|
webhosting |
Bien, éste
es mi primer fic, en verdad el primero que he escrito en todos mis hermosos 19 añitos.
Y
claro es sobre mi pareja preferida Kenshin & Kaoru. No son lindos??? Quise
escribir este fic, sobre
la manera en que Kenshin se declara a Kaoru. Espero que les guste!!
Cualquier comentario, critica, tomatazos o cualquier cosa, escríbanme a: Lesly_17@yahoo.com
"El Robo"
Por: Koneko_dono [Lesly_17@yahoo.com]
- A......chis!!!!!!! Mou...... - 'como diablos fui a resfriarme justo
hoy?' -.
Kaoru estaba sentada en el comedor frente a una taza de té caliente. Era una
noche de comienzos de
Primavera, y el clima aun era cálido, los chicos (Kenshin y Yahiko) se habían
ido temprano. La
policía había pedido ayuda al Kenshin-gumi pues habían estado sucediéndose
robos en las casas del
centro de Tokio y no podían dar con los ladrones.
- - - - - - Flashback - - - - - Noche anterior - - - - - - -
Enviado de Policía: Por eso Himura-san necesitamos su ayuda, no podemos dar con
los ladrones y cada
vez se está poniendo peor, ya han saqueado 12 casas, las 9 primeras fueron
asaltadas cuando no
había nadie en ellas, al parecer los ladrones observan la casa por un tiempo y
cuando se aseguran
que no hay nadie entran, pero en los últimos 3 casos si hubo gente dentro de
las casas, en la
décima estaba la empleada, a la que amordazaron y golpearon, en la onceava se
encontraba un chico
de 15 años al cual golpearon hasta dejarlo inconsciente y lo peor fue en la última,
sólo se
encontraban un niño de 7 años y su abuela, ahora ambos se encuentran muy
graves en la clínica del
Dr. Genzai y no se sabe si podrán sobrevivir, sobretodo la abuela, era ya muy
anciana.
Ni la empleada ni el joven quieren decir nada pues tienen miedo de que los
asaltantes puedan
volver, y la única manera de arrestarlos por una largo período de tiempo es
que alguien "civil" sea
testigo presente del hecho. Es por eso que no podemos poner ningún oficial
dentro de la casa a la
que sospechamos va a ser su próximo ataque, necesito su ayuda... tal vez...
"Daijoubu, Torimaru-san, iré con usted a la casa y me quedaré dentro, así
no sospecharán nada. No
tiene de que preocuparse", respondió Kenshin pacientemente.
"Hai!!! Kenshin y yo nos encargaremos de todo", agregó alegremente
Yahiko.
- - - - - -- Fin del Flashback - - - - - -
Kenshin le había dejado preparada toda una jarra de té y comida suficiente. Se
había tenido que ir
temprano para preparar la emboscada y coordinar con los dueños de la casa.
'Así que ahora ese mocoso y Kenshin me dejaron aquí, hubiera podido ir, no
estoy tan, tan, tan,
.....chis!!!!!!!!!, mal. Y ese cabeza de pollo también tuvo que ir. Mou!!
Bueno, lo mejor será que
vaya a acostarme, mi cabeza me está matando, mmmm, y hasta creo que tengo un
poco de fiebre.....
MOU!!!!!!! Como odio estar resfriada.......y justo HOY!!!!!!!!', pensó.
Se levantó pesadamente y se dirigió a la puerta principal.
'Espero que esos dos no tarden demasiado.....a chis!!!!" ', pensó. 'Lo
mejor será asegurar la
puerta.'
Kaoru salió envuelta en una Yukata gruesa, aún así temblando de frío por la
fiebre, miró hacia la
calle, no había nadie en ella, luego "Chíssss", 'demonios...' luego
aseguró la puerta y fue hasta
su habitación, tomó un poco del té y se acostó rápidamente.
'En fin, ojalá no se tarden, y no les pasé nada malo...'
Se quedó dormida al instante.
--------------------------- En el centro de la cuidad --------------
Kenshin, Yahiko y Sanosuke se encontraban dentro de la casa que supuestamente
iba a ser asaltada.
Yahiko y Sanosuke estaban tirados en el piso, completamente aburridos.
"Diablos..... nunca pensé que esperar a los ladrones fuera tan aburrido,
es que no piensan llegar
nunca?? " dijo Yahiko con los brazos extendidos sobre el suelo y la mirada
perdida en el techo.
"Kuso! Pensé que habría más acción ...... me hubiera quedado en la
ciudad apostando, o fastidiando
a Megumi... Kuso!!!! Que aburrido, hey Kenshin, y tu? No estás cansado de esto?
Gruñó Sanosuke,
también tirado sobre el piso.
Los tres hombres habían estado esperando por más de 5 horas ya, y ni Yahiko ni
Sano eran muy
pacientes.
"¡¡Oro!!???" - contestó un sorprendido Kenshin, estaba sentado
apoyado contra la pared, con su
espada cruzada frente a él.
"Bueno.....es algo monótono...." murmuró el rurouni.
