de sake.

- La verdad - decía Sanosuke en un tono algo pausado - tú te
las quieres dar de muy fuerte y frío, pero no es así... Yo sé la
verdad... ¿o es que no sientes nada por tu esposa?, porque, me
dijeron que eras casado...

- ¡Eso no tiene nada que ver! ¿Entiendes?, ¡NADA! La forma
en que yo trate a mi mujer no tiene nada que ver en cómo me
desempeñe en mi trabajo... ¡Yo sé cumplir con mi deber! ¿Está
claro?

- ¡Vamos! Por una sola vez quiero oírlo... ¿es que no sientes
nada por nadie, ni por el tipo muerto en la aldea, ni por tus 50
compañeros muertos en Kyoto?...

- ¿Y qué me dices tú? ¿O es que acaso no tienes ningún
sentimiento hacia esa doctora tan prominente?

- ¡No! Yo... éste...

- Ja ja ja, te delatas solo.

- ¡No es verdad! ¡No es cierto! ¡Son puras patrañas tuyas!

- Lo que tu digas... ¡La verdad es evidente!

- ¡Grrrrr!


Y todavía 2 horas más...

- Zzzzzz... ronc... zzzz... hip... zzzz - Sanosuke dormía
tumbado sobre la mesa, con sus brazos colgando y algunos granos
de arroz pegados en su rostro.

- No, por favor Saitou, no tienes de que disculparte, te lo
aseguro.

- Battousai, escúchame... Sé que cuando nos conocimos sólo
deseábamos matarnos, inclusive la vez que fui al Dojo de tu
"amiga"... pero después de lo que hemos pasado, es decir, tú has
mantenido tu promesa de no matar, de proteger a los que amas, yo
admiro eso, en serio, yo no puedo ser como tú... a lo que me refiero
es...

- Entiendo lo que quieres decir, pero te equivocas. Yo sé que
me aprecian mucho, que confían en mí, que me ven como un padre o
protector, y se los agradezco... Pero la verdad, es que tengo miedo,
mucho miedo.

- ¿Miedo Battousai? ¿Pero de qué?

- Tengo miedo de causarles daño a los que quiero, a los que
protejo. Ellos también se preocupan por mí. Me siguieron cuando fui
en busca de Shishio a Kyoto, y me seguirían de nuevo si creyeran
que estoy en apuros. Lo que temo es que algún día no sea capaz de
ayudarlos, que no pueda estar ahí... o que pueda perder el control
sobre mí mismo y vuelva a ser el "destajador"...

- ¿Aún te lamentas por "ella"?

- Veo que nada escapa a la agudeza del Capitán del 3er
grupo Shinzen.

- Fuiste una leyenda en aquel entonces... era muy poco lo
que no se sabía de ti. Pero entiendo a lo que te refieres.

En ese momento Sanosuke despertó de su "sueño".

- ¿Por qué? ¿por qué? ¡No es justo! ¡¿Por qué me hacen esto
siempre?!

- ¿Qué ocurre Sanosuke?

- ¡¿Por qué siempre me hacen a un lado?! Creí que éramos
amigos. ¡Yo también quiero ayudarlos... yo quiero ser su amigo! -
una gota de sudor apareció en la cabeza de los otros dos mientras
observaban a su amigo quejándose, casi a punto de llorar.


Y finalmente, 1 hora después...

Kenshin, Saitou y Sanosuke salían del Akabeko rumbo a sus
casas, este último siendo sostenido entre sus dos amigos. La noche
ya estaba avanzada.

- ¡Caramba Battousai! ¡Estuvo mejor de lo que había
pensado! Hacía tiempo que no disfrutaba de un momento así.

- ¡Así es! Sólo lamento el no haber tenido dinero para pagar
algo de lo que consumió Sanosuke...

- ¡Yo le pagaré! ¡Algún día lo haré! No te preocupes...

Después de caminar un buen trecho iluminados por la luz de
la luna, llegan a las puertas del Dojo Kamiya.

- Bueno, aquí los dejo. ¡Espero verlos muy pronto y hasta
luego! - dijo Saitou tomando rumbo hacia su casa.

- Sí - dijo Sanosuke - antes de que tu esposa te pegu...
¡Mmphh!

- ¿Pasa algo? - Saitou giró su cabeza en dirección hacia
donde estaban ellos.

- No, no pasa nada Saitou... ¡Hasta pronto y que descanses! -
decía Kenshin mientras le tapaba la boca a Sanosuke.

- Mmmm... bueno pues. "Ahora será mejor que me dé
prisa..." - pensaba - "Tokyo ha de estar preocupada ya que sabía que
no estaría en servicio esta noche... Será mejor pensar en una buena
excusa".

- Ten más cuidado con lo que dices Sanosuke, además no
quiero que Kaoru despierte...

- Bueno, bueno... Lo siento en verdad. Será mejor que me
vaya a mi casa...

- ¿Podrás ir hasta allá?

- ¡Claro! No te preocupes, después de todo soy "Sanza el
Guerrero", y he salido librado de peores situaciones. ¡Hasta pronto
Kenshin!

