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Twist of Time
Por: Subaru Shôjo
A petición de ustedes...años después de el encuentro...por lógica, existirá
el reencuentro...
Kaoru respiraba el aire que acariciaba su cara, moviendo su pelo largo como olas
de mar. Su moño se movía con gracia mientras una sonrisa se mostraba una
hermosa sonrisa.
Hoy, Yahiko se había ido al Akebeko, ayudando a Tsubame, se baño y se puso un
gi y hakama nuevos, se notaba que el niño, tenia intereses por la pequeña
mesera. De tal manera que Kaoru descansaría este día, no entrenamientos,
estaba cansada, tantas peleas con Kenshin, eran algo agotador, la angustia de
ver a Kenshin en peligro.
Al recordar aquellas batallas, la espina de Kaoru se estremeció, dando ligeros
escalofríos en su piel, poniéndola de gallina.
Sabia perfectamente que era un espadachín, de los mejores, pero Saitoh, Soujiro,
Shishio...
Habían dejado a Kenshin herido, pensó que lo perdería.
Kaoru sacudió ligeramente su cabeza, tratando de pensar en otra cosa, lo pasado
quedo atrás, el estaba en casa con ella, AHORA, y eso es lo que importa. Volvió
a sonreír, de que por fin estaba a su lado. Se sentó, y miro afuera, el cielo,
el viento como mecía las hojas. Todo, ya no hay nada que le quite su felicidad,
su sonrisa aumento.
Adoraba esa sonrisa...
El conjunto de su rostro, con los rayos del ocaso, adornando sus facciones, y
haciéndola mas adorable. Era terrible tenerla tan cerca y a la vez, tan
lejos...
Kenshin bajo la mirada, sus mechones rojos, cubriendo su semblante, había
estado observándola hace tiempo, y mirando esa hermosa sonrisa, su sonrisa mas
hermosa. Claro, ella sonreía, de varias maneras, pero esta era la mejor de
todas, sintiéndose tranquila, inmutable, todo en su entorno era perfecto. Pero
el pensaba, que al estar en su entorno, destrozaría la perfección de su
belleza, seria la interrupción de su tranquilidad.
Todo esto fue desde que el llego aquí, no debió de haber regresado, lo único
que le traía, eran mas problemas, su vida corría peligro si el seguía aquí.
‘No debí de haber regresado’ pensó, mientras la veía de nuevo, fascinada,
ahí sentada. No había peligro, no había dolor. Si el estaba con ella, sabría
que todo ese hermoso cristal se rompería en fragmentos, por su culpa...por ser
el.
Era cierto...era un hipócrita, intentaba sonreír, cuando su alma se destrozaba
por dentro, todo era tan negro, tan solitario, que no podía permitir a otra
persona infiltrarse en lo que ciertas personas, llaman corazón.
Kenshin se aferró mas al marco de la casa, aun escondido en las sombras, y
miraba la belleza y la luz, que Kaoru representaba.
‘Todo lo contrario a mi’ murmuro. Kaoru volteo, escucho un murmullo, pero no
pudo descifrar que decía.
“¿Kenshin?” pregunto al aire, mirando a la dirección donde el rurouni se
escondía. Sus mejillas se sonrojaron al canto de su voz, y de que lo había
escuchado, por fin salió de su escondite, de nuevo, poniendo su hipócrita
sonrisa. Kaoru sonrió mas al ver al rurouni sentarse a lado de ella.
‘¿Cómo es posible que me sonría? Es demasiado, no merezco su sonrisa’
pensó, ocultando su pena, en su amplia sonrisa.
“¿Hai, Kaoru-dono?” pregunto Kenshin en su tono amable y “alegre” Kaoru
se acerco mas a el, haciendo que Kenshin se tensara.
“Es un lindo día ¿no lo crees, Kenshin?” dijo alegre, alegre de que
estuviera a su lado la persona que amaba. Si, lo amaba, desde aquel día que la
rescato de Gohei, pero le era tan familiar su rostro, su voz...
“Hai, Kaoru-dono...”dijo distante, mirando los tonos cálidos que iluminaban
al cielo, las nubes con matices de rojo, magenta y naranja. El estar a su lado
era un dolor insoportable, el tener el roce con ella, sentir su esencia, era su
castigo. El no poder demostrarle lo mucho que la amaba y adoraba, solo por que
sabia que no era digno de ella. Kaoru vio la bodega, hace mucho no la visitaba,
solo aquella vez que encerró a Kenshin en ella. Kaoru se nublo al recordar tan
mal momento.
“¿Kenshin?” pregunto Kaoru sin mirarlo, estaba embelesada con la obra de
arte del crepúsculo, Kenshin volteo, sonriendo mas.
