Un
futuro incierto
Por
Kary
Capitulo IV Viajando a Kyoto
-¿Aun no ha despertado?- pregunto Yahiko preocupado
- Iie- contesto Kenshin, sonriendo cansadamente, muy preocupado y cansado,
pero tratando de ocultarlo, llevaba dos días seguidos velando el sueño de
la joven Kamiya. Por decisión unánime habían decidido esperar a que Kaoru
despertara para viajar a Kyoto, el solo pensar en sus gritos y reclamos si
se iban sin ella era suficiente como para tener que soportarlos de verdad.
- Ya no te preocupes Kenshin, mira ahí viene la zorrita- le dijo Sano
indicando con la cabeza a Megumi que se acercaba
- Megumi- dono, ¿Por qué no despierta Kaoru-dono? Ya han pasado dos días
y aun no ha despertado, en verdad me preocupa de gozaru- le dijo Kenshin
- No te preocupes, ya encontré la idea perfecta para despertarla- dijo
Megumi sonriendo maliciosamente y resaltando sus dos orejas de zorro- si los
demás métodos no funcionaron este lo hará
A Kenshin, Yahiko, Sano y Kaze les rodó una gota al recordar los sutiles métodos
que Megumi había utilizado para tratar de despertarla, primero le dio
varias bofetadas que le dejaron las mejillas rojas por varias horas, luego
le hecho en la cara un balde entero de agua fría, le puso cerca de la nariz
varios frascos de alcohol que ha cualquiera abrían ahogado, le pidió a
Yahiko que la provocara diciéndole palabras y frases como “Tu comida es
horrible busu” ó “Rompí tu jarrón favorito”, le había puesto una
araña en la cara, y quien sabe cuantas cosas más, pero nada, ella seguía
durmiendo tranquilamente mientras incrementaba la preocupación de sus
amigos.
- ¿Y que vas a hacer?- le pregunto Kaze
- Muy fácil… Ken ven aquí por favor- le indico Megumi
- ¿Shessa?- pregunto Kenshin señalándose confuso
- Si, tú Ken, necesito de tú ayuda- le dijo Megumi y Kenshin se acerco,
ambos al lado de la cama donde la joven dormía
- Kenshin ahora que Kaoru duerme podemos pasarla bien- dijo Megumi abrazando
a Kenshin
- ¡¿oro?!- pregunto Kenshin rojo de que una mujer tan sensual como Megumi
se le acercara de esa forma
- Podemos tener una cena romántica y luego caminar bajo la luz de la luna-
siguió Megumi, Sano, Yahiko y Kaze se acercaron a ver a Kaoru, su rostro
tranquilo ahora tenía una expresión rara, como de molestia y sobre su
frente resaltaba una pequeña vena- luego podemos ir tomados de las manos,
para que puedas decirme Kenshin cuanto me amas, nos sentaremos bajo un árbol
a contemplar las estrellas juntos…- a estas alturas el rostro de Kaoru había
cambiado por completo, su boca se había encorvado en una expresión
agresiva y mostraba colmillos, una gran vena resaltaba en su frente y sus párpados
aunque cerrados temblaban; Megumi sonrió victoriosa y pensó “Ahora el
toque final”- y luego podrás besarme apasionadamente- dijo y los ojos de
Kaoru se abrieron automáticamente cuando vio abrazados a Kenshin y Megumi
grito “¡¡¡¡KENSHIN NO BAKA!!!!” Y le dio un golpe al Rurouni que lo
dejo medio aturdido.
Megumi reía victoriosa, Sano y Yahiko reían bastante viendo a Kenshin y
Kaze reía como una niña pequeña.
Kaoru se recostó sobre la cama aturdida, se había parado de golpe y eso le
produjo unas fuertes nauseas y mareos, cerro los ojos tratando de recordar
lo que había pasado y los recuerdos le llegaron como si de un rayo se
tratase.