"Demonios Kenshin, tal vez tu cuerpo esté aquí, pero tu cabeza está en
el dojo ¿neh? Jou-chan, está
bien, un resfrío no mata a nadie." Lo fastidió Sano, pensando en cuantas
personas conocía que
hubieran muerto por un simple y sencillo resfriado. Personas saludables, que comían
tres veces por
día, "Grurrrr" sonó su estómago 'che!'- pensó 'quien como Jou-chan,
cerca de una cocina, mientras
que los dueños de esta casa no han dejado ni un maldito poquito de comida...¡¡Me
muero de
hambre!!!'
"Hai, y todo es por culpa de busu, si no me hubiera estado persiguiendo
ayer en la tarde, no se
habría caído en el agua del lavado ¿no? Y fue culpa suya el querer seguir
persiguiéndome toda
mojada......Sería raro que no se hubiera enfermado..." agregó Yahiko, con
la firme convicción de
que él no tenía la culpa de nada.
"Demo....Yahiko..... si no la hubieras llamado "desparpajo
chorreante" no creo que te hubiera
seguido persiguiendo..... hoy en la mañana no se veía nada bien, tenía
fiebre...." , 'sus hermosos
ojos azules tenían ojeras, sus mejillas estaban sonrosadas, su nariz roja, su
cabello
desordenado... cómo hace para verse increíblemente hermosa aún enferma...'
pensó Kenshin...
"Kenshin... si querías quedarte a su lado lo hubieras hecho, apuesto a que
a Jou-chan le hubiera
gustado que la cuidases y la calentaras con un poquito de tu
Calor-samurai."- dijo Sano con un
guiño.
"Orororo????? Sano!!!!!" gimió Kenshin mientras que pensaba
'Calor-Samurai de gozaru???...
Orororororo'
Yahiko y Sanosuke empezaron a reír..... mientras que Kenshin estaba tan rojo
como su gi. Al poco
rato sintieron un murmullo de voces que se acercaba hacia la puerta, los tres se
pusieron
inmediatamente en guardia. El murmullo ahora era claramente audible, pero no
eran los asaltantes,
sino los dueños de la casa que volvían de la reunión a la que habían ido.
El plan que se había trazado, era que los dueños de avisaran a los vecinos que
saldrían esa noche,
y asegurar fehacientemente que no regresarían antes de la media noche. Ya se
había corrido el
rumor, también de que la casa se quedaba sola. Mientras los policías estarían
rondando a intervalos
de 15 minutos. Así que sólo quedaba que el Kenshin-gumi esperara dentro a la
llegada de los
ladrones, que tendrían tiempo de sobra para entrar y robar todo lo que
desearan.
Pero de alguna manera el plan había fracasado. Los dueños de la casa estaban
decepcionados, eso
querría decir que todo había sido para nada..... aún así estuvieron
agradecidos con el Kenshin-gumi
por tratar de ayudar a la policía, y por eso habían preparado un refrigerio
para los tres hombres.
Sanosuke estaba encantado, tal vez no tendría acción, pero por lo menos tenían
buena comida y
bebida gratis. Yahiko también estaba aprovechándolo todo, y comía todo lo que
podía. Los dueños de
la casa eran personas ricas, y no repararon en gastos. Kenshin en cambio seguía
preocupado, comió
un poco y tomó un poco de sake, pero su mente seguía en otra parte.
Sanosuke lo miró y sintió lástima por el pobre vagabundo. "Oye
Kenshin.... porque no te vas a ver a
Jou-chan? Yahiko y yo podemos quedarnos aquí ésta noche por si los ladrones se
deciden por atacar
'aunque yo no lo creo' agregó para sí mismo.
"Si Kenshin, los dueños de la casa dicen que está bien, y hay mucha
comida, puedes llevarle algo a
la busu." 'pero no mucho...' pensó Yahiko, metiéndose en la boca
dos onigiris al mismo tiempo
antes de que Sanosuke lo notara.
"En serio no se meterán en problemas?"- dijo Kenshin, en parte
deseando irse, en parte dejando que
lo convencieran.
Sanosuke y Yahiko gritaron con fingida inocencia al mismo tiempo: "¡¡¡¿¿¿Nosotros????!!!!
nooooo!!! Como crees!!!! O;-)"
Kenshin dudaba que ambos se fueran a comportar bien, pero por otro lado estaba
preocupado por
Kaoru.
"Bueno, entonces los veo por la mañana. Ja ne!"
"Ahora sí Yahiko, a atacar ese hermoso banquete!!!!!" dijo Sano con
una gran sonrisa sólo para
encontrar que Yahiko ya se le había adelantado.
"Cla mñm ro mñm, lo mñm, que mñm, tu mñm, digas mñm
(gulp)."
"Como!!!! Ni si quiera esperaste a que se fuera??"
"Si mñm, de to mñm das mñm mane mñnñ ras se iba a ir." Dijo
Yahiko, con tanta comida en la boca que
cuando hablaba los granos de arroz se le escapan.
"El mñm po mñm bre está mñm loco mñm por Jou mñm chan mñm"
"mñm Aa mñm."
EN OTRO LADO DE LA CIUDAD
Tres sombras se deslizaban por entre las calles......
"Nos creen idiotas, como si no supiéramos que nos están
esperando..." - dijo una gruesa voz en la
oscuridad.
"Fue buena idea el hacerse pasar por policía y preguntarle al chico.....
el idiota se lo creyó todo
y nos contó el plan......" - contestó otra voz.