“¿Me ayudarías a limpiar la bodega?” pregunto bajando la cabeza con algo
de pena. Kenshin asintió levantándose, ofreciéndole una mano a Kaoru para que
se parara. Kaoru sonrojándose, tomo la mano de Kenshin, levantándose...Ambos
se dirigieron a la bodega.
“Si, la ultima vez, necesitaba una limpiada” dijo Kenshin, rascándose la
nuca, con miles de gotas de sudor, al igual que Kaoru.
“Bueno, ¿qué te parece si comenzamos?” pregunto Kenshin, levantando unas
cajas. Kaoru asintió yéndose al fondo de la bodega. Pero salió corriendo
tosiendo, de todo el polvo que incestaba en el lugar. Kenshin saco unas cajas,
abriendolas, eran platos, copas de sake, y utensilios de cocina. Kaoru por su
parte veía bokens partidas, gi’s usados, y uniformes.
“Esto lo podemos utilizar, ¿no crees Kaoru-dono?” pregunto Kenshin mostrándole
los utensilios de cocina, Kaoru se encogió de hombros y siguió buscando.
Kaoru abrió una caja, donde había unos cuantos retratos a color, de su padre
con su madre, ambos eran jóvenes, unas cuantas fotos del Dr. Genzai con sus
padres. Había muy pocas fotos, ya que eran muy caras, solo había una de sus
padres, sosteniéndola a una recién nacida Kaoru. Ella se estremeció, quedando
distante mirando el papel en sus manos, Kenshin seguía escombrando, y de
repente la vio, de nuevo esa sonrisa. Kenshin se quedo paralizado, viéndola
firmemente, una lagrima cayo de la mejilla de Kaoru.
“¿Daijabou Kaoru-dono?” dijo Kenshin quedando de cuclillas junto a ella.
Kaoru con unas cuantas lagrimas mas, negó. Limpio sus lagrimas con la manga de
su kimono.
“¿Kenshin...?” murmuro Kaoru, con sus ojos brillosos apunto de llorar. Oh
Kami-sama, como le destrozaba verla llorar. Kenshin asintió.
“Tu-tu...¿te acuerdas de tus padres?” pregunto con voz frágil. Kenshin
bajo la mirada, y negó con la cabeza, apoyo su mano en su hombro. Kaoru mordió
su labio inferior.
“Gomen...” suspiro, Kenshin le sonrió.
“No hay problema Kaoru-dono, mis padres murieron cuando era muy pequeño...no
recuerdo casi algo de ellos” dijo tratándola de consolar.
“Watashi...gomen...mejor continuemos con la limpieza, ya estoy bien” dijo
con una sonrisa, Kenshin asintió devolviéndosela. Ahora Kenshin estaba
hincado, sentado en sus piernas. Kaoru seguía sacando cosas, hasta que saco una
muñeca. Una geisha, con una kimono elegante de flameante rojo, con tonos
naranjas, ya era vieja y se veía en mal estado. Kaoru inspecciono a la muñeca
minuciosamente. Kenshin mientras sacaba vio la muñeca.
“¿Es tuya Kaoru-dono?” pregunto Kenshin poniendo su atención en la muñeca.
Kaoru asintió, después comenzó a decirle.
“Hai, Touchan me la regalo, la primera vez que fuimos a Kyoto” su sonrisa
suavizándose a los gratos momentos. Kenshin le extraño.
“¿En Kyoto?” volvió a preguntar.
“Si, fui a Kyoto, para unas medicinas de mi okaasan” dijo acariciando el
pelo de la muñeca, con mucho cuidado. ‘¿Acaso ella...? No, imposible’ pensó
el mientras veía con mas cuidado a la muñeca. En eso vio que el pelo de la muñeca,
había sido pintado de naranja. Kaoru lo noto, y bajo rápidamente la muñeca a
su regazo.
“Este...yo....es que...traía la loca idea de tener una muñeca pelirroja,
nunca la encontramos así es que decidí pintarla de naranja, por lo que veo, ya
la mayoría de la pintura se cayo” dijo peinando a la muñeca. Kenshin
entrecerraba los ojos, tratando de regresar atrás, pero era tan doloroso, que
había bloqueado su pasado, para que no le doliera mas.
“¿Por qué querías una muñeca con pelo naranja?” pregunto Kenshin tomando
la muñeca de sus manos. Kaoru se puso a pensar durante mucho tiempo, ninguna
idea o conclusión, venían a su mente. Hasta que su cara se ilumino y levanto
su dedo índice, pero su cara volvió a caer.
“No recuerdo...” dijo cabizbaja -_-; Kenshin cayó X_x diciendo ‘Oro’
por todo el trayecto. Ahora Kaoru reía nerviosamente, pareciendo una chiquilla,
Kenshin saliendo de su ‘oro shock’ la vio. Reir tan nerviosa, tan alegre...
FLASHBACK
Un par de ojos azules la miraban con ira...