- ¡El chizu!- dijo asustada, tratando de pararse, Kenshin que ya se había
recuperado le coloco una mano amable en el hombro impidiéndoselo y
suavemente le dijo “Todo esta bien ahora”
- ¿Daijoubu Kaoru?- le pregunto Kaze dulcemente
- Aa, solo estoy algo mareada, no recuerdo bien que paso, solo recuerdo que
estaba regresando al dojo cuando sentí un fuerte olor a quinina y me maree,
alguien trato de… de tomar el mapa, pero el hombre cayo inconsciente, creí
que era Kenshin, pero eras tú Kaze
- Fue una suerte haberte encontrado- dijo Kaze
- Arigatou- le dijo Kaoru viéndola agradecida
- Arigatou gozaimashita, Kaze- dono- le dijo Kenshin
- ¡mou Kenshin! ¡Me has dado las gracias más de mil veces! Ya te he dicho
que no tienes nada que agradecerme, al contrario soy yo la que te agradece
por todo- Kaze vio que Kenshin abría la boca para preguntar así que cambio
de tema rápidamente- Kaoru has estado dormida por dos días, casi tres
- Oh!- se sorprendió la joven Kamiya
- Es cierto Jou- chan, ¿sabes? Nos has tenido muy preocupados- le dijo
Sano- sobretodo a Kenshin, no te ha dejado sola ni medio segundo- ni una
fracción de segundo paso y Kenshin y Kaoru estaban rojos, los demás
sonrieron complacidos por su reacción
- Por cierto Kaze ¿Dónde esta Kouji?- le pregunto Yahiko a la muchacha,
esta estaba vestida con un kimono rojo, muy llamativo y en su mano derecha
llevaba la katana, dejo esta a un costado
- Mmm… no sé- los demás la miraron con desconfianza, y ella sudando una
gota y mirando para otro lado contesto- de verdad que no sé, salió
temprano en la mañana, por cierto voy a buscarlo- dijo saliendo rápidamente
dejando a más de uno con la palabra en la boca
- Esa muchacha es muy extraña- dijo Megumi viendo la puerta por donde había
salido
- No más extraña que tú Kitsune- la molesto Sano
- Cállate cabeza de pollo, tengo muchas cosas que hacer como para prestarte
atención- le contesto Megumi
- Huy… parece que la zorrita amaneció por el lado equivocado del futón,
pienso que…
- ¡Oh! ¿Sanozuke escuche bien? ¿Tú pensando? Eso es algo muy difícil de
creer- dijo Megumi con todo el sarcasmo posible, y así siguieron, Sanozuke
diciéndole solterona y amargada y Megumi criticando su inteligencia
acumulativa.
- Que bueno que te encuentras bien Kaoru- le dijo Yahiko, ella le sonrió
calidamente
- Parece que Kaze- dono a olvidado su espada- dijo Kenshin tomando la espada
de la muchacha
- Yo se la llevo- se ofreció Yahiko, Kenshin asintió con la cabeza
diciendo “No es seguro que este sin ella”, Yahiko tomo la espada y salio
corriendo por la puerta, dejando dentro a Sano y Megumi peleando y a Kenshin
pidiéndole a Kaoru otra ronda de perdones.
- Conseguiste la información- pregunto Haime Saito a Cho
- No mucho, no me mires así- le reclamo Cho al Lobo que lo miraba de mala
forma- no existen registros ni nada acerca de ellos, lo único que he
conseguido es que parece que se dirigen a Kyoto junto con Batussai y los demás-
- Así que Batussai esta enterado de todo, debí imaginármelo-
- También supe que al parecer atacaron a la joven Kamiya, al parecer están
muy relacionados con el chizu- explico Cho apoyándose de la pared
- ¿el chizu?, ya veo, has averiguado algo acerca de eso- pregunto el policía
prendiendo un cigarro
- Solo que el punto es Kyoto
- Entonces… partimos a Kyoto- dijo el Lobo fijando sus ojos dorados en los
papeles de su escritorio.
- ¿Dónde estará?- se pregunto Yahiko corriendo entre la gente que
caminaba de un lado para otro, en eso visualizo una mancha roja que se movía
rápidamente “Allá va” pensó y comenzó a correr para alcanzarla, de
repente ella doblo una esquina en un callejón, Yahiko doblo la esquina pero
se detuvo tras la pared al escuchar la voz de Kaze angustiada.
- ¿Kouji estas bien? Por Kami…-
- Estoy bien- respondió la voz cansada de Kouji
- Si, bien mal- su voz sarcástica
- No comiences Kaze, no es el momento- le reclamo Kouji con un deje de
enfado en la voz
- Yare, Yare… ¿puedes sentarte? Necesito vendarte- tras la pregunta de
Kaze, Yahiko se asombro, despacio y meticulosamente se acerco para ver
mejor, Kouji estaba sentado en el piso, su brazo sangraba abundantemente,
tenía algunas heridas en el rostro, Kaze se arrodillo y rompió un poco de
la tela de su Kimono
- No Kaze, ese era tu favorito- le dijo Kouji
- Kouji baka, no te preocupes por mi kimono, eso es lo de menos- dijo comenzándole
a vendar el brazo con la tela- ella ya despertó, se me a quitado un peso de
encima
- Que bien- dijo Kouji asiendo una mueca de dolor- ¡Che, Kaze no seas tan
bruta me duele!