"Si.....fue buena idea. Así que el pelirrojo con la X no es tan inofensivo
como pensábamos......si
parece sólo un chiquillo, realmente no creo que sea Battousai como dijo el
chico de los pelos
parados al que engañamos......" agregó una tercera voz.
Los tres hombres caminaban tras unos arbustos alejados de la parte central
y principal de la
ciudad de Tokyo.
"Yo tampoco lo creo Kouji, pero aún así queda la policía, no podemos
arriesgarnos... "
"Pero ésta no es la única casa en Tokio Hitsu, podemos asaltar
cualquiera...... somos tres, o no?
"Si pero... aún así..... " dijo Kouji
"Hey Kouji, Hitsu, miren esa preciosura. Eso es un dojo ¿neh? Que hace una
preciosura encargándose
de cerrar las puertas???"
----- Chis!!!!!!!
"Y enferma! Apuesto a que está sola..."
"Es muy bonita...ne Hitsu" agregó el tercer hombre.
"Están pensando lo mismo que yo? Entramos y robamos la casa, así sabrán
esos policías que no tienen
que meterse con nosotros, además.....tal vez podamos jugar un poco con la
mujer, vamos Hitsu, Shiru
y yo estamos 'dispuestos' " agregó Kouji con un guiño.
Los tres ladrones empezaron a reír, esperaron un rato más entre las sombras,
conversando sobre como
entrar y que hacer una vez a dentro. Luego se acercaron sigilosamente a la
puerta y la rompieron
con una especie de pata de gallo, revisaron las habitaciones por si había
alguien más, hasta que
estuvieron completamente seguros de que solo la mujer se encontraba dentro.
Kaoru dormía tranquilamente cuando de pronto algo la despertó, cuando
abrió los ojos vio un rostro
desconocido demasiado cerca de ella, quiso gritar, pero antes de poder hacerlo
una enorme mano
cubrió su boca. Pero Kaoru no se iba a rendir tan fácilmente, ya sobrepuesta
de su primer
sobresalto, flexionó la rodilla y golpeó al hombre que cubría su boca en un
lugar muy poco
agradable haciendo que éste se agachara adolorido.
Kaoru se puso inmediatamente de pie, y se dirigió a la puerta, pero había ahí
otro hombre que la
tapaba, ella se dio cuenta entonces de la situación, había dos hombres
en su habitación, y no
parecían tener buenas intenciones. Kaoru cogió del suelo la jarra con té y se
la tiró al hombre que
estaba en la puerta, el hombre no pudo esquivar la jarra que le dio en plena
cara, produciéndole
pequeñas heridas que empezaron a sangrar. Kaoru corrió por el corredor,
pero un tercer hombre
estaba llegando. Éste la sujetó por el brazo.
Kaoru usó su brazo libre y golpeó la nariz del hombre, pero antes de que éste
la soltara ya el
primero se había recuperado y se le acercó por detrás y la sujetó por la
cintura, el segundo hombre
se les acercó también, y entre los tres sujetaron a Kaoru.
Ella intentaba soltarse pero tres hombres eran demasiados para ella, los tres la
arrastraron de
vuelta a su habitación, recostándola a la fuerza en su fotón, uno de ellos
rompió un pedazo de la
yukata de Kaoru llevaba puesta y con ella la amordazó. Kouji se había colocado
entre las piernas de
Kaoru, evitando que ésta pudiera moverse. Hitsu (el que la había amordazado)
tomo el resto del
pedazo de yukata que traía en la mano y con ella ató las manos de Kaoru.
Ahora Kaoru estaba a su
total disposición.
Hitsu con la cara sangrando por culpa de la jarra y sujetando las manos atadas
por encima de la
cabeza de Kaoru gruño con cólera. "Perra, mira lo que le has hecho
a mi cara".
Kouji, sentado entre las piernas de Kaoru reía complacido, "Así que la señorita
era un fierecilla,
ya veras como te enseñamos a ser más obediente." Mientras decía
esto una de sus manos subía
lentamente por la pierna de Kaoru.
Hatsu, al ver que sus compañeros tenían 'dominada' la situación, salió de la
habitación para poder
robar lo que hubiera de interés en la casa, pensando regresar luego para jugar
un rato con la
mujer.
Kaoru intentaba soltarse, pero era imposible, intentaba gritar pero la tela
dentro de su boca solo
le permitía hacer sonidos apenas audibles. Estaba asustada, realmente asustada,
y totalmente
indefensa. Sus ojos brillaban de furia al mirar a los dos hombres cerca de ella,
demasiado cerca de
ella. Podían sentir manos en sus muslos, manos en sus pechos, y ella no podía
hacer nada por
evitarlo.
Ahora estaba aterrada, el hombre que sujetaba sus manos atadas estaba ahora
queriendo quitarle la
ropa que aún le quedaba puesta, Por más que Kaoru se resistía y se movía de
manera que para ellos
fuera más difícil sabía que era muy poco lo que ella podía hacer para
detenerlos. 'Kenshin........
onegai.......Kenshin', era en lo único que podía pensar, pero sabía que él
estaba muy lejos en ese
momento y que no regresaría hasta el día siguiente.
"Mira, quiere llorar!.... pobrecita.....ya verás como dentro de poco vas a
ser MUY feliz...." dijo
riendo Kouji, aún sentado sobre ella, sus manos acariciaban los muslos de Kaoru
y se dirigían hacia
un lugar que nunca había tocado algún hombre.