- ¡Hasta luego Sanosuke! - Kenshin miró a su compañero
retirarse hasta que se perdió de vista en la noche de Tokyo - Ahora
será mejor entrar antes de que...

- ¡Keeeennn - shiiiinnn! - sonó una voz no muy contenta a
sus espaldas.

- ¡Oh no! Kaoru... este, yo... déjame explicarte...

- ¡¡¡ Sabía que esto pasaría !!! - Kaoru alzó una escoba y
avanzó hacia Kenshin - ¡Justo lo que yo dije! ¡Mientras una se mata
para mantener a una bola de vagos, se largan a divertirse sin la
menor consideración por una!... PRAAASSS

- ¡Oooo-ooohhhh!

Megumi dormía plácidamente cuando de pronto un sonido la
despertó. Lentamente se incorporó y pudo distinguir una silueta que
se movía cerca de la entrada. Con mucha cautela tomó lo primero
que tenía a mano y se colocó a un lado de la pared a la espera. La
sombra abrió la puerta y pasó junto a ella...

- ¡Toma ladrón!... CRAAASSS

- ¡Ayyyy!

Megumi encendió un quinqué y pudo distinguir al "intruso"
junto a los restos del florero que había tomado y con el que le había
pegado en la cabeza.

- ¡Sanosuke! ¡Lo siento, discúlpame, pero...! ¡¡¡ QUÉ ES LO
QUE HACES AQUÍ !!!

- Por favor - dijo Sanosuke incorporándose lentamente y
sobándose la cabeza - no grites... es que... no encontraba el camino a
mi casa y pues... de alguna forma llegué hasta aquí. ¿Podría pasar
aquí la noche?

- ¡Pero qué es lo que te has creído! ¡Estás ebrio!... De
acuerdo, sólo por esta vez y será afuera, en el corredor...

- Muy bien, ¡gracias! - dijo arrastrándose hacia afuera.

- Espera un poco, déjame curarte esa herida. También te daré
una sábana. ¡No quiero que te refríes y tengas que estar más tiempo
por acá!

- ¡Sí, lo que tú digas!


A la mañana siguiente...

- Sanosuke, amigo, ¿cómo te encuentras?... ¿oooh? -
Kenshin abrió sus ojotes de búho al contemplar el vendaje sobre la
cabeza de Sanosuke - ¿pero... qué fue lo que te ocurrió?

- Digamos que no podía hallar el camino de vuelta a mi casa,
¿y tú... ahora te dedicas a coleccionarlos? - dijo señalando los
enormes cinco chichones que lucía Kenshin en su cabeza.

- Bueno... parece que no fui tan silencioso como yo
esperaba... Oye Sanosuke, ¿ese de ahí no es Saitou?

- Sí, es él... ¡¿Pero qué...?!

- Saitou caminaba deprisa, pero al pasar cerca de ellos
pudieron notar un moretón alrededor de su ojo izquierdo, tratando
de ser disimulado con los cabellos de su fleco.

- ¿Eh, Saitou, disculpa, qué fue...? - trataba de preguntar
Sanosuke.

- ¡No me pasó nada!, ¿entiendes? ¡Nada! - respondió
continuando su camino sin voltear a verlos.

- ¡Sí, lo que tu digas! Bueno Kenshin, debo irme ahora. Nos
veremos pronto, ¿cierto?

- ¡Claro Sanosuke, tenlo por seguro!


                                F I N

===================================================================

Notas del autor:

Al fin terminé este que es mi tercer fanfic. La verdad estoy
bastante conforme con el resultado, pero la última palabra la tienen
ustedes, así que con toda confianza escríbanme sus co-mentarios a
mi e-mail: anakin7@interlap.com.ar, ¡24 horas al día! (No se crean).

Se que está algo sacado de la realidad que muestra la serie el
hecho de que Kenshin y Saitou se comporten como amigos e incluso
que los tres accedieran a reunirse para pasar un rato divirtiéndose,
pero es algo que se me ocurrió y pensé que, aunque descabellado, no
era imposible; así que empecé a escribirlo y aquí lo tienen.

Este fanfic va dedicado con toda el alma y el corazón a todos
mis amigos, tanto del LI-9A como los pasados y los que nos
acompañaron en varias ocasiones, ya que con todos ellos viví
momentos inolvidables (algunos semejantes a los descritos aquí) y
ojalá y que podamos seguir viviendo muchos más por todo el tiempo
que sea posible. La verdad... ¿a quién no se le hace familiar lo
ocurrido en esta historia? ¡Ah verdad!

Este fic fue escrito entre el 13 de diciembre de 2001 y el 20
de febrero de 2002. ¡Cómo es poderosa la "flojera"! (tiene un
nombre mejor)

Bueno, bueno, ya para terminar anuncio que mi siguiente
proyecto será el traducir un fanfic de Patlabor que hace ya algún
tiempo encontré en la "Internaca", y que la verdad vale la pena el
leerlo. Eso sí, será traducido poco a poco, a manera de capítulos, y
voy a necesitar del apoyo de todos ustedes para echarle todas las
ganas del mundo. ¡Así que no se lo pierdan y empiecen a enviar sus
comentarios a mi correo! Les prometo que todos serán contestados.

                               ¡Nos vemos!