“¡Detente ahí Hitokiri Battousai!” dijo Kaoru con su enérgica voz, su
boken apuntando a Kenshin.
“Se nota que esta chica es muy fuerte...” dijo Kenshin cargando a Kaoru en
brazos, la había salvado de Gohei. Llevándola de regreso al dojo, al dojo del
Sr. Kamiya...
FIN DEL FLASHBACK
Ahora muchas palabras resonaban en su mente, haciendo que sujetara ambas manos a
la cabeza. Kaoru vio preocupada a Kenshin.
“¿Kenshin?” pregunto Kaoru, con angustia visible en su voz.
Mas palabras, mas recuerdos, mezclados y ocultos en su oscura memoria...
Fuerza...Fuerza...en esos ojos...ojos....azules...
Noche...luna...pequeña...dormida...ki bajo...
No quiero estar sola...
¿Ken-chan?...yo solo quería ayudar...
¿Me ayudaras?...touchan...encontrar...
¡KEN-CHAN!¡PROMETIO!¡TOUCHAN!
Para proteger a las personas...
Espada...arma...matar...
Lizuka...mano pequeña, sostiene hakama
Iie, Touchan y yo venimos a Kyoto por unas medicinas...
Sonrisa...alegría...todo...lo contrario...
Kyoto...
Kyoto...
Mi estilo es...
El estilo Kamiya Kashin Ryu...
¿Cómo te llamas?...Watashi wa Himura...Himura Kenshin
¿Cómo te llamas?...Watashi wa Kamiya Kaoru
Kaoru...
Kaoru...
¡Lo encontraste!¡Ken-chan!¡Arigatou!
Kamiya Kaoru...
Mano...beso...mejilla...
¿Nos volveremos a ver?
No lo se...Kaoru...
Si!¡Kaoru-chan esta segura que te volverá a ver!
¿Usted es Kamiya-sama?...
Kamiya-sama...sonrisa...
Arigatou...Hitokiri Battousai...
Si!¡Kaoru-chan esta segura que te volverá a ver!
Si!¡Kaoru-chan esta segura que te volverá a ver!
Volverá a ver...
Volverá a ver...
Una lagrima cayo ausentemente por la mejilla en “X” de Kenshin, haciendo que
Kaoru lo mirara con horror y preocupación.
“¡¿Kenshin, que pasa?!” dijo Kaoru, viendo sus propias lagrimas regresar.
Kaoru temerosa, acerco su mano, acariciando la mejilla en “X” de Kenshin.
Quien seguía viendo al infinito, perdido. Mientras otra lagrima solitaria caía
de su mejilla. Al sentir su toque, en su mejilla, justo como antes, inclino su
cabeza hacia la mano de ella, sorprendiéndola aun mas. La mano de Kenshin,
encontró su camino, dirigiendo su mano a la muñeca y parte de su mano,
dulcemente. Kaoru pronuncio un “Kenshin” con voz ahogada... casi un suspiro.
“K-k-kaoru-chan...” dijo ausente, los ojos de Kaoru se agrandaron mas.
“Así me decía mi padre...pero...¿cómo es que sabes?” pregunto Kaoru, ya
dejando sus lagrimas caer.
“Porque...Ken-chan...te prometió...buscar a tu padre...en Kyoto” dijo con
largos silencios, aun su vista enfocada al infinito, Kaoru quedo en shock.
“Kenshin...” susurro, sus mismos recuerdos, no muchos, registrándose en su
mente. Kenshin la soltó levantando su cara, Kaoru lentamente bajo la mano. Mirándolo
con incredibilidad. Kenshin cabizbajo, su manos a sus lados, sus mechones
tapando sus ojos, su cara.
“Pinte mi muñeca de naranja, para recordar aquel samurai que me salvo,
deshice su chongo, para que pareciera cola de caballo, lo pinte de
naranja...para recordarte...pero no fui capaz de hacerlo” dijo melancólica,
Kenshin lentamente agarro su mano, aun ausente y sin levantar la cabeza.
“Tenias solo 5, no podías recordar” dijo algo triste, su voz seria y monótona.
“Kenshin, mírame...” dijo apretando mas su mano. Kenshin lentamente alzo su
cabeza, aun sin verla, su semblante melancólico hundía mas su corazón. Kaoru
lo soltó, poniéndose a gatas, acercándose, y beso tiernamente la “X” de
su mejilla. Kenshin abrió mas los ojos, y la miro sorprendido.
“Te dije que nos volveríamos a ver” dijo con esa sonrisa que lo perdía.
Kenshin la miro tristemente de nuevo. Bajo la vista no queriéndola ver al
decirle estas palabras:
“No, no quería volver a verte...porque sabia que era un asesino, un asesino
nunca vuelve...ve todos los problemas que te he causado, desde que llegue, tu
vida siempre ha estado en peligro...” dijo con ira, sus manos convirtiéndose
en puños. Kaoru sentía sus ojos de nuevo fallecer, y mas lagrimas se
fabricaban en sus ojos. El sintió su dolor, lo que hizo que su frágil corazón
se rompieran en mas pedazos.