Una lágrima solitaria recorría el rostro de Kaoru, incapaz de hacer algo para
defenderse. Mientras
sentía una mano por debajo de su yukata, la misma mano que antes había estado
sobre su muslo, ahora
se acercaba lentamente a su parte más privada.
--------------------------
Kenshin doblaba la esquina ya muy cerca del dojo, todo estaba en silencio, las
calles estaban
desiertas. Al llegar a la puerta del dojo se dio cuenta de que ésta estaba
rota, había sido
forzada.
Kenshin se quedó mirando la puerta por unos segundos, antes de que una sola
palabra saliera de sus
labios "Kaoru...."
Corriendo lo más rápido posible, pero sin producir ningún ruido entro en la
casa, casi al instante
vio entre las sombras a un hombre. Sus ojos, acostumbrados a la falta de luz no
tuvieron problemas
en determinar que era uno de los tres ladrones que él debía atrapar esa noche,
pero que no se
presentaron a la emboscada. Lo reconoció por los dibujos que había visto de
ellos.
El hombre vio a Kenshin en el pasillo y desenvainó su espada, mientras que
Kenshin se ponía en
posición batou. La pelea fue rápida, en el estrecho corredor en el que se
encontraban Kenshin tenía
la ventaja, conocía en lugar donde estaba peleando mientras que el otro hombre
solo veía a ciegas
las inmediaciones. No hubo ruidos, el hombre cayó inconsciente sobre el piso, y
Kenshin se dirigió
rápidamente hasta la habitación de Kaoru, de donde podía escuchar ruidos
sordos.
Lo que vió al llegar ahí hizo que su sangre hirviera, y que el hitokiri
apareciera con más cólera
que nunca. Un hombre sujetaba las manos a atadas de Kaoru mientras tocaba sus
pechos y otro estaba
sentado sobre ella..... sobre SU Kaoru. Mientras que ella sólo podía emitir débiles
ruidos de
protesta y frustración.
Kenshin nunca se había sentido tan furioso, nunca había deseado tanto
infringir daño en alguna
persona como en ese momento, en un instante sus ojos se volvieron solo dos
puntos azul-dorado y con
un tono de voz helado dijo: "Suéltenla"
Los dos hombres se congelaron ante el tono de voz por un momento antes de
volverse hacia la puerta,
ninguno de ellos había escuchado ningún ruido, ni pasos ni nada, y ahora había
un hombre en la
puerta.
Hitsu se levantó y miró al extraño de pies a cabeza mientras que una sonrisa
de dibujaba en su
sangrante rostro, por un momento, al escuchar la voz del hombre, su corazón se
había detenido, pero
al verlo de cerca se pudo dar cuenta que era mucho más alto y mucho más
robusto que el pequeño
pelirrojo parado en la puerta.
Hitsu desenvainó su espada, mientras que su voz delgada y chirriante decía:
Vaya, vaya pero si es
quien nos quería hacer una emboscada...... el que dicen que es Battousai.....
yo no lo creo.....
Es sólo un hombrecillo débil..... no me digas que ésta perra es tu mujer.....
pues es preciosa.....
y estabamos a punto de jugar con ella, lo mejor es que te apartes y no fastidies
o realmente lo vas
a lamentar. Respondió Kouji mientras una de sus manos apretaba uno de los senos
de Kaoru.
Kenshin no lo pensó dos veces, el ver a Kouji tocando a su mujer fue la gota
que derramó el vaso.
Todo su auto control desapareció en un segundo.
Hitsu no supo que lo golpeó, en un instante estaba en frente de un hombrecillo,
al siguiente su
espalda estaba contra el suelo, su pecho le dolía, casi no sentía sus piernas,
y tenía un brazo
roto, no sabía que era lo que había pensado, en alguna parte de sus recuerdos
habían quedado
grabados dos ojos feroces de color dorado, pero no podía situar de quien eran
esos ojos, un segundo
más y la inconsciencia se cerró sobre él.
Kouji no podía creer que Hitsu estuviese inconsciente, todo había sido tan rápido....
Kaoru no perdió tiempo, en el momento en que el hombre sentado sobre ella se
distrajo al ver a
Kenshin derrotar al otro ladrón levantó los brazos hacia arriba y golpeo con
toda su fuerza a
Kouji. Ella giró hacia un costado hasta quedar en la parte superior, sentada
sobre el hombre. De un
salto se puso de pie y con todas sus fuerzas pateo al hombre 'una vez más'
entre las piernas.
Kouji se retorcía de dolor, pero apretando los dientes se levantó, un poco
tambaleante, pero
decidido ha hacer pagar a la mujer por su atrevimiento.
Kaoru sujetaba con un brazo lo poco de tela que aun cubría su cuerpo, su
cabello estaba desecho y
caía sobre su rostro húmedo por el sudor y la fiebre.
Kouji se abalanzó contra ella, traía en la mano una pequeña katana, Kaoru no
podía concentrarse
como hubiera debido, el dolor de cabeza la hacía ver la habitación deforme y
con las justas podía
mantenerse en pie.