- ¿Si? Ahora se siente mejor ¿ne?- dijo haciéndole un nudo a la tela,
Kouji murmuro algo- sabes que mi tía me enseño bien, ahora cuéntame que
paso, ¿lo conseguiste?
- Me costo mucho pero si- dijo Kouji y Kaze suspiro aliviada- conseguí el
tiempo, pero no es mucho, es de suma urgencia que partamos hoy mismo a
Kyoto, si nosotros tenemos más tiempo significa que ellos también
- Eso es lógico, no te preocupes solo quería esperar hasta que ella
despertara, sabes que lo necesitaba… partiremos hoy a Kyoto, solo me
preocupa tú herida- dijo suavemente pero cambio rápido a un tono más
agresivo- ¡eres un baka ¿Cómo te dejaste lastimar así?!
- Por fijarme en la dirección me descuide y me atacaron, si mi padre
supiera de ese descuido me mataría- dijo riendo irónicamente, Kaze sonrió
tristemente
- Kouji, cuando se acabe esto no quiero regresar a casa-
- Se que es duro, pero recuerda que no estas sola, yo estoy contigo y sabes
que mis padres también lo están- le dijo dulcemente, cuidando cada
palabra, que podría actuar como un golpe a un vaso de cristal
- Arigatou, eso lo se- dijo Kaze y miro hacía un costado- Yahiko puedes
salir de ahí no te vamos a comer- dijo sonriendo, a Yahiko le rodó una
gota por la cabeza, ellos habían sabido desde todo momento que los estaba
observando, suave y nerviosamente se volteo a verlos
- Gomen nasai, no quería escuchar, solo vine a traerte tú espada- dijo el
niño mostrándosela- la dejaste en el consultorio y Kenshin pensó que no
era seguro que estuvieras sin ella, de verdad no quise escuchar
- No te preocupes Yahiko, no fue nada del otro mundo- dijo Kouji parándose,
Kaze lo imito, tomo la espada y le dijo
- Pero tienes que prometernos que no le dirás a nadie lo de la herida de
este baka, ¿bien?, eso solo los preocuparía, y no tiene sentido- el niño
aunque no muy convencido asintió con la cabeza- gracias Yahiko, vamos al
consultorio ha avisarle a los demás que tenemos que partir hoy a Kyoto y tú
Kouji regresa al dojo y cambiate ese gi- le ordeno la muchacha, Kouji
susurro algo como “Lo que digas jefa” y salió rápidamente, Kaze lo vio
irse con una gota en la cabeza y luego vio a Yahiko- bueno vámonos Yahiko
- Si- dijo el niño
- Eres un baka, ¿Cómo dejaste que lo lograran?- pregunto una voz fría
- Lo lamento, llego de sorpresa- se disculpo otra
- ¿Cuánto tiempo consiguieron ganar?
- Aproximadamente tres días- dijo la otra voz temblando
- Eres un imbécil, si algo sale mal será toda tu culpa
- …
- Definitivamente no- dijo seria y molesta la doctora Megumi Takani
- Pero Megumi…
- Nada de peros Kaoru, dije que no, aun no estas bien- Yahiko y Kaze habían
llegado al consultorio, Kaze explico que tenían que partir ese mismo día a
Kyoto, y todos estuvieron completamente de acuerdo a excepción de la
doctora que prohibió determinantemente que Kaoru viajara por su estado de
salud.
- Escucha Megumi viajaré a Kyoto aunque sea lo último que haga y tú no
serás quien me lo impida- la muchacha de ojos azules tenía un semblante
serio y su tono daba a conocer que por ningún motivo cambiaria de opinión,
la doctora salio molesta murmurando un “has lo que quieras”
- ¿Estas segura Kaoru? Si Megumi piensa que es mejor que te quedes deberías
hacerlo- le dijo Kaze preocupada
- Ya me siento mejor, además por mi culpa hemos perdido mucho tiempo- Kaoru
sonrío y Kaze también
- Bueno es mejor ir al dojo, Sano dijo que nos estaría esperando allí-
dijo Kenshin tendiéndole una mano a Kaoru para que se parara de la cama.