“No soy digno de ti...nunca lo seré, después de todo mi pasado...”dijo con
profunda tristeza.
“Será mejor que me vaya, no quiero que sufras mas Kaoru-dono, no quiero que
tu vida corra mas peligros...no quiero ser el causante de tu infelicidad.”
Dijo parándose y dio el primer paso, pero una mano sujeto fuertemente su
hakama...de nuevo...
“No te atrevas a dejarme sola...” dijo con voz sofocada, pero un aire de
autoridad se mantenía en ella.
“Si te vas...de nuevo, juro que iré por ti, fui hasta Kyoto y regrese
contigo...no te..no te...no te lleves lo que mas amo...hace años te perdí...no
quiero que Ken-chan, me deje sola de nuevo...”su voz seria, y sus mechones
azul-negro cubrían su cara. Kenshin tragaba cada palabra con esfuerzo.
“Kaoru-dono, yo...no puedo arriesgarte tanto...”dijo bajando la cabeza,
Kaoru apretó mas su mano a la hakama de Kenshin. “déjame ir...tengo que
hacerlo por tu propio bienestar...” dijo dando otro paso mas...Kaoru no desistía
en su opresión.
“Mi bienestar...es estar a tu lado...que sienta que estas ahí...por
favor...no te vayas...no me importa estar en peligro, siempre y cuando este yo a
tu lado...” dijo ella, lagrimas cayendo en la tela. El corazón de Kenshin
pesaba mas, ahora su alma se fragmentaba mas, en milésimas partes, trato de dar
otro paso, esta vez... Kaoru lo soltó.
“Vete entonces...eres un egoísta...un miedoso...no te atreves a amar de
nuevo...vete...si no me amas, vete...no quiero vivir con alguien con quien solo
he tenido la fantasía, de que ama...vete...”dijo apenas pudiendo respirar del
llanto que estaba conteniendo. Kenshin miro por su hombro, viendo la miserable
figura, temblando del llanto que estaba manteniendo. No podía dejarla así...¿realmente
la amaba?...si...eso fue seguro...desde aquel momento que vio sus ojos, pidiendo
ayuda, ¿cómo negársele? No, su vida vale mas que eso...que piense lo que
quiera, es por su bien, tal vez este “amor” por el se pasajero. Aunque lo
que el siente por ella, sabe perfectamente que NUNCA será pasajero. Dio otro
paso mas, Kaoru callo, ni un sonido de su llanto, ahora solo estaba estática.
“Lo siento Kaoru-dono, Sayonara...” dijo Kenshin dándole la espalda. No
mires atrás, si miras, te perderás. Kaoru apenas pudo pararse del inmenso
dolor que sentía, y con todo el aire de sus pulmones, grito;
“¡¡¡KENSHIN!!!” este volteo rápidamente, para ver los ojos que alguna
vez vio, rogaban suplicaban, porque la dejara vivir...ahora suplicaban, rogaban,
imploraban, una vida...con el. Kaoru se levanto y corrió a sus brazos, el automáticamente
los encerró en ella.
“¡¡No me dejes!!¡¡No me dejes sola!!” gritaba, mientras su lagrimas
chocaban con lo descubierto de su pecho. Kenshin acariciaba su cabello...la
fragancia a jazmines...
No podía, el estar solo, y abandonado eran de las peores cosas que le habían
pasado, algo que no le deseaba a nadie, y ahora se lo estaba haciendo, a la
persona que mas amaba...
Kenshin recargo su mejilla en el hombro de Kaoru, poco a poco, comenzó a besar
su hombro, su cuello, atrás de su oreja, hasta llegar a su mejilla.
“Gomen nasai...Kaoru...”dijo murmurándole en el oído, Kaoru cerraba los
ojos, pensando que todo era un truco, una ilusión, hasta que sintió los labios
de Kenshin en su mejilla.
“Ken-chan se quedara con Kaoru-chan por siempre” murmuro, dándole un beso
en la punta de su nariz. Kaoru llorando de alegría, rodeando sus brazos en el
cuello de Kenshin. Hasta que poco a poco mezclaron sus labios en los del otro,
de tierno a uno mas apasionado.
Se separaron, para poder agarrar un poco de aire, y Kaoru se acomodo en el
abrazo de Kenshin. Y así se quedaron hasta que los últimos rayos del luz se
esfumaron.
Por fin Kenshin sonreía, una sonrisa verídica y palpable.
Ya no estarás solo...
Hai, Kasumi-chan...
FIN
Comentarios, dudas, etc, pongan review.
Espero les haya gustado la secuela de Twist of Fate