Pero Kouji no tuvo oportunidad de hacerle daño, antes de que pudiera estar lo
suficientemente cerca
de ella una espada había detenido su avance y sus ojos marrones se toparon con
los dorados ojos de
battousai. Con un par de movimientos de su sakabatou, Kenshin había dejado
inconsciente a Kouji.
Luego volteó hacia Kaoru.
Ella lo miró directamente a los ojos. Una suave sonrisa se dibujó en sus
labios, antes de que sus
piernas ya no pudieran sostenerla más. Kenshin había guardado su espalda y
sujetaba a Kaoru
tiernamente, sus ojos aun brillaban fieramente, pero a Kaoru eso no le
importaba, estaba feliz de
estar entre sus brazos, aunque fuera bajo esas condiciones.
Kenshin la cargó y la llevó a su propia habitación. Allí la recostó sobre
su futón. Kaoru lo miró
alarmada, mientras extrañas ideas empezaban a poblar su mente.
Kenshin notó el temor de Kaoru, se arrodilló a su lado pero no se atrevió a
mirarla. Cerró los ojos
intentando calmarse un poco, tratando de convencerse de que el peligro ya había
pasado, que la
presencia de battousai solo atemorizaba a Kaoru y eso era lo último que el
querría hacer.
Kaoru notó el gesto y no pudo evitar el querer hacerle entender que no tenía
nada de que
preocuparse, nada que temer, puso su mano sobre la mejilla de Kenshin, obligándolo
a abrir los
ojos, aun resplandecientes de un tono amarillento. Kaoru sonrió y lentamente se
acercó a él, rodeó
con sus brazos la cintura de Kenshin y hundió su rostro, aun húmedo de sudor y
tibio por la fiebre
en el pecho de battousai, intentando hacerle comprender que ya todo estaba bien,
que ella estaba
bien.
El estaba sorprendido, pensaba que battousai sólo podría asustarla, pero ese
no parecía ser el
caso, en realidad ella se veía perfectamente feliz entre sus brazos, y el no
podía evitar sentir un
extraño cosquilleo en todo su cuerpo, casi involuntariamente sus brazos se
levantaron y rodearon la
espalda de Kaoru, apegándola más a él y hundió su rostro entre los negros
cabellos de Kaoru. Podía
oler el aroma a sakura claramente, no necesitó nada más para que su corazón
se tranquilizara y sus
ojos volvieron a tener un tono rojizo.
Permanecieron así por un buen rato, hasta que Kenshin recordó a los hombre que
habían entrado a
robar. Se separó de Kaoru, para levantarse.
Kaoru estaba feliz entre los brazos del hombre al que quería, pocas veces había
estado tan cerca de
él, y todas ellas estaban rodeadas por tristeza y dolor, como cuando se despidió
de ella para irse
a Kioto o el abrazo que se dieron al volverse a ver después del Jinchuu.
'Kenshin no baka',
pensaba, 'no deberías esperar a vernos en problemas para hacer esto, se siente
tan bien...' . Poco
después sintió a Kenshin apartándose de ella. Kaoru no pudo evitar sentir pánico,
pero luego vio
sus ojos violetas sobre ella, la sonrisa en sus labios y supo que todo estaba
bien.
"Kaoru-dono, iré a atar a los ladrones para llevarlos mañana temprano a
la policía, espérame aquí,
no tardaré." Le susurró Kenshin.
Kaoru asintió con la cabeza y dejó ir a Kenshin.
Después de unos minutos, Kenshin había atado fuertemente a los tres hombres al
árbol que estaba en
el patio del dojo, tal vez algo más fuerte de lo normal. Sonrió complacido y
dio media vuelta para
volver a entrar a la casa. En la puerta estaba parada Kaoru, tenía puesto uno
de los gis de Kenshin
sobre su yukata y traía una bandeja de té en las manos. Sonrió a Kenshin y
con un gesto lo invitó a
pasar y sentarse con ella.
Kenshin se sentía extraño, ver a Kaoru vistiendo algo suyo, so hacia sentir...
bien. Sonrió para sí
mismo mientras Kaoru servía el té. La luna era la única luz que los
alumbraba. Ambos estuvieron en
silencio por un buen rato, pero Kenshin no estaba tranquilo, tenía
preguntas en su cabeza
revoloteando como mariposas y quería saber las respuestas, y la única persona
que las tenía estaba
sentado a su lado.
Armándose de valor, susurró muy suavemente: "Kaoru-dono?"
Kaoru sabía que algo estaba molestando a Kenshin, en realidad estaba esperando
que le preguntase
algo, se había sentido tentada preguntarle, pero sabía que no tenía caso
apurar a Kenshin.
"Hai, Kenshin?" respondió con el mismo tono de voz.
"Lo lamento"
Kaoru lo miró sorprendida, "Que es lo que lamentas, Kenshin?"
"Haberte asustado de gozaru, no era mi intención, es sólo que al ver a
esos hombres..." no pudo
evitar fruncir el ceño al recordar lo que estaban haciendo, "al verlos, no
pude controlarme..."