- Hai- dijeron todos, luego de un momento comenzaron a salir de la clínica,
Kenshin dándole las gracias a una preocupada Megumi, Kaoru también le dio
las gracias y Megumi le respondió resentida que no tenía importancia,
luego llamo a Kaze
- Kaze ¿podrías venir un momento onegai?
- Si claro- le respondió ella retrocediendo en sus pasos
- Toma- Megumi le dio a la muchacha una bolsita de tela pequeña y negra- si
Kaoru se llega a sentir mal o tiene una decaída no dudes en dárselo, me
preocupa pero es muy obstinada y no me va ha hacer caso.
- No te preocupes, Kenshin esta con ella y no dejará que le suceda nada, yo
tampoco- le dijo la muchacha despidiéndose con la mano y saliendo rápidamente
- ¡¡¡¡Arigatou!!!
- Misao te llego una carta desde Tokio!!!- le grito Omazu desde el piso de
abajo
- ¡¡¡Que bien!!! Debe ser de Kaoru- sonrió la muchacha llegando a donde
estaba Omazu, esta le entrego el sobre y siguió con sus quehaceres, la
joven ninja se sentó en las escaleras de al Aoiya a leer la corta carta que
efectivamente era de Kaoru
“Querida Misao:
Ohaiyo Misao ¿cómo estas? Espero que bien, al igual que Okina-san, Ahoshi-
san, Omazu, Okon y todos.
Aquí todos estamos bien, a excepción de Sanozuke que debe una gran cuenta
en el Akabeko y Tae le prohibió volver a ir si no le paga.
Te escribo para decirte que mañana partiremos hacía Kyoto, por algo
relacionado con un chizu, es una historia muy larga, cuando lleguemos te
cuento mejor, nos acompaña un muchacho llamado Kouji, también estábamos
junto a una muchacha llamada Kaze pero se fue, lo mas probable es que la
veamos allá en Kyoto, no sabemos quienes son pero se ve que son buenas
personas, además son muy jóvenes.
No respondas por que lo mas probable es que mañana mismo salgamos de viaje.
Espero verte pronto.
Atte.
Kaoru Kamiya”
- “¿un chizu? Que raro”- se dijo Misao subiendo las escaleras para
comunicarle felizmente a todos que pronto el Kenshin- gumi llegaría al
Aoiya.
- ¿Viajaremos por tierra?- pregunto Yahiko medio decepcionado, el viajar a
Kyoto a pie resultaba ser cansante, era una camino muy largo
- Así es- confirmo Kaze acomodándose en cabello largo, iba vestida con un
hakama negro y un gi blanco, haciendo contraste con su cabello negro y su
piel blanca- si viajamos por tierra será mas difícil que nos ataquen a que
si viajamos en barco …. Aunque pensándolo es mejor viajar en barco, así
los podría matar a todos de una ves sin problemas- lo dijo con tanta
tranquilidad que todos se sorprendieron a excepción de Kouji que la miro ceñudo
y le dijo
- No digas tonterías, si viajamos en barco involucraríamos a otras
personas, personas inocentes y…
- Si, si ya lo sé no soy tan tonta, no queremos involucrar a nadie mas- le
interrumpió Kaze en tono aburrido
- No te burles- le recrimino Kouji
- Bueno entonces no me digas cosas que yo ya se- dijo Kaze
- Yare, yare… es mejor que partamos rápido de gozaru- dijo Kenshin viendo
que una nueva pelea venía en camino, Kenshin se había sorprendido al darse
cuenta que ellos dos peleaban más que Kaoru y Yahiko, pero al igual que
ellos se querían mucho.
- Tienes razón- le dijo Kaze sonriendo- es mejor irnos
- ¡¡¡Aa!!!- dijeron todos vigorosamente saliendo del dojo.
- ¡¡¡¡¡Ahh estoy cansada!!!!!- suspiro Kaoru apoyándose en un árbol,
llevaban un días y medio de viaje, en solo un día más podrían divisar
Kyoto, aun no habían sido atacados, y todo andaba con normalidad, extraña
normalidad
- Jou-chan hace solo tres horas desde que descansamos, no puede ser que ya
estés cansada- le dijo Sano, ella se sentó en el suelo murmurando un
“gomen”
- Kaoru ¿daijoubu ka?- le pregunto Kaze preocupada inclinándose a su
altura.