"Kenshin no baka, tu no me asustaste, en realidad, me asustó más pensar
que se te pasaría la mano
con ellos o algo, pero me pareció que estabas bastante controlado"
Kenshin no estaba de acuerdo, había perdido el control, por un momento había
realmente deseado
hacer picadillo a esos hombres, pero no lo había hecho, y esa era otra de las
preguntas que daban
vueltas y vueltas dentro de su cabeza. Pero lo de Kaoru lo preocupaba más. Al
principio, después de
haber dejado inconscientes a los dos hombres que estaban en el cuarto de Kaoru y
se había encarado
con Kaoru, pudo notar la alegría de ella al verlo, pero sabía que ella no se
sentía bien, entendía
si es que no había sabido distinguir entre Kenshin y battousai, aunque cuando
una persona está en
esas condiciones tiende a confundirlo más fácilmente, con Kaoru había pasado
lo contrario. Fue
cuando Kaoru recobró un poco el conocimiento, cuando él la había alejado de
esos hombres y la había
llevado a su habitación cuando ella entró en pánico, suponía que era cuando
se había dado cuenta de
la diferencia entre el vagabundo y el hittokiri. Pero no estaba seguro, y era
por eso que
preguntaba.
"Me refiero a cuando te llevé a mi habitación, no quería asust... ¿Kaoru-dono,
daijoubu?"
Kaoru estaba más roja que el cabello de Kenshin. 'Kami!!! Que se supone que le
digo ahora??? '
"Iie, Kenshin, no estaba asustada de ti, yo, bueno, es que..... bueno,
yo.... Mou!!! No estaba
asustaba de ti, estaba asustada por ti!"
"Oro??" 'de ti, por ti? Cuál es la diferencia de gozaru???'
"Bueno, es que.... verás, um, no es común que, bueno, lleves a una mujer,
ummm, semi desnuda a la
habitación de un hombre...."
"Orororororo, era eso??!!!! Yo no podría hacer essss, bueno si podría,
pero no de esa manera,
quiero decir, que claro, soy un hombre, ne?, pero no tanto, quiero decir, si
tanto, pero no así,
ORORORORORO!!!!!!!"
'Claro que se asustó! Pero no de mi, se asustó porque pensó que yo iba a ....
a......
ORORORORO!!!!'
Ahora era Kenshin el que estaba más rojo que nunca, 'como pudo pensar eso de mí??!!!
"De...demo, no te asustó el ver a ... bueno a ... battousai?" preguntó
más para apartar su mente de
'otros' temas.
"De battousai??? Claro que no Kenshin, porque habría tenido que sentir
temor? Battousai o Rurouni
sigues siendo Himura Kenshin ¿neh? sabes?.... yo creo que battousai no saldrá
a menos que tú lo
desees..... y definitivamente no podría nunca temerle, Kenshin... nunca podría
temerte a ti.....
Kenshin había dejado de mirar su té para pasar a mirar a Kaoru, estaba
asombrado, sus palabras aún
sonabas en su cabeza Battousai o Rurouni sigues siendo Himura Kenshin. El también
se había dado
cuenta, al pelear contra los tres ladrones realmente había deseado matarlos,
como se habían
atrevido a tocar a su Kaoru? Pero en ningún momento perdió el enfoque, sabía
que no los iba a
matar, sabía que eso no solucionaría nada..... ahora era diferente......
realmente podría controlar
a battousai? O mejor dicho....realmente battousai quería dejar de matar???
Hubiera podido
matarlos....hubiera sido muy fácil.....pero no lo hice....porque .....no quise?
Kaoru miraba a Kenshin, podía notarse fácilmente que muchas cosas pasaban por
su cabeza en ese
momento, que estaba pensando en algo muy serio.... Y no pudo evitar sonreír, al
parecer Battousai
ya no mataría más, no por el voto del vagabundo, sino por su propio deseo.
"Daijoubu Kenshin", preguntó algo preocupada...
Kenshin giró la cabeza para mirarla, la luz de la luna caía graciosamente
sobre ella en ese
momento, dándole un extraño brillo a sus negros cabellos.
Kenshin sonrió y asintió "hai Kaoru-dono...., daijoubu, no tienes nada de
que preocuparte...." al
mismo tiempo levantó una mano y retiró un poco del cabello de Kaoru que cubría
su rostro,
convirtiendo el gesto en una tierna caricia. Kaoru se sorprendió.
'[Tal vez sea verdad, tal vez battousai ya no quiera matar, y definitivamente el
rurouni ya no
quiere vagar... así que otra vez sólo quedo yo Himura Kenshin, Kaoru...
sí, es un buen momento...
para vivir... junto a la persona que más quiero ...... una nueva
oportunidad...'
"Kaoru-dono? "(su mano había vuelto a sujetar su tasa de té) puedo
hacerte otra pregunta?
"Ha...hai Kenshin." Respondió, aun algo sobresaltada por la repentina
caricia.
Kenshin habló con una voz un poco más fuerte que la que normalmente usaba,
pero la de batttousai,
parecía ser un extraño intermedio entre ambos, y sus ojos también brillaban
extrañamente, violetas
con extraños brillos aquí, y allá: "Kamiya Kaoru, sessha no puede
ofrecerte nada más que a sessha,
no el asesino, y no el vagabundo, sólo a Kenshin, a Himura Kenshin. Pero si tu
aceptases … ser mi
esposa, juro que viviré cada día del resto de mi vida sólo para
intentar hacerte felíz."
Kaoru se encontraba en estado catatónico, no podía creer lo que sus oídos habían
escuchado, sería
fiebre?? -pensaba, quizá un hermoso sueño? Sea lo que sea no entendía por que
de pronto su visión
se nubló, para después sentir suaves gotas de un liquido cristalino recorrer
sus mejillas.
Kaoru no podía parar las lágrimas, levantó su mano para intentar callar sus
sollozos, no recordaba
haberse sentido tan feliz en su vida.
"Ken....Kenshin.....HAI.....claro que sí, no quiero nada más Kenshin, sólo
a ti, todo tú, claro que
quiero casarme contigo, claro que sí".
Kenshin se le acercó y la rodeó con sus brazos, cuando la vio llorar, pensó
que había equivocado
todos los sentimientos de Kaoru hacia él, en esos instantes dejó de respirar y
su corazón se
detuvo, sólo se relajó cuando Kaoru aceptó entre sollozos su propuesta.
Sabía que estaba enamorado de ella desde hacía tiempo, pero el temor a que tal
vez pudiese
lastimarla sin quererlo no le permitía acercársele, pero ahora por fin había
entendido, por fin
podía relajarse, por que sabía que de cualquier modo, aunque se perdiese en la
batalla y sólo
quedase battousai ahora tenía la certeza, de que él nunca, jamás, haría algo
que pudiese poner su
vida en peligro.
Kaoru apoyaba su cabeza sobre el hombro de Kenshin, mientras que Kenshin
respiraba el suave aroma
que Kaoru despedía; estuvieron así por algún tiempo. Luego él se separó un
poco de ella, con su
mano derecha cogió suavemente la barbilla de Kaoru y le dio un ligero beso en
los labios. Kaoru
estaba sorprendida, Kenshin no se alejó mucho de ella al romper el beso, su
brazo izquierdo aún la
sujetaba de la cintura, y su mano derecha nunca soltó su barbilla.
Esta vez fue Kenshin el sorprendido, en un rápido movimiento Kaoru volvió a
juntar sus labios con
los de él. Ambos ahondaron en el beso por un rato. Se separaron sólo por un
segundo para poder
respirar, agitados y sonrosados, antes de que Kenshin inclinase un poco la
cabeza para volver a
besarla, pero ésta vez fue diferente, poco a poco el beso dejaba de ser gentil
para convertirse en
un deseo más apasionado. Kaoru sintió la lengua de Kenshin enrte sus
labios, intentando entrar
dentro de su boca, ella cedió algo tímidamente al principio, pero al sentir la
lengua de Kenshin
acariciar la suya, se olvidó por completo de la timidez, y se pegó aún más a
él, tenía una
sensación muy extraña, pero deliciosa, y no tardó en aprender a entrelazar su
propia lengua con la
de él.
Kenshin no podía pensar, sabía que lo que estaba haciendo no era lo correcto,
sabía que tenía que
esperar, sabía que la mujer que tenía entre brazos haría todo lo que él
desease, eso lo sabía, lo
sentía. Pero su único pensamiento ahora era que por fin la podía tocar, después
de tanto intentar
callar su corazón, después de tanto de disimular sus emociones, por fin hacía
algo que realmente
deseara, y simplemente no podía detenerse. Pero no tuvo de que preocuparse, no
fue él quien cortó
el mágico momento.
El brazo de Kenshin ajustó más el cuerpo de Kaoru con el suyo, intentando
sentir lo que la tela
evitaba. Kaoru, había enredado sus dedos en el cabello de Kenshin, cuando sin
que ninguno de los
dos lo desease tuvieron que dejar de besarse abruptamente debido a un
estruendoso:
ACHIS!!!!!!!!!!! de Kaoru.
El "pequeño" estornudo de Kaoru hizo reaccionar a Kenshin, de pronto
se dio cuenta de que las cosas
se estaban sucediendo demasiado rápidamente. Respiró profundamente, intentando
recobrar algo de
auto control.
Por otra parte Kaoru estaba maldiciendo su bendito resfriado 'justo ahora!!!!!!,
justo ahora!!!! No
puedo….no puedo mirarlo a los ojos otra vez….que va a pensar de mi ahora????
MALDITO
RESFRIADO!!!!!'
Kenshin se volvió a acercar con una taza de té en la mano "Daijoubu
Kaoru-chan?"
El "chan" paró en seco los pensamientos de Kaoru, levantó la cabeza
lentamente para mirar a un
sonriente Kenshin que en ese momento le ofrecía una taza de té. Kaoru no pudo
evitar sonrojarse…
"Daijoubu Kenshin…." Respondió mientras tomaba la tasa que él le
ofrecía.
"Kaoru-chan, lo mejor sería que fueses a dormir, me encargaré de guardar
las cosas que faltan,
mañana será un día largo. Iré temprano a la policía con los tres ladrones,
después podemos ponernos
de acuerdo sobre lo que desees hacer".
"Lo que deseo hacer??"
"Hai, sobre la boda de gozaru." Respondió Kenshin gentilmente.