- Hai, solo estoy cansada- respondió ella sonriendo
- Bueno yo también estoy cansada, vamos a descansar un rato ¿si?- mintió
Kaze sentándose al lado de Kaoru que sonrió, dándose cuenta que la
muchacha había mentido por ella.
- Kaoru- dono ¿de verdad te sientes bien?- le pregunto Kenshin
- Hai, hai, ya dije que solo estoy cansada, pero podemos seguir en un
momento- respondió ella, y Kenshin descubrió que estaba mintiendo, lo podía
leer en sus ojos, ella no se sentía bien, preocupado se sentó a su lado.
Los demás lo imitaron sentándose también en el suelo.
- Kouji ¿puedes darme el chizu onegai?- le pidió Kaze con los ojos
cerrados, Kouji comenzó a buscar dentro de su gi, su expresión cambiando
de incertidumbre a miedo y luego a terror cuando no encontró el dichoso
mapa
- He… Kaze… ¿no lo tienes tú?- le pregunto Kouji tratando de aparentar
normalidad
- No Kouji, te lo di él otro día- dijo Kaze aun con los ojos cerrados y
con voz molesta
- er… ¿estas segura?- le pregunto sudando frío, todos vieron su expresión
de terror y comprendieron que el mapa no estaba
- Hai- dijo Kaze molesta
- Es que… bueno… no lo tengo- dijo Kouji mirándola con cuidado, Kaze
permaneció inmóvil, con los ojos cerrados y fríamente dijo “más te
vale que estés de broma”, Kouji trago pesadamente, todos los demás
esperaban temerosos la nueva pelea que de seguro vendría- no- dijo Kouji
temblando y silencio… silencio…
-¡¡¡¡¡¡¡¡¡KOUJI NO BAKA!!!!!!!!!-grito Kaze a todo pulmón tomándolo
por el cuello, varios pájaros abandonaron los altos árboles asustados-
¡¡¡¡¡¡¡ERES UN BAKA COMO SE TE OCURRIÓ PERDERLO!!!!!!- estaba
furiosa, tan furiosa que ninguno de los demás intervenía pensando en su
propia seguridad, el pobre muchacho se estaba poniendo azul de la asfixia
que Kaze le estaba ocasionando al ahorcarlo, pero de repente lo soltó y se
fijo en los ruidos que salían desde la maleza. Todos hicieron lo mismo a
excepción de Kouji que estaba morado. Una diminuta ardilla salió desde los
matorrales, y parecía tener algo en las patitas.
- Es una ardilla- dijo Yahiko viéndola
- Demo… miren parece que lleva algo- dijo Sano agudizando los ojos
- Eso es…- dijeron a la vez Kenshin y Kaoru
- ¡¡¡¡¡¡El chizu!!!!!!!- grito Kaze soltando a Kouji que murmuraba
incoherencias- ¡¡¡Baka ¿¿¿Qué haces??? Ve a buscarlo!!!- le grito a
Kouji que medio aturdido comenzó a correr a la ardilla que corría por
todas parte- ¡¡¡¡¡¡ustedes también!!!!!!- les grito a Sano, Kenshin y
Yahiko, estos muy asustados como para negarse comenzaron a seguir junto a
Kouji a la ardilla que saltaba por todas partes, asiéndolos tropezar y
pegarse.
- Kouji baka- dijo Kaze sentándose junto a Kaoru que sonrió
- Gracias- le dijo Kaoru
- No te preocupes- le dijo Kaze comprendiendo que se refería a la mentira
de que ella también estaba cansada- Por cierto toma- Kaze saco de un
bolsillo la pequeña bolsita de tela negra que le había dado Megumi por si
Kaoru se sentía mal- Esto me lo dio Megumi, dijo que te lo tomaras si te
sentías mal- Kaoru la tomo y le dio las gracias sonriendo, mientras veía
como los muchachos corrían, se chocaban, subían y bajaban de los árboles
siguiendo a la escurridiza ardilla que llevaba en su manos el chizu.
Notas de la autora:
Hola, este capitulo me pareció un poco aburrido, pero prometo que el próximo
estará mejor, de verdad agradezco muchísimo todos sus mensajes, son
importantísimos para mi, así que no dejen de hacerlo.
Como ahora estoy comenzando exámenes (los odio ¬¬ ) tal ves tarde en
actualizar.