Los ojos de Kaoru brillaron de emoción "haiiiii, quiero muchas flores de
colores al rededor del
dojo, y una mesa central con toda la comida, hay que hablar con Tae sobre eso, y
mandar cartas a
Kyoto para avisarle a Misao-chan y a los Oniwabanshuu, también escríbele a
Hiko-san apuesto a que
le gustará venir. Hay que hablar con el monje para que se encargue de la
ceremonia, y preferiría
que fuese antes de que la primavera terminase, eso nos da más o menos……. Un
mes y medio…sí será
suficiente…..flores de color violeta, también azules, algunos bouteques
con sakuras, cintas que
combinen con las flores, se donde conseguir el kimono necesario, tu también
necesitarás ropa nueva,
también Yahiko-chan, y por supuesto Sanosuke, supongo que será el padrino ¿neh?
Ayame y Suzume
llevarán flores en los cabellos, y…. Kenshin….Kenshin!!!!
Kenshin estaba tirado en el suelo, con los ojos en forma de espiral @.@X
"Ororororooooo" '¿es que
ya lo tenía todo preparado?'
Ambos se fueron a dormir poco después.
--------- Al día siguiente -------
Eran más o menos las 11 de la mañana, Sanosuke y Yahiko caminaban por las
calles de Tokio con
dirección al dojo. Ambos habían desayunado MUY bien. Los dueños de esas casas
del centro no tenían
reparos.
Lo primero que notaron al llegar al dojo fue la puerta, había sido forzada.
Ambos se miraron y
entraron corriendo hasta el recibidor. Allí estaban sentados Kenshin y Kaoru,
uno frente al otro,
con la mesa entre los dos, ambos estaban escribiendo lo que parecían ser
cartas, y parecían estar
muy concentrados en ello por que al parecer ninguno de los dos notó la
presencia de los recién
llegados.
O al menos eso pensaron.
"Yahiko, Sanosuke…." Dijo Kaoru sin levantar la vista del papel en
que escribía, "arreglen esa
puerta inmediatamente."
Sano, con gotas en la cabeza, y sin entender nada de nada, que no era muy raro
tampoco, dijo: "Hey
Jou-chan que diablos pasó aquí?"
Un tono rojizo cubrió el rostro de Kaoru, pero los dos recién llegados no lo
notaron, se disponía a
contestar cuando Kenshin se le adelantó.
"Nada de gozaru…. Anoche vinieron los ladrones a robar al dojo, por
suerte llegué antes de que
pudiesen robar nada, hoy temprano los llevé con la policía. Me dieron una
recompensa de gozaru ka."
De reojo pudo ver como un suave suspiro de alivio salió del pecho de Kaoru, a
la cual sonrió
tiernamente sin que ni Sano ni Yahiko lo notasen.
"QUE!! Y yo no estuve para ayudar?" gritó Yahiko, furioso por
perderse la pelea.
"Che! Kuso! Y yo que necesitaba acción!! Pudiste al menos esperar a que
regresara antes de
devolverlos a la policía, al menos los hubiera golpeado un poquito." Agregó
Sanosuke.
"No es justo, todo es tu culpa Sano!!!!! Tu me obligaste a quedarme en esa
casa!!!!!" gritó Yahiko,
mientras le daba una patada a Sano.
"Que yo que? No será que tienes problemas de memoria Yahijko - CHAN?"
dijo Sano mientras lo
levantaba por el gi.
"A quien le dices CHAN!!"
"Kenshin, ya terminé. Y tú?", preguntó Kaoru, sin la más mínima
molestia porque dos personas se
estuviese peleando en su patio en aquel mismo momento.
"Hai, ya terminé la mía también, las llevaré al correo ahora mismo,
Kaoru-chan."
"CHAN???"
Ambos ya estaban en media pelea cuando la última palabra de Kenshin los hizo
parar en seco.
Kenshin volteó a verlos, Yahiko estaba trepado sobre la camisa de Sanosuke,
mientras que él
intentaba quitárselo jalándolo del pelo, pero los dos se habían quedado como
congelados.
"Hai, de gozaru…. Sano, Kaoru-chan y yo no vamos a casar, me alegraría
que fueses mi padrino."
"…" fue lo único que obtuvo de respuesta por parte de Yahiko y
Sanosuke.
"Sano?? Yahiko??" preguntó Kenshin, al verlos ahí tan quietos.
"Que les pasa? Kenshin, estarán enfermos?" dijo Kaoru, mientras
guardaba las cartas en otro sobre
más grande.
------ 15 min después en la cocina del dojo Kamiya -------
"Kenshin hasta que hora crees que se queden ahí afuera como espantapájaros?"
"No lo sé de gozaru, pero por lo menos nadie intentará robar mientras los
vean ahí…." Dijo mientras
le sonreía.
"Si, pero….quien va a arreglar la puerta?" dijo mientras se cruzaba
de brazos y miraba a Kenshin
fijamente.
"Qui. quien??" preguntó Kenshin con gotitas en la cabeza.
"hai….QUIEN…."
"La luz del sol hace que te veas preciosa Kaoru-koishii" dijo Kenshin,
con la sonrisa más
encantadora que pudo conseguir.
"La luz del sol no va a arreglar la puerta…" refutó Kaoru, como si
no hubiera notado ni el koishii
ni la sonrisa.
"Hai de gozaru" se resignó Kenshin.
"Si me besas….. no la arreglas" dijo Kaoru sonriendo
misteriosamente.
No pasó ni un segundo antes de que Kaoru terminase la frase, y ambos ya estaban
sumergidos en un
beso….ninguno recordaba ya la puerta.
OWARI